Extremadura propone arrancar 16.000 hectáreas de viñedo para salvar el mercado del vino. El sindicato agrícola extremeño alerta de que el exceso de oferta vitivinícola arruina la rentabilidad de las familias productoras. Exigen eliminar miles de hectáreas cultivadas para equilibrar el mercado y estabilizar urgentemente las tarifas comerciales.
La propuesta aprovecha los cambios normativos comunitarios de este año que financian el desmantelamiento de plantaciones. Reclaman aplicar estas subvenciones fijas de forma inmediata, abonando una compensación económica por cada terreno agrícola retirado de la producción.
Los agricultores sostienen que las soluciones temporales previas fracasaron al no atajar la raíz del problema estructural. El plan propone inhabilitar las parcelas durante una década entera, impidiendo nuevas plantaciones que vuelvan a saturar el mercado de vino.
El programa priorizará a los profesionales veteranos y a los autónomos mayores de cincuenta y cinco años. Buscan un consenso social imitando las estrategias de otros países vecinos para dimensionar el sector y asegurar su viabilidad económica futura.
Extremadura propone arrancar 16.000 hectáreas de viñedo para salvar el mercado del vino
Extremadura propone arrancar 16.000 hectáreas de viñedo para salvar el mercado del vino en una de las medidas más ambiciosas planteadas hasta ahora para hacer frente a la crisis que atraviesan los viticultores. La iniciativa busca reducir el exceso de producción que mantiene los precios de la uva en niveles insuficientes para garantizar la viabilidad económica de muchas explotaciones.
La propuesta plantea una actuación estructural frente a las medidas temporales utilizadas hasta ahora, como la vendimia en verde o la destilación de crisis, y aprovecha la nueva normativa europea que permite subvencionar el arranque definitivo de viñedos para adaptar la producción a la demanda real.
Extremadura propone arrancar 16.000 hectáreas de viñedo para salvar el mercado del vino
La organización agraria La Unión Extremadura considera que el actual desequilibrio entre producción y consumo está hundiendo los precios percibidos por los viticultores y exige actuaciones estructurales para recuperar la estabilidad del sector.
Su propuesta pasa por reducir aproximadamente un 20 % de la superficie de viñedo regional, lo que supondría eliminar alrededor de 16.000 hectáreas, aunque reconoce que una primera fase con un 10 % ya tendría un efecto positivo sobre el mercado.
El objetivo es disminuir el exceso de oferta y favorecer una recuperación sostenible de los precios de la uva y del vino.
La nueva normativa europea abre la puerta al arranque subvencionado
La iniciativa aprovecha la modificación del Reglamento (UE) 2026/471, aprobado este año, que incorpora el arranque de viñedos como medida financiable dentro de las políticas de regulación del mercado vitivinícola.
La organización reclama que esta posibilidad se aplique de forma urgente durante la campaña 2026-2027, evitando que la crisis continúe deteriorando la rentabilidad de las explotaciones.
Según la propuesta, cada agricultor recibiría una ayuda fija de 5.000 euros por hectárea arrancada.
El objetivo es reducir la producción para recuperar precios
Para La Unión Extremadura, las medidas coyunturales utilizadas durante los últimos años han demostrado una eficacia limitada porque actúan únicamente sobre una campaña concreta.
En cambio, el arranque permanente permitiría adaptar de forma duradera la capacidad productiva del viñedo extremeño a la demanda existente en el mercado.
La organización propone además que las parcelas arrancadas pierdan el derecho de replantación durante 10 años, impidiendo recuperar inmediatamente la superficie eliminada.
Agricultores profesionales y mayores tendrían prioridad en las ayudas
La organización plantea que el programa se desarrolle mediante un sistema competitivo que priorice determinados perfiles de viticultores.
Entre los criterios preferentes figuran los agricultores profesionales con actividad continuada durante más de cinco años, los viticultores mayores de 55 años y quienes decidan arrancar la totalidad de su explotación.
Además, las ayudas quedarían reservadas a parcelas plantadas antes del 1 de agosto de 2015 y que no estén incluidas en planes recientes de reestructuración.
El futuro del sector dependerá del consenso entre todos los actores
La organización considera imprescindible coordinar cualquier actuación con bodegas, cooperativas, denominaciones de origen, administraciones públicas y productores.
También propone seguir el modelo aplicado recientemente en Francia, donde una convocatoria previa permitió conocer qué agricultores estaban dispuestos a arrancar sus viñedos antes de definir el alcance definitivo del programa.
Según La Unión Extremadura, solo mediante una estrategia conjunta será posible reducir el exceso de producción, recuperar la rentabilidad del viñedo y garantizar la sostenibilidad económica del sector vitivinícola extremeño.
Más debate en el sector
Extremadura propone arrancar 16.000 hectáreas de viñedo para salvar el mercado del vino con una medida que pretende corregir de forma estructural el desequilibrio entre oferta y demanda que afecta desde hace años al sector.
La propuesta abre un debate de gran alcance sobre el futuro de la vitivinicultura española, el equilibrio entre producción y rentabilidad y el papel que deberán desempeñar las ayudas europeas para garantizar la viabilidad de miles de explotaciones agrícolas.
Extremadura propone arrancar 16.000 hectáreas de viñedo para salvar el mercado del vino en 15 segundos
¿Por qué se propone arrancar 16.000 hectáreas de viñedo en Extremadura?
Porque existe un exceso de producción que está provocando una fuerte caída de los precios del vino y de la uva, reduciendo la rentabilidad de los viticultores.
¿Cuánto dinero recibirían los agricultores por arrancar sus viñedos?
La propuesta plantea una ayuda de 5.000 euros por hectárea eliminada como compensación por reducir de forma permanente la superficie cultivada.
¿Quién tendría prioridad para acceder a las ayudas por arranque de viñedo?
Los agricultores profesionales, los viticultores mayores de 55 años y quienes opten por eliminar completamente su explotación tendrían preferencia.
¿Qué pretende conseguir esta reducción del viñedo extremeño?
El objetivo es equilibrar la oferta y la demanda del mercado vitivinícola, recuperar los precios del vino y mejorar la rentabilidad del sector a largo plazo.



