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Una nutria regresa al río Bronx después de casi un siglo y confirma el renacer de sus aguas

El histórico avistamiento en Nueva York convierte a este pequeño mamífero en el símbolo inesperado de la recuperación de un río que llegó a ser considerado una “cloaca a cielo abierto”.

Una nutria regresa al río Bronx después de casi un siglo y confirma el renacer de sus aguas

Una nutria regresa al río Bronx después de casi un siglo. La reaparición de esta especie marca un hito medioambiental histórico para la ciudad de Nueva York. Un grupo de científicos captó las primeras imágenes del ejemplar tras casi un siglo de ausencia completa en la zona.

Las imágenes obtenidas mediante cámaras de fototrampeo confirman el éxito de los trabajos de restauración ambiental acometidos en este entorno fluvial. Gracias a ello, la zona ha pasado de ser prácticamente un vertedero urbano a convertirse en un hábitat funcional.

Durante décadas, este cauce sufrió vertidos industriales continuados y la acumulación de toneladas de residuos, ganándose la reputación de cloaca al aire libre. La recuperación del agua ha permitido el paulatino retorno de especies autóctonas, como es el caso de la nutria.

Aunque este avistamiento puntual no confirma la existencia de una colonia asentada, los expertos consideran al mamífero un bioindicador clave de salud ambiental. El hallazgo consolida la transformación ecológica del único curso de agua dulce neoyorquino.

Una nutria regresa al río Bronx después de casi un siglo y es registrada oficialmente

La Sociedad para la Conservación de la Vida Silvestre (WCS, por sus siglas en inglés), responsable de cuatro zoológicos y un acuario de Nueva York, celebró este miércoles el primer avistamiento en cerca de un siglo de una nutria de río norteamericana en el río Bronx, el único curso de agua dulce de la ciudad.

La ONG, con sede en el Zoológico del Bronx, afirmó en un comunicado que la presencia del animal, captada por una cámara con sensor de movimiento instalada por uno de sus científicos, constituye una «evidencia convincente» de que décadas de conservación y restauración están transformando una de las vías fluviales más emblemáticas de Nueva York.

Una nutria regresa al río Bronx después de casi un siglo. La cámara fue instalada por el científico local RJ Hawkins durante un monitoreo de la fauna silvestre a lo largo del río, que atraviesa la zona este del Zoológico del Bronx. Las imágenes representan la primera aparición documentada de una nutria en el río desde comienzos del siglo XX.

«Cuando vi las imágenes por primera vez, no podía creerlo. Saber que este podría ser el primer avistamiento documentado de una nutria de río en El Bronx en generaciones fue un momento increíble«, señaló Hawkins en el comunicado.

Recuperación del río Bronx

El río Bronx fue durante años un espacio degradado y contaminado, con basura, neumáticos viejos, automóviles y frigoríficos abandonados, acumulados a lo largo de kilómetros del río.

A comienzos del siglo XIX, la industrialización y el crecimiento de los asentamientos en el distrito, junto con la expansión ferroviaria, contribuyeron al deterioro del cauce, ya que empresas y hogares vertían sus residuos directamente al agua, según el Departamento de Parques de Nueva York.

Por su elevado nivel de contaminación, el río llegó a ser conocido como una «cloaca a cielo abierto», una reputación que se prolongó durante las décadas de 1970 y 1980, cuando el declive de las áreas industriales situadas junto al curso de agua agravó las condiciones ambientales y sociales de la zona.

Se está restableciendo el ecosistema lentamente

Tras años de intensos esfuerzos de restauración impulsados por una coalición de entidades públicas y privadas, el río se ha convertido hoy en un refugio para la flora y la fauna.

Las nutrias de río habitaron en el pasado los ríos y arroyos de Nueva York, pero desaparecieron de muchas zonas debido a la contaminación, la degradación de sus hábitats y la caza furtiva.

Actualmente, se las considera indicadores de ecosistemas de agua dulce saludables, pues dependen de agua limpia, abundancia de peces y hábitats fluviales bien conservados, recordó la WCS. En 2007, los castores regresaron al río Bronx por primera vez en más de 200 años.

No obstante, la ONG advirtió de que una sola observación no implica necesariamente la existencia de una población residente. Aun así, consideró que el hallazgo demuestra que el río Bronx «es cada vez más capaz de albergar fauna autóctona que ha estado ausente durante generaciones».

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