El carbón es la forma más peligrosa de producir electricidad: causa 24,62 muertes por cada teravatio hora (TWh) generado, con cifras de base europea que cuentan accidentes y contaminación del aire. La eólica, la solar y la nuclear se quedan por debajo de 0,05. Son los datos que recopila Hannah Ritchie en Our World in Data, revisados en julio de 2022 y con las intensidades de carbono actualizadas en marzo de 2024.
La diferencia es de varios cientos de veces. Y la pregunta de cuál es la más segura tiene una respuesta con matices, porque depende de qué se cuente: si entran las presas rotas, si entra el humo que respiramos y en qué país se quema el combustible.
Qué significa morir «por TWh»
Un teravatio hora es mucha electricidad. Our World in Data lo traduce a una escala fácil de imaginar: es más o menos lo que consumen en un año 150.000 ciudadanos de la Unión Europea. La medida reparte las muertes entre la energía producida, así que permite comparar una fuente que da poca luz con otra que abastece a medio país.
Las cifras de los combustibles fósiles salen de un estudio de Markandya y Wilkinson publicado en The Lancet en 2007, con base europea. Our World in Data las recoge así:
- Carbón: 24,62 muertes por TWh.
- Petróleo: 18,43.
- Gas: 2,82.
- Hidráulica: 1,3 con la rotura de la presa de Banqiao incluida; 0,04 sin ella (periodo 1965-2021).
- Eólica: 0,04 (1990-2013, según Sovacool y otros, 2016).
- Nuclear: unas 0,03. No aparece como cifra directa en el texto: sale de dividir 433 más 2.314 muertes entre 96.876 TWh producidos de 1965 a 2021, el cálculo que hace la propia web.
- Solar: unas 0,02. Tampoco es una cifra directa. El texto lo explica así: en una ciudad que gastase 1 TWh al año solo con solar, habría una muerte cada 50 años.
Por qué el carbón y el petróleo matan tanto
Lo que más pesa no son las explosiones en las minas ni los incendios en refinerías. Es el aire. Quemar carbón y derivados del petróleo suelta partículas finas y otros contaminantes que acaban en los pulmones de millones de personas, y esas muertes, repartidas y silenciosas, superan con mucho a las de los accidentes.
Por eso la cifra cambia según el lugar. La de 24,62 es de base europea. Con ajustes por el control de la contaminación y la exposición, Our World in Data sitúa el carbón entre 93 y 224 muertes por TWh en el promedio mundial, porque en países como China o India el aire está más contaminado y hay más población expuesta.
El gas queda muy por debajo del carbón y del petróleo porque quema más limpio, pero sigue estando unas 70 veces por encima de la eólica. Sobre el crudo que se consume aquí, puede leerse el petróleo en España y el proyecto de extracción cerca de Canarias.

La nuclear, con Chernóbil y Fukushima dentro
Es una de las fuentes que menos muertes acumula por energía producida. El cálculo de Our World in Data incluye los dos grandes accidentes: asume 433 muertes por Chernóbil y 2.314 por Fukushima. Aun así, el resultado ronda las 0,03 muertes por TWh, al nivel de la eólica y la solar.
La razón es que las centrales producen una enorme cantidad de electricidad durante décadas y no emiten humo al funcionar. Si quieres entender qué pasa dentro del reactor, aquí explicamos cómo funciona una central nuclear.
Este dato no resuelve otros debates sobre la nuclear, como el coste, los plazos de obra o qué hacer con los residuos. Solo responde a la pregunta de cuántas personas mueren por cada unidad de energía.
El caso de las presas: Banqiao
La hidráulica parece inofensiva y casi siempre lo es. Pero un solo suceso cambia su media. En 1975, la presa de Banqiao, en China, se rompió, y según Our World in Data murieron unas 171.000 personas. Con ese desastre en la cuenta, la hidráulica sube a 1,3 muertes por TWh. Sin él, baja a 0,04.
Por eso un titular que diga sin más cuál es «la más segura» simplifica demasiado: un accidente raro pero enorme puede pesar más que décadas de funcionamiento tranquilo.
Cuál es la más limpia
Seguridad y limpieza van casi de la mano, aunque no son lo mismo. La limpieza se mide en gramos de CO2 por kilovatio hora a lo largo de todo el ciclo de vida, desde la mina o la fábrica hasta el desmantelamiento.
Our World in Data da en su texto algunas referencias. La solar emite entre 23 y 82 gramos por kWh, según dónde se fabriquen los paneles. El petróleo, unos 715 gramos (punto medio de un rango de 530 a 900, según un estudio de Turconi de 2013). Y el carbón emite más de 100 veces lo que la nuclear. La web añade que sus cifras son similares a las del IPCC, el panel de expertos de clima de la ONU, y a las del informe de la Comisión Económica de las Naciones Unidas para Europa (2022).

Quien busque más detalle sobre los paneles tiene aquí nuestra guía de la energía solar fotovoltaica.
La biomasa merece una advertencia aparte. Our World in Data atribuye a los combustibles fósiles y a la quema de biomasa (leña, estiércol y carbón vegetal) la mayoría de las muertes por contaminación del aire, aunque no da en el texto una cifra por TWh para ella.
Qué fuentes usa España
En 2025, España generó 272.201 GWh de electricidad, un 3,7 % más que el año anterior, según los datos provisionales de enero de 2026 del Informe del Sistema Eléctrico de Red Eléctrica. El reparto quedó así:
- Eólica: 58.801 GWh, el 21,6 %. Es la primera fuente del país; aquí contamos cómo funciona la eólica.
- Nuclear: 19 %.
- Solar fotovoltaica: 50.188 GWh, el 18,4 %.
- Ciclo combinado (gas): 16,8 %.
- Hidráulica: 33.685 GWh, el 12,4 %.
- Carbón: 0,6 %.
Las renovables sumaron 150.988 GWh, el 55,5 % del total. Es un récord en energía producida, pero un porcentaje algo menor que el 56,8 % de 2024. Contando también la nuclear, el 74,5 % de la electricidad se generó sin emitir CO2, frente al 76,8 % del año anterior.
Red Eléctrica hace también una estimación con el autoconsumo, es decir, los paneles en tejados de casas y empresas que no pasan por la red. Con él, la generación sube a 285.671 GWh, las renovables al 56,6 % y la solar pasa a ser la primera fuente, con el 21,3 %, por delante de la eólica (20,6 %) y la nuclear (18,1 %).
Casi tres cuartas partes de la electricidad española salen de fuentes sin emisiones de CO2, y las de menor mortalidad por TWh en Our World in Data son la eólica, la solar y la nuclear. El gas sigue siendo una parte importante, y el carbón es casi residual: menos del 1 % de la generación.










