Cambio climático

La financiación climática prometida por los países ricos vale mucho menos de lo anunciado

Un nuevo informe de Oxfam Intermón cuestiona las cifras oficiales de ayuda climática y sostiene que buena parte del dinero comunicado corresponde a préstamos que incrementan el endeudamiento de los países más afectados por el cambio climático.

La financiación climática prometida por los países ricos vale mucho menos de lo anunciado

La financiación climática prometida por los países ricos vale mucho menos de lo anunciado. En el contexto global actual, el cambio climático representa una de las mayores amenazas para la humanidad y el planeta. Para hacer frente a esta crisis, la comunidad internacional ha establecido diversos mecanismos de cooperación, entre los que destaca la promesa de los países desarrollados de proporcionar fondos para la lucha contra el calentamiento global en los países en desarrollo.

Sin embargo, una revisión detallada de las promesas y las acciones reales revela una brecha significativa entre lo anunciado y lo efectivamente entregado, lo que plantea serias dudas sobre el compromiso genuino de las naciones más ricas. Desde la Cumbre de París en 2015, los países desarrollados se comprometieron a movilizar 100 mil millones de dólares anuales para 2020, con el objetivo de apoyar a los países en desarrollo en sus esfuerzos de mitigación y adaptación al cambio climático.

Este compromiso forma parte del Acuerdo de París, que busca limitar el aumento de la temperatura global por debajo de los 2 grados Celsius y aspirar a un límite de 1.5 grados, en línea con las metas del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC).

La insuficiencia de financiación climática efectiva tiene graves consecuencias para los países en desarrollo, que son los más vulnerables a los efectos del cambio climático pero los menos responsables de las emisiones globales. La falta de recursos limita su capacidad para implementar medidas de mitigación, como la transición a energías renovables, y de adaptación, como infraestructuras resistentes a fenómenos meteorológicos extremos.

La financiación climática prometida por los países ricos vale mucho menos de lo anunciado

Un nuevo informe de Oxfam Intermón cuestiona las cifras oficiales de ayuda climática y sostiene que buena parte del dinero comunicado corresponde a préstamos que incrementan el endeudamiento de los países más afectados por el cambio climático.

La financiación climática prometida por los países ricos vale mucho menos de lo anunciado, según el último análisis de Oxfam Intermón, que denuncia una diferencia cercana a 100.000 millones de dólares entre las cifras comunicadas oficialmente y el apoyo económico que realmente reciben los países de ingresos bajos y medios.

El informe sostiene que una parte importante de la financiación se presenta como ayuda climática cuando, en realidad, consiste en préstamos reembolsables, muchos de ellos concedidos en condiciones de mercado. Para la organización, esta práctica distorsiona el esfuerzo financiero real y agrava la carga de la deuda de los países más vulnerables.

La financiación climática prometida por los países ricos vale mucho menos de lo anunciado porque predominan los préstamos

Los gobiernos desarrollados comunicaron haber movilizado cerca de 137.000 millones de dólares en 2024 para apoyar la acción climática internacional. Sin embargo, 106.000 millones correspondieron a financiación pública y, de esa cantidad, 69.000 millones fueron concedidos mediante préstamos, lo que representa aproximadamente el 65 % del total.

Oxfam considera que muchos de estos instrumentos financieros no pueden equipararse a una ayuda efectiva, ya que obligan a los países receptores a devolver el dinero y, en numerosos casos, con intereses propios del mercado.

Desde esta perspectiva, la financiación declarada ofrece una imagen mucho más favorable del compromiso de los países ricos de la que realmente existe.

El valor real sería apenas un tercio de las cifras oficiales

Aplicando su metodología de cálculo, la organización estima que la ayuda climática efectiva aportada en 2024 se situó entre 33.000 y 45.000 millones de dólares, muy por debajo de las cantidades notificadas internacionalmente.

El análisis descuenta los préstamos comerciales y revisa el componente verdaderamente destinado a actuaciones climáticas para determinar el esfuerzo económico real realizado por los países donantes.

En el caso de la adaptación al cambio climático, el apoyo efectivo habría sido todavía menor, situándose entre 15.000 y 18.000 millones de dólares, una cifra insuficiente frente a las necesidades crecientes de los países más expuestos.

