Descubren un dinosaurio del tamaño de un perro mediano que vivió hace 166 millones de años entre bestias

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Publicado el: 16 de mayo de 2026 a las 09:47
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Fósil parcial del dinosaurio de Elgol hallado en la isla de Skye, Escocia, con 166 millones de años.

Un fósil visto por primera vez en 1973 en la isla de Skye acaba de confirmar una de esas historias que parecen esperar bajo la roca. Escocia tiene su primer fósil corporal definitivo de dinosaurio y también el esqueleto parcial más completo conocido hasta ahora en el país. Se le conoce como el dinosaurio de Elgol y vivió hace unos 166 millones de años, en pleno Jurásico Medio.

Lo llamativo no es que fuera enorme. Según los investigadores, este animal tendría un tamaño aproximado al de un poni, al menos ocho años de edad y posiblemente pertenecía a los ornitópodos, un grupo de dinosaurios herbívoros que mucho después incluiría formas tan conocidas como Iguanodon. Pequeño, sí, pero en un momento clave de la historia de los dinosaurios.

Un fósil esperando décadas

El fósil fue descubierto en 1973 cerca de Elgol, en el sur de Skye. En aquel momento no se pudo estudiar como ahora y quedó sin recoger durante 45 años, hasta que un equipo liderado por la Dra. Elsa Panciroli regresó en 2018 para extraerlo de la roca.

¿El motivo de tanta espera? La zona no era precisamente cómoda. El esqueleto estaba en una costa rocosa, dentro de una zona protegida como Sitio de Especial Interés Científico, y la extracción solo podía hacerse con permisos de NatureScot. No era llegar, picar y llevarse el fósil.

La propia Panciroli resumió el reto con una frase muy clara. «Fue una extracción realmente difícil», explicó la investigadora de National Museums Scotland. Y eso se nota en el modo en que tuvieron que sacar el bloque, con cuerdas, técnicas de cantería y una embarcación semirrígida remolcada por una lancha.

Qué han encontrado

El dinosaurio no aparece completo como en una película. Los investigadores han identificado partes de la columna, costillas y un fragmento del ilion, uno de los huesos de la cadera. Aun así, esos restos bastan para convertirlo en el esqueleto de dinosaurio más completo hallado hasta ahora en Escocia.

El ejemplar está registrado como NMS G.2023.19.1. No tiene un nombre científico nuevo, al menos por ahora, porque los huesos están demasiado fragmentados para distinguirlo con seguridad de todos los demás dinosaurios conocidos. En ciencia, bautizar una especie no es cuestión de intuición, sino de pruebas.

Los autores creen que podría ser un cerápodo u ornitópodo basal. Dicho de forma sencilla, estaríamos ante un dinosaurio herbívoro de un linaje temprano, cercano a los grupos que más tarde se hicieron mucho más comunes. La identificación sigue siendo prudente, porque el fósil no permite cerrar todas las dudas.

Por qué importa tanto

El Jurásico Medio es una etapa incómoda para los paleontólogos. Se sabe que en ese periodo los dinosaurios empezaron a diversificarse de forma importante, pero los esqueletos bien conservados de esa edad son escasos. Muchas veces solo aparecen dientes sueltos, huellas o huesos aislados.

Por eso un esqueleto parcial como este pesa más de lo que parece. Ayuda a rellenar un hueco de la historia evolutiva, justo antes de que algunos linajes de dinosaurios herbívoros se hicieran mucho más abundantes en el Cretácico. No es poca cosa.

El estudio incluso plantea que, si la interpretación como ornitópodo es correcta, el dinosaurio de Elgol podría representar el fósil corporal de ornitópodo más antiguo conocido en el mundo. Esa frase exige cuidado, porque los propios autores la presentan como una posibilidad, no como una sentencia cerrada.

La roca también cuenta

El fósil procede de la Formación Kilmaluag, una unidad geológica de Skye relacionada con ambientes de agua dulce y lagunas poco profundas. En esa misma formación se han encontrado peces, anfibios, tortugas, reptiles, pterosaurios, mamíferos primitivos y otros restos de dinosaurios. Era un ecosistema vivo, variado y bastante más complejo de lo que uno imagina al mirar una costa gris y batida por el viento.

La edad del yacimiento se sitúa alrededor de los 166,1 millones de años. En aquel tiempo, Escocia no tenía el aspecto que conocemos hoy. No había carreteras, pueblos ni ese paisaje frío de postal, sino un mundo cálido, húmedo y lleno de animales que iban dejando huellas, huesos y pequeños rastros en el barro.

El Dr. Stig Walsh, de National Museums Scotland, lo definió como «un magnífico añadido» al conjunto de hallazgos jurásicos de Skye. La isla ya era conocida por sus famosas huellas de dinosaurios en An Corran, Brother’s Point y Duntulm, pero un esqueleto parcial ofrece otro tipo de información. Permite mirar dentro del animal, no solo seguir sus pisadas.

La edad del animal

Los investigadores estudiaron una costilla mediante cortes histológicos, una técnica que permite leer el crecimiento del hueso como si fuera una especie de archivo biológico. En esa muestra observaron al menos ocho marcas cíclicas de crecimiento, similares en idea a los anillos de un árbol.

Eso indica que el dinosaurio tenía como mínimo ocho años cuando murió. Aun así, sus huesos muestran que seguía creciendo, aunque de forma más lenta. El equipo lo interpreta como un animal subadulto o un adulto joven, probablemente cerca de su tamaño final.

Este detalle es importante porque evita una lectura equivocada. No era una cría diminuta perdida entre gigantes, sino un herbívoro joven o casi adulto de tamaño modesto. En medio de una época de cambios, su pequeño cuerpo guarda una pista enorme.

Un hallazgo sin exagerar

La historia del dinosaurio de Elgol tiene todos los ingredientes de una gran noticia científica. Un fósil olvidado durante décadas, una extracción complicada, una costa protegida y un animal que ayuda a explicar una etapa poco conocida del Jurásico. Pero también tiene límites claros.

No se ha anunciado una nueva especie con nombre propio. Tampoco se puede afirmar con total seguridad que sea el ornitópodo más antiguo del mundo. Lo que sí se puede decir es que los datos apuntan a un dinosaurio herbívoro temprano y que su valor para Escocia es excepcional.

En el fondo, esa es la parte más interesante. A veces la paleontología no avanza con esqueletos perfectos, sino con fragmentos difíciles, recogidos con paciencia y leídos con cuidado.

El estudio completo ha sido publicado en «Earth and Environmental Science Transactions of The Royal Society of Edinburgh» por Cambridge University Press.


Adrian Villellas

Adrián Villellas es ingeniero informático y emprendedor en marketing digital y ad tech. Ha liderado proyectos de analítica, publicidad sostenible y nuevas soluciones de audiencia. Colabora además en iniciativas científicas ligadas a la astronomía y la observación espacial. Publica en medios de ciencia, tecnología y medioambiente, donde acerca temas complejos y avances innovadores a un público amplio.

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