Los tardígrados se convierten en los inesperados guardianes de Marte y podrían decidir hasta dónde puede llegar la vida terrestre

Publicado el 2 de abril de 2026 a las 09:42
Síguenos
Tardígrado visto al microscopio, organismo capaz de resistir condiciones extremas como las del suelo marciano.

Marte está cada vez más cerca en los planes de exploración, pero antes de hablar de bases permanentes hay una pregunta incómoda. ¿Y si el propio «polvo marciano» fuera más hostil de lo que imaginamos, incluso para animales famosos por sobrevivir a casi todo?

Un equipo liderado por la microbióloga Corien Bakermans (Penn State) ha puesto a prueba a dos especies de tardígrados en simuladores de regolito marciano. La conclusión principal es doble, el suelo simulado puede ser muy dañino en pocos días y parte de ese efecto parece desaparecer al lavar el material con agua.

Un experimento con «osos de agua»

Los tardígrados son microscópicos (menos de un milímetro) y se han convertido en un icono de resistencia. Cuando entran en criptobiosis (un estado de letargo), pueden aguantar deshidratación extrema, frío intenso y periodos en condiciones muy duras.

Aquí se probaron animales activos, rehidratados y moviéndose, que son más sensibles que cuando están «dormidos». Bakermans lo resumió así «para el simulante MGS-1 vimos una inhibición importante, una actividad reducida, en solo dos días». 

Dos suelos marcianos simulados

En el laboratorio se usaron dos simulantes que intentan imitar el regolito del depósito Rocknest en el cráter Gale, la zona que exploró el rover Curiosity. Uno es MGS-1, diseñado como referencia «global» para representar de forma más general la superficie marciana.

El otro es OUCM-1, afinado para acercarse mejor a la química del área muestreada. Los dos fueron perjudiciales para los tardígrados, pero MGS-1 fue el más duro, hasta el punto de que muchos animales dejaron de mostrar actividad tras pocos días.

La pista está en lo que se disuelve

Lo llamativo es que el equipo no se quedó solo con el «no sobreviven». Tras ver el daño, lavaron el simulante MGS-1 con agua y repitieron el ensayo con tardígrados nuevos, y ahí el panorama cambió.

Después de ese lavado, los tardígrados mostraron «casi ninguna» reducción de actividad, según explica la investigadora. La hipótesis es que el componente más dañino podría disolverse en agua (por ejemplo, ciertas sales), aunque el estudio insiste en que todavía no se ha identificado con certeza qué sustancia concreta es.

Un «seguro» natural contra la contaminación

Esto conecta con la protección planetaria, el conjunto de medidas para evitar contaminar otros mundos con vida terrestre y para proteger la Tierra en misiones que traen muestras de vuelta. Es un principio que aplican agencias como la NASA y que se apoya en guías internacionales como las de COSPAR.

Si el suelo marciano real fuera así de inhóspito para animales, podría actuar como barrera frente a ciertos «polizones» biológicos. Pero conviene ir con calma, este trabajo solo mide el impacto del suelo simulado, no otros factores marcianos como radiación, presión atmosférica o temperaturas extremas.

El reto para una base humana

Ahora pensemos en lo cotidiano. El regolito es polvo fino, abrasivo, de ese que se mete en juntas y filtros, y en Marte además puede levantarse en tormentas. Si un simulante es capaz de apagar la actividad de tardígrados activos en días, nadie quiere ese polvo entrando en un hábitat.

El lado «bueno» es que el lavado abre una vía de mitigación. En teoría podrías tratar parte del regolito para reducir su agresividad y acercarlo a un sustrato más manejable para sistemas de cultivo, pero el agua es un recurso escaso y lavarlo compite con beber, higiene o reciclar humedad. No es poca cosa.

Lo que viene ahora

El siguiente paso es identificar qué especies químicas causan el daño y separar qué pesa más, la química o la adherencia de partículas al cuerpo. También quieren añadir más variables del entorno marciano, como presión y temperatura, para acercarse un poco más al escenario real.

En el fondo, el mensaje es sencillo, explorar Marte de forma «sostenible» también significa no llevar contaminación y no subestimar los riesgos del lugar. Y, de paso, entender si ese polvo puede convertirse en recurso sin convertirse en problema.

El estudio científico ha sido publicado en Cambridge Core.

Adrian Villellas

Adrián Villellas es ingeniero informático y emprendedor en marketing digital y tecnología publicitaria. Ha dirigido proyectos en análisis de datos, publicidad sostenible y nuevas soluciones de audiencia. También colabora en iniciativas científicas relacionadas con la astronomía y la observación espacial. Publica en medios de comunicación científicos, tecnológicos y medioambientales, donde acerca temas complejos y avances innovadores a un público amplio.

Publicaciones relacionadas

Terreno estratificado en el cráter Firsoff de Marte visto desde órbita

China prepara Tianwen-3, una misión para traer a la Tierra al menos 500 gramos de Marte con un taladro que baja dos metros y un pequeño helicóptero, y lo más difícil llegará cuando las muestras tengan que despegar del planeta rojo

25 de septiembre de 2026 a las 22:03
Lago de la Experimental Lakes Area de Ontario con un muelle y barcas

Un lago de Canadá recibió ácido sulfúrico cada semana durante 17 años para imitar la lluvia ácida, y aunque el agua se recuperó, sus truchas han tenido que esperar décadas a que volviera el diminuto crustáceo que las alimentaba

25 de septiembre de 2026 a las 20:48
Una persona con un gorro de electrodos frente a pantallas en un experimento de interfaz cerebro-ordenador

Una mujer de Michigan que apenas puede hablar ha vuelto a charlar por teléfono con sus nietos gracias a un implante cerebral con 421 microelectrodos que convierte en voz las palabras que intenta decir

25 de septiembre de 2026 a las 18:44
Brazaletes de oro de la Edad del Bronce hallados en un tesoro

Un aficionado con detector de metales en Gales creyó haber encontrado un trozo de papel de aluminio a los 20 minutos de búsqueda, y resultó ser un brazalete de oro de 3.000 años con un 92,8 % de oro

25 de septiembre de 2026 a las 15:28
Una ballena jorobada salta fuera del agua en el océano

Un micrófono a 891 metros de profundidad frente a Monterey escuchó durante seis años a las ballenas jorobadas y azules, y los días con canto de las jorobadas se duplicaron mientras los de las azules subían y bajaban al ritmo del kril

25 de septiembre de 2026 a las 12:37
Ostra plana europea sobre un fondo marino arenoso rodeada de algas verdes

Unos científicos de Glasgow buscaron en la costa de Escocia nombres gaélicos como Eilean nan Eisirean, la isla de las ostras, y así encontraron un banco de ostras nativas que no aparecía en ningún registro científico

25 de septiembre de 2026 a las 08:03

Deja un comentario