En España no dan crédito pero Australia acaba de confirmar el hallazgo de un yacimiento de tierras raras de 9,5 km en Andalucía que va a transformar el país tal y como lo conocemos

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Publicado el: 14 de mayo de 2026 a las 08:01
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Yacimiento de tierras raras del Proyecto Orión en Jaén con minerales críticos para Europa y energía renovable.

Jaén acaba de colarse en una de las conversaciones más importantes para la industria europea. La empresa australiana Osmond Resources asegura que los últimos análisis del Proyecto Orión confirman un «potencial de clase mundial» para minerales críticos en el norte de la provincia, con enriquecimiento de circón, monacita y rutilo/ilmenita a lo largo de más de 10 kilómetros.

La noticia es relevante, pero conviene leerla con calma. No significa que mañana vaya a salir de Sierra Morena el mineral que alimentará todos los coches eléctricos de Europa. Sí significa que España puede tener bajo sus pies una pieza importante para reducir la dependencia exterior en materias primas clave. No es poca cosa.

Qué se ha encontrado en Jaén

El Proyecto Orión se sitúa en la provincia de Jaén, en Andalucía, y cubre unas 756 cuadrículas mineras, con una superficie aproximada de 228 kilómetros cuadrados. Según Osmond, se trata de un sistema geológico con capas ricas en minerales críticos como rutilo (titanio), circón (zirconio y hafnio) y monacita (tierras raras).

Los últimos sondeos de la fase 1 han detectado mineralización en varias capas de la Formación Pochico. La empresa destaca intervalos con titanio, zirconio y óxidos de tierras raras en distintos puntos del proyecto, y señala que la fase 2 de perforación comenzará en las próximas semanas.

¿La clave? Que no se trata solo de una muestra aislada. El comunicado habla de enriquecimiento mineral en una distancia superior a 10 kilómetros, algo que abre la puerta a estudiar si existe continuidad suficiente para plantear un recurso mineral. Ahí está la verdadera prueba.

Por qué importan estas tierras raras

Las tierras raras son 17 elementos químicos que están en productos muy cotidianos, aunque casi nunca pensemos en ellos. Están en imanes permanentes, motores eléctricos, turbinas eólicas, electrónica, defensa y muchas tecnologías limpias. Sin ellas, la transición energética se atasca.

En el caso de Jaén, la monacita es especialmente interesante porque puede concentrar tierras raras magnéticas. Osmond ha comunicado que los ensayos preliminares realizados por SGS Lakefield, en Canadá, lograron un concentrado de monacita con un 19,4% de óxidos totales de tierras raras, excluido el itrio, y con un 25% de óxidos magnéticos como neodimio, praseodimio, disprosio y terbio.

También hay datos relevantes para el circón. La compañía informó de un concentrado combinado con un 50,2% de ZrO2, una recuperación del 70% y una liberación cercana al 97,4%, con intención de mejorar ese producto en nuevas pruebas. Dicho de forma sencilla, no basta con que haya minerales valiosos en la roca, hay que separarlos bien y a un coste razonable.

El cuello de botella europeo

Europa no solo necesita encontrar materias primas. Necesita extraerlas, procesarlas y refinarlas dentro de una cadena industrial segura. Y ahí está el problema de fondo.

La Comisión Europea reconoce que la UE depende mucho de terceros países para materias primas críticas y que el 100% de las tierras raras usadas en imanes permanentes se refina en China. Además, la propia UE se ha fijado para 2030 unos objetivos claros, cubrir el 10% de sus necesidades con extracción interna, el 40% con procesado europeo y el 25% con reciclaje.

Esto explica por qué un proyecto en Jaén despierta tanto interés. No es solo una cuestión minera. Es una cuestión industrial, energética y geopolítica. En el fondo, lo que se juega Europa es poder fabricar tecnologías limpias sin depender siempre del mismo proveedor.

La alianza con Técnicas Reunidas

Osmond Resources no quiere quedarse solo en la extracción. La empresa ha firmado un acuerdo con Técnicas Reunidas para desarrollar en España el que ambas compañías presentan como el primer proyecto completo de producción de carbonatos mixtos y óxidos de tierras raras de la Unión Europea, desde la minería hasta la planta.

La ingeniería española aportaría su tecnología RARETECH, diseñada para obtener productos de tierras raras en forma de carbonatos y óxidos a partir de minerales. Osmond sería la propietaria de la instalación, mientras que Técnicas Reunidas aportaría tecnología y servicios de ingeniería, aprovisionamiento y construcción.

El calendario, aun así, no es inmediato. Técnicas Reunidas ha iniciado un estudio de prefactibilidad para producir carbonatos mixtos de tierras raras a partir del concentrado de monacita, con previsión de terminarlo en el tercer trimestre de 2026. Después se evaluaría la producción de óxidos de tierras raras magnéticas de alto valor.

Lo que falta por demostrar

Aquí conviene frenar un poco el entusiasmo. Un yacimiento con buenos resultados no es lo mismo que una mina lista para operar. Faltan más perforaciones, una estimación formal de recursos, estudios económicos, permisos, financiación y una evaluación ambiental completa.

Los propios datos de Osmond muestran que parte del trabajo metalúrgico sigue siendo preliminar. La compañía reconoce que todavía no se pueden estimar recuperaciones definitivas en todos los productos, porque las pruebas deben optimizar trituración, molienda y separación. Esto es normal en minería, pero marca la diferencia entre una promesa geológica y un proyecto industrial.

También habrá que mirar el impacto sobre el territorio. Jaén no es una hoja en blanco. Cualquier avance tendrá que explicar cómo gestionará el agua, los residuos, el polvo, el paisaje y la relación con los municipios cercanos. La minería puede servir a la transición energética, pero no puede pedir un cheque en blanco. Y eso se nota.

Qué puede cambiar

Si Orión avanza y confirma su potencial, España podría ganar peso en una cadena de suministro que hoy Europa intenta reconstruir a toda velocidad. Hablamos de materiales que pueden acabar en aerogeneradores, motores eléctricos, electrónica avanzada y sectores estratégicos.

Pero el mensaje principal es este. El hallazgo no resuelve por sí solo la dependencia europea, aunque sí puede ser una pieza importante del puzle. Primero toca demostrar que el recurso es continuo, rentable y compatible con las exigencias ambientales actuales.

El comunicado oficial más reciente del proyecto ha sido publicado por Osmond Resources en ASX.


Adrian Villellas

Adrián Villellas es ingeniero informático y emprendedor en marketing digital y ad tech. Ha liderado proyectos de analítica, publicidad sostenible y nuevas soluciones de audiencia. Colabora además en iniciativas científicas ligadas a la astronomía y la observación espacial. Publica en medios de ciencia, tecnología y medioambiente, donde acerca temas complejos y avances innovadores a un público amplio.

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