Por primera vez se estudiará la menstruación en el espacio con la ‘Operación Periodo’: décadas de misiones ignoraron una pregunta básica

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Por HoyECO
Publicado el: 4 de julio de 2026 a las 08:02
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Investigadora realiza un experimento sobre menstruación en microgravedad durante un vuelo de gravedad cero para la misión Operation Period.

La exploración espacial ha medido casi de todo en el cuerpo humano. Huesos, músculos, sueño, corazón, estrés y hasta cómo cambia la vista cuando alguien pasa meses fuera de la Tierra. Pero había una pregunta muy básica que seguía casi intacta. ¿Qué ocurre con la menstruación en microgravedad?

Esa laguna empezará a cerrarse con Operation Period-01, conocida como OP-01, una misión suborbital prevista para 2027 con Virgin Galactic. Será el primer vuelo dedicado a estudiar la menstruación en microgravedad y estará liderado por Manju Bangalore y Priya Abiram, dentro del Redshift Lab de Operation Period. No es poca cosa.

La pregunta pendiente

Más de 750 personas han viajado al espacio, entre ellas más de 100 mujeres. Aun así, según Virgin Galactic, la menstruación nunca se ha estudiado de forma metódica en microgravedad, pese a décadas de investigación sobre otros efectos del espacio en el cuerpo humano.

La anécdota de Sally Ride y los tampones sigue apareciendo cada vez que se habla de este tema. Antes de su vuelo, los ingenieros llegaron a preguntarse si 100 tampones eran necesarios para una semana en el espacio. Ella respondió que no. Aquello hoy suena casi absurdo, pero muestra muy bien el vacío de conocimiento que existía.

El punto importante es este. La cuestión no es si una persona que menstrúa puede ir al espacio, porque ya ha ocurrido. La cuestión es tener datos reales para que futuras astronautas puedan decidir mejor sobre su cuerpo, sus productos menstruales y la posible supresión hormonal del ciclo.

Qué estudiará OP-01

Operation Period explica que OP-01 analizará salud menstrual y dinámica de fluidos en microgravedad. En palabras sencillas, quieren observar cómo se comportan los fluidos menstruales cuando no existe esa sensación de arriba y abajo que tenemos en casa.

La misión también busca aportar información sobre fisiología menstrual, salud hormonal y rendimiento de productos menstruales. Bangalore lo resume como una forma de “corregir una brecha fundamental de diseño”, porque la medicina espacial se ha construido durante mucho tiempo con una idea demasiado estrecha del cuerpo humano.

Aun así, conviene no adelantarse. Los detalles concretos del protocolo, las cargas útiles y otros colaboradores todavía no se han publicado. Virgin Galactic señala que se anunciarán más datos en los próximos meses, así que de momento hablamos de una misión anunciada, no de resultados científicos cerrados.

Por qué importa en viajes largos

Hasta ahora, muchas astronautas han optado por suprimir la menstruación durante misiones largas mediante anticonceptivos hormonales. Una revisión publicada en npj Microgravity explica que, en vuelos de larga duración, se ha usado con frecuencia la píldora combinada de forma continua para inducir amenorrea, es decir, ausencia de regla.

Eso puede ser práctico, pero no debería ser la única respuesta por falta de datos. La misma revisión señala que otros métodos de larga duración, como algunos dispositivos intrauterinos hormonales, pueden ser opciones seguras en la Tierra, aunque todavía no se han usado de forma extensa en astronautas.

Aquí entra algo muy de la vida diaria, aunque estemos hablando del espacio. Cambiarse, lavarse, gestionar residuos y almacenar productos no es igual en una nave que en un baño normal. Incluso los sistemas de recuperación de agua de la parte estadounidense de la Estación Espacial Internacional no fueron diseñados para manejar sangre menstrual. Y eso complica la planificación.

No es una debilidad

Operation Period insiste en un matiz importante. Esta investigación no presenta la menstruación como un problema que impida viajar al espacio. Lo que plantea es que los sistemas espaciales deben madurar y adaptarse a tripulaciones más diversas.

En la práctica, esto significa autonomía. Una astronauta debería poder decidir, con buena información médica, si quiere menstruar durante una misión, usar productos menstruales o recurrir a supresión hormonal. Para eso hacen falta datos. Sin datos, todo se decide con suposiciones. Y ya sabemos adónde llevan las suposiciones.

También hay una cuestión de recursos. En una misión larga, cada gramo cuenta, como sabe cualquiera que haya preparado una maleta pequeña y haya tenido que elegir qué deja fuera. En el espacio, esa decisión se multiplica. Una revisión calculó que una misión de exploración de tres años podría requerir unas 1100 pastillas si se usara una píldora diaria para supresión menstrual.

También puede ayudar en la Tierra

OP-01 no solo mira hacia futuras estaciones espaciales, la Luna o Marte. Sus responsables creen que estudiar la menstruación en un entorno extremo puede ofrecer pistas útiles para la salud reproductiva en la Tierra, desde la eficacia de productos menstruales hasta áreas biomédicas que siguen poco investigadas.

Esto encaja con una conversación más amplia. Durante años, muchos temas de salud menstrual se han tratado como algo secundario, incómodo o demasiado cotidiano para la ciencia de alto nivel. Pero lo cotidiano también necesita datos. Sobre todo cuando afecta a millones de personas.

Además, hablar de productos, residuos, agua y planificación médica conecta con debates de sostenibilidad que no son menores. Si algún día hay misiones largas con tripulaciones más diversas, no bastará con improvisar. Habrá que diseñar sistemas que funcionen bien, generen menos residuos y respeten las necesidades reales de quienes viajan.

Qué falta por saber

La misión OP-01 será suborbital, por lo que no resolverá todas las preguntas sobre estancias prolongadas en el espacio. Será más bien un primer paso, una forma de empezar a medir lo que hasta ahora apenas se había medido. Y eso ya cambia el tablero.

Faltan por conocer el protocolo exacto, los instrumentos, el tipo de muestras o datos que se recogerán y cómo se publicarán los resultados. Lo prudente es esperar a esa información antes de sacar conclusiones. Pero el mensaje de fondo ya está claro. La medicina espacial no puede diseñarse para un cuerpo promedio que no existe.

El comunicado oficial ha sido publicado por Virgin Galactic.


HoyECO

Equipo editorial de ECOticias.com (El Periódico Verde), integrado por periodistas especializados en información ambiental: naturaleza y biodiversidad, energías renovables, emisiones de CO₂, cambio climático, sostenibilidad, gestión de residuos y reciclaje, alimentación ecológica y hábitos de vida saludable.

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