El futuro de la nieve y del turismo de montaña ya no depende únicamente de las temperaturas o de la producción artificial de nieve. Las estaciones de montaña frente al cambio climático afrontan un escenario en el que la supervivencia económica y ambiental pasa por recuperar ecosistemas, reducir infraestructuras y devolver protagonismo a la naturaleza.
Un informe elaborado por Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya (FGC) y el Centro de Investigación Ecológica y Aplicaciones Forestales (CREAF) concluye que solo aquellas estaciones que integren el capital natural en su modelo de gestión podrán adaptarse a los nuevos riesgos climáticos y mantener su viabilidad a largo plazo.
Las estaciones de montaña frente al cambio climático reinventan su futuro con más naturaleza y menos cemento
Un estudio impulsado por FGC y el CREAF plantea transformar el modelo turístico del Pirineo catalán mediante restauración ecológica, protección de hábitats y gestión sostenible del territorio.
Una investigación científica propone remodelar profundamente los complejos invernales de Girona para mitigar el calentamiento global. Las acciones clave exigen desmantelar instalaciones obsoletas, levantar pavimentos artificiales y reforestar masivamente las laderas de las montañas que están degradadas.
Los entornos forestales ya no se consideran un simple decorado decorativo, sino infraestructuras vitales contra desprendimientos de tierra. Mantener los riachuelos limpios garantiza el suministro hídrico necesario para afrontar el nuevo escenario climático.
Las estaciones de montaña frente al cambio climático deberán reducir infraestructuras y recuperar ecosistemas
El estudio analiza la situación de las estaciones de La Molina y Vall de Núria, en el Pirineo de Girona, dos enclaves especialmente sensibles al calentamiento global.
Entre las medidas propuestas destacan la ampliación de la cobertura forestal, la restauración de prados degradados y la reducción de infraestructuras consideradas innecesarias para disminuir el impacto ambiental.
Los investigadores también plantean actuaciones como la despavimentación de determinadas zonas, la mejora de sistemas de almacenamiento de agua y la recuperación de pequeños arroyos de montaña.
Los bosques y prados se convierten en aliados clave para el turismo de montaña
El informe concluye que los recursos naturales no son únicamente un valor paisajístico, sino elementos esenciales para el funcionamiento de las estaciones de montaña.
Bosques, prados y cursos fluviales ayudan a proteger frente a aludes, aportan agua para fabricar nieve artificial y mejoran la experiencia turística tanto en invierno como en verano.
Según los expertos, conservar estos ecosistemas permitirá aumentar la resiliencia climática de las estaciones y reducir riesgos asociados a fenómenos extremos cada vez más frecuentes.
El proyecto Neret impulsa un nuevo modelo sostenible en el Pirineo catalán
Las propuestas forman parte del proyecto Neret, impulsado por FGC para incrementar el capital natural de las estaciones de montaña que gestiona en Cataluña.
La iniciativa ya ha comenzado a desplegar actuaciones concretas en La Molina y Vall de Núria, especialmente relacionadas con mejora forestal y restauración ecológica.
Entre las acciones desarrolladas figuran la recuperación de prados alpinos y zonas ajardinadas que favorecen la presencia de insectos polinizadores y especies como las mariposas.
La biodiversidad gana protagonismo en las pistas de esquí
Otra de las recomendaciones del estudio consiste en aplicar sistemas de rotación del ganado que pasta en determinadas zonas de montaña.
En Vall de Núria, alrededor de 3.500 ovejas, además de vacas y caballos, utilizan áreas próximas a pistas de esquí, contribuyendo al mantenimiento del paisaje y al control natural de especies invasoras.
Los investigadores consideran que una gestión adecuada del pastoreo puede convertirse en una herramienta clave para conservar biodiversidad y reducir la degradación de los ecosistemas alpinos.
El cambio climático obliga a reinventar el turismo de montaña
Los autores del estudio advierten de que las estaciones deberán integrar definitivamente el concepto de capital natural en sus planes de gestión y desarrollo.
La creciente reducción de nieve natural, los cambios meteorológicos y el aumento de fenómenos extremos obligan a replantear el modelo turístico tradicional vinculado exclusivamente al esquí.
El objetivo pasa por evolucionar hacia espacios multifuncionales donde la conservación ambiental, el turismo sostenible y la adaptación climática formen parte de una misma estrategia de futuro.
Un plan público catalán lidera este cambio recuperando prados de alta montaña para atraer insectos polinizadores autóctonos. Asimismo, introducen pastoreo rotativo con miles de ovejas para frenar de forma limpia a las plantas invasoras.
La falta crónica de nieve real obliga a enterrar definitivamente el modelo turístico basado únicamente en el esquí. El futuro del sector pasa por crear parques de montaña multifuncionales donde la ecología sea la que paute el negocio.
Las estaciones de montaña frente al cambio climático: síntesis
La transformación de las estaciones de montaña frente al cambio climático refleja cómo el turismo de alta montaña entra en una etapa de cambios profundos impulsados por la crisis climática.
Mientras el Pirineo afronta escenarios ambientales cada vez más complejos, expertos y gestores coinciden en que proteger bosques, prados y biodiversidad será tan importante como mantener pistas, remontes o instalaciones turísticas.
¿Qué propone el estudio sobre las estaciones de montaña?
Plantea medidas como ampliar bosques, restaurar prados, reducir infraestructuras y proteger ecosistemas para adaptarse al cambio climático.
¿Qué estaciones analiza el informe?
El estudio se centra en La Molina y Vall de Núria, en el Pirineo de Girona.
¿Qué es el proyecto Neret?
Es una iniciativa impulsada por FGC para aumentar el capital natural y mejorar la sostenibilidad de las estaciones de montaña catalanas.
¿Por qué son importantes los bosques en las estaciones de esquí?
Porque ayudan a proteger frente a aludes, conservan agua y mejoran la resiliencia climática del entorno.
¿Cómo afecta el cambio climático al turismo de montaña?
Reduce la disponibilidad de nieve natural y obliga a replantear el modelo turístico hacia propuestas más sostenibles y diversificadas.












