Singapur está levantando una de las obras portuarias más ambiciosas del planeta en Tuas, al oeste de la ciudad Estado. El proyecto no solo busca mover más contenedores, sino concentrar sus operaciones marítimas en una terminal automatizada, digital y con objetivos claros de reducción de emisiones.
La cifra que más llama la atención está bajo el agua. La Autoridad Marítima y Portuaria de Singapur (MPA) confirma que en la fase 2 se han usado 227 cajones de hormigón de una altura similar a un edificio de diez plantas para formar 9,1 kilómetros de dique marítimo. La fabricación de todos esos cajones terminó en abril de 2022, por lo que no se trata de un simple anuncio futuro, sino de una pieza ya ejecutada dentro de una obra que seguirá creciendo durante años.
Una obra gigante
Tuas Port se desarrolla en cuatro fases y, cuando esté terminado en la década de 2040, tendrá capacidad para mover 65 millones de TEU al año. Un TEU equivale a un contenedor estándar de 20 pies, la unidad que se usa para medir el tráfico de contenedores en los grandes puertos.
La escala es enorme incluso para un país acostumbrado a vivir pegado al mar. Según el Ministerio de Transporte de Singapur, el puerto ocupará unas 1337 hectáreas, tendrá 66 atraques y contará con 26 kilómetros de muelles capaces de recibir a los mayores portacontenedores. No es poca cosa.
En la práctica, Singapur quiere reunir en Tuas buena parte de la actividad que ahora se reparte entre varias terminales. MPA señala que las operaciones de Tanjong Pagar, Keppel y Brani pasarán a Tuas hacia 2027, mientras que Pasir Panjang se consolidará allí en la década de 2040.
La muralla bajo el mar
Los protagonistas de esta historia son los cajones de hormigón. No son bloques pequeños ni piezas decorativas. Son estructuras enormes que actúan como muros de contención, base del puerto y parte del futuro frente de atraque.
La fase 2 arrancó sus trabajos de reclamación en marzo de 2018. En el comunicado de inicio de esta fase, MPA explicó que el proyecto incluía una estructura de muelle de 8,6 kilómetros construida con 227 cajones fabricados en la propia obra. Esa fase añadirá 21 millones de TEU de capacidad cuando esté plenamente operativa.
Aquí conviene matizar algo. La imagen de «lanzar bloques al mar» puede sonar a una acción brusca, casi improvisada. Pero el sistema usado en Tuas se basa en cajones fabricados en zonas preparadas, trasladados al mar y colocados sobre una cimentación en el fondo marino, una técnica que MPA también describe en la fase 1 del proyecto.
Más automatización
El otro gran cambio está en la forma de trabajar. Tuas no será un puerto tradicional con camiones diésel moviéndose de un lado a otro durante todo el día. La idea es que gran parte del movimiento interno lo hagan grúas automatizadas, vehículos guiados automáticos y sistemas digitales de control.
MPA lo resume de forma clara. Tuas será un puerto «automatizado, inteligente y sostenible», con grúas de patio electrificadas, AGV para mover contenedores entre el muelle y la explanada, y operaciones gestionadas a distancia desde el centro de control.
¿Qué significa esto para el clima? Según PSA Singapore, los vehículos eléctricos sin conductor usados en estas operaciones pueden reducir las emisiones de carbono alrededor de un 50 % frente a los tractores diésel tradicionales. Además, PSA trabaja con A*STAR en sistemas para gestionar flotas de AGV a gran escala.
El reto ambiental
La parte incómoda es evidente. Construir un megapuerto en el mar implica dragados, rellenos, obras costeras y presión sobre ecosistemas marinos. Por eso la pregunta no es solo cuántos contenedores moverá Tuas, sino cómo se controla el impacto ambiental de una infraestructura de este tamaño.
MPA ya detectó ese riesgo en una evaluación de impacto ambiental de 2012. El estudio concluyó que los corales de Sultan Shoal podían verse afectados por el desarrollo de Tuas Terminal, y por eso se completó el traslado de 2300 colonias de coral duro a zonas de St John’s y Sisters’ Islands.
El propio director ejecutivo de MPA, Andrew Tan, defendió entonces que el programa era «un buen ejemplo» del compromiso de desarrollar el puerto «de forma sostenible» sin comprometer el entorno. También se instalaron viveros de coral, y MPA informó de una supervivencia del 92 % en fragmentos criados en esos viveros.
Contra el nivel del mar
Tuas también se está diseñando pensando en el futuro climático. La fase 1 se construyó cinco metros por encima del nivel medio del mar para adaptarse a la subida del nivel del mar en las próximas décadas, según MPA. Esa decisión no elimina el riesgo, pero sí muestra que el diseño costero ya no puede ignorar el calentamiento global.
Además, la autoridad portuaria destaca la reutilización de materiales dragados y excavados en el relleno de la fase 1. Más de la mitad del material de reclamación procedía de materiales reciclables, lo que redujo la necesidad de usar rellenos importados. Es un detalle técnico, pero cuenta.
Singapur también apunta a una meta mayor. PSA aspira a que Tuas Port alcance cero emisiones netas en 2050, apoyándose en equipos electrificados, red inteligente de gestión energética y edificios de bajo consumo. Uno de sus edificios administrativos usa un 58 % menos de energía que otros edificios similares, según el Ministerio de Transporte.
Qué hay que vigilar
El puerto de Tuas puede convertirse en un laboratorio mundial para la automatización marítima. También puede enseñar hasta qué punto una infraestructura enorme puede reducir parte de su huella mediante electrificación, digitalización y mejor gestión energética.
Pero el equilibrio no será automático. La obra crea nueva superficie ganada al mar, cambia el litoral y concentra actividad en una zona costera sensible. Por eso serán claves la vigilancia ambiental, el seguimiento de los corales trasladados y la transparencia sobre las emisiones reales de la operación cuando el puerto crezca.
La información oficial del proyecto ha sido publicada en Port of the Future.













