Piden garantizar los derechos humanos en la reconstrucción de Haití en una sesión de la ONU

El Consejo de Derechos Humanos (CDH) de la ONU abrió hoy una sesión extraordinaria dedicada a la situación en Haití, con llamamientos para desterrar las causas profundas de su vulnerabilidad ante las catástrofes y otorgar un lugar preponderante a los derechos y libertades en la reconstrucción del país.

La alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Navi Pillay, consideró que «la pobreza, la inestabilidad y la fragilidad de las instituciones» fueron factores que agravaron el impacto del terremoto.

Agregó que los antecedentes de esa situación se encuentran en las políticas del régimen del dictador Jean Claude Duvalier, «que forzaron a la población rural a dejar los campos por la capital para proveer de mano de obra barata a la elite de Haití».

Pillay recordó también que la congestión en las zonas urbanas ha sido desde siempre una causa de abuso y de alta vulnerabilidad en casos de desastres naturales, así como de conflicto por los escasos recursos y puestos de trabajo.

A dos semanas del sismo que destruyó gran parte de Puerto Príncipe y zonas aledañas, la alta comisionada pidió mantener «la vigilancia para proteger a los más vulnerables, en particular a los niños, discapacitados, ancianos, mujeres y a los más pobres», quienes podrían ser víctimas fáciles de detenciones arbitrarias, violencia sexual y tráfico de personas.

Dijo que también se teme que los prisioneros que escaparon de las cárceles tras el terremoto se hagan con armas y vuelvan a sus actividades criminales, al tiempo que lamentó los casos de linchamiento de esos delincuentes.

«El Estado de Derecho debe ser restablecido en la capital y en el resto del país», recalcó Pillay.

En representación de Haití, el diplomático Jean-Claude Pierre dijo que el desastre que sufrió su país significó «el golpe de gracia» de los derechos económicos y sociales de una población ya castigada por la falta de oportunidades.

Pidió a la comunidad internacional que colabore con su Gobierno para establecer un plan que le permita afrontar los cataclismos naturales y garantizar a los haitianos los derechos fundamentales.

Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores de Brasil, Celso Amorim, dijo que Haití constituye «el mayor desafío a la capacidad de la comunidad internacional de ayudar a reconstruir un país devastado, respetando su soberanía y permitiéndole crear las condiciones para un desarrollo social y económico, con mayor seguridad y democracia».

Sin embargo, subrayó que «nuestra función no es reemplazar a las autoridades haitianas en decidir cuáles son las necesidades de su pueblo y establecer las prioridades».

«Estamos aquí no sólo para proteger, sino para promover los derechos humanos en la reconstrucción de Haití», declaró Amorim, cuyo país fue el principal promotor de este debate sobre ese país.

La sesión continuará a lo largo del día y se prevé que concluya con la adopción de una resolución que reafirme el compromiso de los distintos países de seguir ayudando a Haití.

PNUMA

ARTÍCULOS RELACIONADOS
- publicidad -

Otras noticias de interés