España figura entre los países con mayor peso de los préstamos

Los gobiernos desarrollados comunicaron haber movilizado cerca de 137.000 millones de dólares en 2024 para apoyar la acción climática internacional. Sin embargo, 106.000 millones correspondieron a financiación pública y, de esa cantidad, 69.000 millones fueron concedidos mediante préstamos, lo que representa aproximadamente el 65 % del total.

El informe también analiza la contribución española y concluye que existe una diferencia significativa entre la financiación comunicada y su valor real.

Mientras España declaró 1.768 millones de dólares de financiación climática durante 2024, Oxfam calcula que el apoyo efectivo se situó únicamente entre 140 y 220 millones, es decir, alrededor del 8 % al 12 % del total anunciado.

Además, entre 2023 y 2024, alrededor del 85 % de la financiación climática declarada por España se realizó mediante préstamos u otros instrumentos reembolsables, situándola entre los países con menor proporción de subvenciones.

La financiación para adaptarse al cambio climático sigue siendo insuficiente

Las conclusiones llegan después de las negociaciones celebradas en Bonn, donde los países desarrollados rechazaron reforzar el compromiso adquirido para aumentar la financiación destinada a la adaptación climática antes de la COP31.

Según Oxfam, incluso si se llegara a triplicar esa financiación, únicamente se cubriría aproximadamente un tercio de las necesidades reales de adaptación de los países más pobres.

La organización advierte de que la falta de recursos limita la capacidad para proteger infraestructuras, garantizar el acceso al agua, reforzar la agricultura y responder a fenómenos meteorológicos extremos.

Oxfam reclama un cambio en la financiación internacional del clima

La organización sostiene que la lucha contra el cambio climático necesita una financiación pública basada principalmente en subvenciones, no en préstamos que incrementen la deuda de los países receptores.

Su propuesta pasa por sustituir los mecanismos financieros que generan obligaciones futuras por ayudas directas que permitan impulsar la adaptación, reducir emisiones y afrontar las pérdidas y daños derivados del calentamiento global.

El debate sobre cómo financiar la acción climática volverá a ocupar un lugar central en la COP31, donde numerosos países reclamarán un sistema más transparente, justo y ajustado a las necesidades reales.

La financiación climática prometida por los países ricos vale mucho menos de lo anunciado, según el análisis de Oxfam Intermón, que cuestiona la forma en que se contabiliza la ayuda internacional destinada a combatir el cambio climático.

Más allá de las cifras, el informe reabre el debate sobre la responsabilidad de las economías más desarrolladas y sobre la necesidad de crear mecanismos de financiación que permitan a los países más vulnerables adaptarse al calentamiento global sin aumentar su endeudamiento.

La financiación climática prometida por los países ricos vale mucho menos de lo anunciado; explicado en 15 segundos

¿Por qué Oxfam dice que la financiación climática está inflada?

Porque considera que muchos países contabilizan como ayuda climática préstamos reembolsables, incluso cuando se conceden en condiciones comerciales y no representan una aportación económica real.

¿Cuánto dinero creen que llega realmente a los países más pobres?

Oxfam estima que el valor efectivo de la financiación climática en 2024 se situó entre 33.000 y 45.000 millones de dólares, frente a los 137.000 millones comunicados oficialmente.

¿Por qué los préstamos no cuentan igual que las subvenciones?

Porque los préstamos deben devolverse, lo que aumenta la deuda de los países receptores, mientras que las subvenciones constituyen ayudas directas que no generan obligaciones financieras futuras.

¿Qué dice el informe sobre la financiación climática de España?

El análisis calcula que el valor real de la ayuda española fue de 140 a 220 millones de dólares, pese a que oficialmente se declararon 1.768 millones, debido al elevado peso de los préstamos.

¿Qué pide Oxfam para las próximas cumbres del clima?

La organización reclama que los países desarrollados aumenten de forma significativa la financiación climática basada en subvenciones, reduzcan el uso de préstamos y cumplan los compromisos internacionales para apoyar a los países más vulnerables.

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