En plena carrera por almacenar electricidad renovable, España tiene una de sus piezas más llamativas en el cañón del río Júcar, en Cortes de Pallás (Valencia). El complejo Cortes-La Muela alcanza 1.762 MW de turbinación y 1.293 MW de bombeo, una potencia que supera a la de cualquier reactor nuclear español tomado de forma individual, incluido Cofrentes, que figura con 1.092,02 MW.
Pero aquí conviene aclarar algo desde el principio. No se trata de una central que «fabrique» energía de la nada, sino de una enorme batería hidráulica. Guarda electricidad sobrante en forma de agua elevada y la devuelve cuando el sistema la necesita. Y eso, con cada vez más sol y viento entrando en la red, no es poca cosa.
Una batería hecha con agua
La idea parece sencilla, aunque la obra que hay detrás no lo es. Cortes-La Muela funciona con dos depósitos situados a distinta altura. Cuando hay electricidad disponible, el sistema bombea agua hacia el depósito superior. Cuando la demanda sube, esa agua cae por grandes tuberías, mueve las turbinas y produce electricidad.
En la práctica, es como subir una mochila pesada a una montaña cuando tienes energía de sobra y dejarla bajar cuando necesitas aprovechar su fuerza. No hay química como en una batería de litio. Hay gravedad, agua, ingeniería y una diferencia de altura de alrededor de 500 metros.
Este tipo de instalación cobra más sentido en un país donde la fotovoltaica ya cambia las horas de mayor producción. Red Eléctrica explica que el bombeo, antes más ligado a la noche, ahora se concentra sobre todo en las horas centrales del día por la gran generación solar. Es decir, cuando el sol aprieta, el agua puede subir.
Las cifras que explican su tamaño
Iberdrola, propietaria del complejo, sitúa la potencia de Cortes-La Muela en 1.762 MW de turbinación y 1.293 MW de bombeo. Además, la inversión total superó los 1.200 millones de euros, una cifra que da una idea del tamaño de la infraestructura y de lo que cuesta construir almacenamiento a gran escala.
El depósito superior ocupa más de un millón de metros cuadrados y supone una reserva energética de 24 GWh. Según la compañía, esa capacidad permitiría cubrir el consumo diario doméstico de 6,75 millones de personas. También afirma que la energía generada durante un año equivale a la demanda eléctrica anual de casi 600.000 hogares.
Otro dato pesa mucho en una noticia ecológica. Iberdrola calcula que el complejo evita la emisión anual de 160.000 toneladas de CO2. La cifra depende de con qué generación se compare, pero ayuda a entender por qué estas centrales son tan importantes cuando sustituyen energía fósil en horas de más demanda.
Por qué supera a una nuclear
La comparación con una central nuclear llama la atención, pero hay que leerla bien. La Muela no es un reactor y no trabaja igual. Su valor está en entregar mucha potencia cuando hace falta, no en producir de forma constante durante meses.
El parque nuclear español tiene 7 reactores en funcionamiento y una potencia eléctrica instalada total de 7.398,77 MW, según el MITECO. El reactor individual más potente es Cofrentes, con 1.092,02 MW. Frente a esa cifra, los 1.762 MW de turbinación de Cortes-La Muela están claramente por encima.
¿Qué significa esto para alguien que mira la factura de la luz o escucha hablar de apagones? Significa que el almacenamiento ya no es un adorno de la transición energética. Es una herramienta para responder en horas críticas, equilibrar la red y aprovechar mejor una electricidad renovable que no siempre aparece cuando más la queremos.
La obra escondida bajo la montaña
El complejo no se entiende solo mirando los embalses desde fuera. La Muela I y La Muela II son centrales subterráneas en caverna. Para construirlas se excavaron enormes volúmenes de roca y se instalaron tuberías forzadas capaces de salvar el desnivel entre el embalse inferior y el depósito superior.
La primera fase comenzó con la construcción de la presa de Cortes y La Muela I. Esta última cuenta con 634 MW de potencia en turbinación y 549 MW en bombeo. Después llegó La Muela II, con 880 MW en turbinación y 744 MW en bombeo, que elevó el conjunto hasta convertirlo en una referencia europea.
Bajo tierra, todo se resume en una pregunta muy simple. ¿Cómo mover muchísima agua de forma rápida y segura cuando el sistema eléctrico lo pide? La respuesta está en turbinas, galerías, transformadores y equipos que no se ven desde la carretera, pero que pueden marcar la diferencia en una tarde de calor pegajoso y consumo disparado.
La clave de las renovables
El bombeo reversible se ha convertido en una pieza cada vez más buscada porque la transición energética necesita flexibilidad. No basta con instalar paneles solares y aerogeneradores. También hay que guardar parte de esa electricidad para usarla cuando cae el sol, baja el viento o se dispara la demanda.
El propio MITECO ha lanzado en 2026 una línea de 90 millones de euros para proyectos innovadores de almacenamiento energético con bombeo reversible. El objetivo oficial es sumar cerca de 1 GW de potencia y alrededor de 7 GWh de capacidad adicional de almacenamiento.
Esto demuestra que Cortes-La Muela no es una rareza aislada, sino una pista de hacia dónde va el sistema. España necesita más electricidad limpia, pero también necesita sitios donde guardarla. Y pocas tecnologías almacenan tanta energía durante tantas horas como el agua elevada en un embalse.
Lo que hay que tener en cuenta
Aun así, llamar «gigabatería» a una central de bombeo no debe ocultar sus límites. Estas instalaciones necesitan territorio, agua, permisos, estudios ambientales y una conexión eléctrica robusta. No se levantan de un día para otro, ni sirven en cualquier valle.
También conviene recordar que el bombeo consume electricidad para subir el agua. Después devuelve una parte al sistema, con pérdidas inevitables. Su utilidad no está en hacer magia, sino en mover la energía desde las horas de abundancia hacia las horas de necesidad.
Por eso Cortes-La Muela es importante. No porque sustituya por sí sola a todo un modelo energético, sino porque muestra cómo puede funcionar una red más renovable y más flexible. El comunicado oficial sobre el complejo hidroeléctrico Cortes-La Muela ha sido publicado por Iberdrola en su ficha actualizada de la instalación.











