¿Cómo prevenir los incendios forestales extremos? Científicos españoles exigen integrar mapas de biodiversidad en los planes de emergencia. Sin esta previsión, el fuego devora hábitats críticos y condena a especies únicas como el desmán ibérico o el oso pardo, cada vez más amenazados.
La gestión activa del monte mediante desbroces selectivos y quemas controladas resulta vital para eliminar la biomasa seca. Estas técnicas reducen drásticamente la fuerza de las llamas, sin dañar la fertilidad del suelo forestal.
La inteligencia artificial ya permite diseñar mapas predictivos para identificar los puntos de mayor peligro en cada territorio. El algoritmo analiza la sequedad vegetal y la cercanía a poblaciones para prevenir graves desastres ambientales futuros.
España posee un excelente cuerpo de extinción, pero la prevención sigue siendo una asignatura pendiente. Equilibrar el presupuesto forestal y educar a la población evitará desastres que, en un futuro muy próximo, el cambio climático intensificará de forma totalmente inevitable.
Cómo prevenir los incendios forestales extremos ante un clima cada vez más peligroso
Cómo prevenir los incendios forestales extremos se ha convertido en una de las grandes preguntas para científicos y gestores ambientales. El aumento de las temperaturas, las sequías prolongadas y la acumulación de vegetación están favoreciendo fuegos cada vez más intensos, rápidos e imprevisibles, capaces de poner en riesgo vidas humanas, infraestructuras y ecosistemas enteros.
Especialistas de la Universidad de León, el CSIC y la Universidad de Lleida coinciden en que reforzar los medios de extinción ya no basta. La prioridad pasa por anticiparse mediante una mejor planificación del territorio, la conservación de la biodiversidad y una estrategia preventiva basada en la ciencia.
Cómo prevenir los incendios forestales extremos empieza mucho antes del verano
Los investigadores defienden que la prevención comienza con una gestión activa del territorio, reduciendo la acumulación de combustible vegetal y planificando el paisaje antes de que aparezcan las llamas.
La profesora Estrella Alfaro Saiz, de la Universidad de León, recuerda que durante una emergencia la prioridad es salvar vidas, pero advierte de que la conservación de especies y hábitats suele quedar relegada si no existe una planificación previa basada en información científica.
Por ello propone incorporar mapas actualizados de especies amenazadas, corredores ecológicos, zonas de reproducción y enclaves de alto valor ambiental en la gestión de las emergencias.
La biodiversidad también necesita protección durante los incendios
El estudio alerta de que algunos incendios afectan a poblaciones muy reducidas de especies como el desmán ibérico, el oso pardo o plantas endémicas de la Cordillera Cantábrica.
Los expertos subrayan que perder estos enclaves supone mucho más que quemar superficie forestal, ya que puede romper la conectividad ecológica y comprometer la supervivencia de especies vulnerables.
Además, reclaman programas de seguimiento que evalúen el estado de la fauna y la flora antes y después de cada gran incendio.
Gestionar la vegetación reduce la gravedad del fuego
La investigadora Cristina Fernández Filgueira, de la Misión Biológica de Galicia (CSIC), señala que la quema prescrita realizada en condiciones controladas es una de las herramientas más eficaces para disminuir la biomasa sin deteriorar el suelo.
También apuesta por combinar distintas técnicas, como desbroces selectivos y tratamientos preventivos adaptados a cada ecosistema, especialmente en zonas donde existe una elevada continuidad de vegetación.
Según sus investigaciones, estas actuaciones reducen la severidad de los incendios y deben repetirse periódicamente para mantener su eficacia.
La inteligencia artificial y los modelos predictivos ayudan a anticipar el riesgo
El investigador Pere Joan Gelabert Vadillo, de la Universidad de Lleida, ha desarrollado modelos capaces de identificar los lugares donde existe mayor probabilidad de que se origine un incendio.
Estos sistemas analizan variables como la humedad del combustible, la estructura de la vegetación, la proximidad a carreteras, la densidad de población y las zonas de interfaz urbano-forestal.
El objetivo no es predecir cuándo habrá un incendio, sino orientar la prevención y concentrar recursos en las áreas con mayor riesgo.
Más prevención y menos dependencia de la extinción
Los especialistas coinciden en que España dispone de uno de los mejores dispositivos de extinción del mundo, pero consideran que la inversión en prevención continúa siendo insuficiente.
Reclaman reforzar la gestión forestal, aumentar la formación ciudadana, mejorar la autoprotección y actuar sobre las causas humanas de las igniciones, muchas de ellas accidentales.
Para los científicos, el equilibrio entre prevención y extinción será decisivo para afrontar unos incendios que seguirán agravándose por efecto del cambio climático.
Prevenir, prevenir y prevenir: los incendios se apagan en invierno
Comprender cómo prevenir los incendios forestales extremos exige cambiar el enfoque tradicional basado casi exclusivamente en apagar el fuego. La ciencia demuestra que proteger los bosques comienza mucho antes de que aparezca la primera llama.
Invertir en gestión forestal, conservar la biodiversidad, utilizar herramientas predictivas y preparar a la población permitirá reducir el impacto de unos incendios que, según los expertos, serán cada vez más frecuentes e intensos en las próximas décadas.
Cómo prevenir los incendios forestales extremos en 15 segundos
¿Cómo prevenir los incendios forestales extremos según los científicos?
Mediante una combinación de gestión forestal, reducción del combustible vegetal, planificación del territorio, protección de la biodiversidad, formación ciudadana y prevención de las causas humanas.
¿Por qué el cambio climático aumenta los incendios forestales?
Porque incrementa las temperaturas, prolonga las sequías y reduce la humedad de la vegetación, favoreciendo incendios más rápidos, intensos y difíciles de extinguir.
¿Qué es una quema prescrita y para qué sirve?
Es una quema controlada realizada por especialistas para reducir la biomasa acumulada y disminuir la intensidad de futuros incendios sin dañar el ecosistema.
¿Puede la inteligencia artificial ayudar a prevenir incendios forestales?
Sí. Los modelos predictivos permiten identificar las zonas con mayor probabilidad de ignición y ayudan a priorizar actuaciones preventivas y campañas de sensibilización.



