Los embalses españoles encadenan siete semanas de descenso por el calor del verano y enfrentan un preocupante escenario de sequía y reducción de niveles. Este fenómeno no solo afecta el suministro de agua potable para millones de personas, sino que también tiene repercusiones en la agricultura, la producción de energía y los ecosistemas acuáticos del país.
España, caracterizada por su clima mediterráneo en gran parte de su territorio, experimenta cada verano olas de calor que incrementan notablemente la evaporación del agua en los embalses. La sequía que se ha venido prolongando en los últimos años ha agravado la situación, situando a muchas regiones en niveles de reserva de agua por debajo de la media histórica.
Según los datos publicados por la Confederación Hidrográfica del Ebro y otras entidades similares, los niveles de los principales embalses han ido disminuyendo semana tras semana, en una tendencia que parece no tener fin a corto plazo y que preocupa si vemos las olas de calor que se repiten cada semana en nuestro país prácticamente.
A esas altas temperaturas se suman las escasas precipitaciones y una gestión del agua que en algunos casos no ha sido suficiente para compensar la pérdida de caudales. Y es que, la falta de lluvias en invierno y primavera también ha contribuido a que los niveles de agua sean más bajos de lo habitual en esta época del año.
Los embalses españoles encadenan siete semanas de descenso por el calor del verano
La combinación de altas temperaturas, escasas precipitaciones y un mayor consumo de agua acelera la pérdida de reservas, aunque la situación hidrológica continúa siendo más favorable que la registrada en años anteriores.
Los embalses españoles encadenan siete semanas de descenso por el calor del verano, reflejando el efecto combinado de las elevadas temperaturas y la práctica ausencia de lluvias en gran parte del país. La reserva hídrica se sitúa ahora en el 77,1 % de su capacidad, con 43.199 hectómetros cúbicos (hm³) almacenados, según los últimos datos del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO).
Aunque el retroceso semanal confirma la tendencia habitual de la época estival, el balance sigue siendo positivo en términos históricos. España dispone actualmente de 3.343 hm³ más de agua que hace un año y casi 10.000 hm³ por encima de la media de la última década, un margen que aporta mayor tranquilidad de cara a los próximos meses.
Los embalses españoles encadenan siete semanas de descenso por el calor del verano y pierden 756 hm³
Durante la última semana los pantanos españoles redujeron sus reservas en 756 hm³, equivalentes al 1,3 % de la capacidad total embalsada.
Las precipitaciones fueron muy escasas en la vertiente atlántica y apenas alcanzaron valores significativos en algunos puntos del Mediterráneo, donde Girona registró el mayor acumulado con 19,3 litros por metro cuadrado.
La escasez de lluvias, unida a la elevada evaporación provocada por las altas temperaturas, continúa acelerando la disminución de las reservas.
Cataluña y la cuenca del Ebro registran las mayores pérdidas
Las mayores reducciones corresponden a las cuencas internas de Cataluña, que disminuyen un 3,3 %, seguidas por la cuenca del Ebro y el Cantábrico Oriental, ambas con descensos del 2,7 %.
También experimentan retrocesos relevantes las cuencas del Duero, Galicia Costa, Cantábrico Occidental, Miño-Sil, Guadalquivir, Júcar y Tajo, todas con pérdidas superiores al 1 %.
La única excepción corresponde a los embalses del País Vasco, que mantienen estable su nivel de almacenamiento en el 85,7 %, uno de los porcentajes más elevados del país.
El verano pone a prueba las reservas de agua
La evolución de los embalses responde al comportamiento habitual del periodo estival, cuando aumenta el consumo de agua y disminuyen considerablemente las aportaciones naturales.
Las altas temperaturas incrementan además la evaporación y reducen la capacidad de recuperación de los sistemas hídricos mientras persistan las condiciones secas.
Este escenario obliga a mantener una vigilancia constante sobre la evolución de las reservas durante las próximas semanas, especialmente si continúan las olas de calor.
La situación sigue siendo mejor que la de los últimos años
Pese al descenso continuado, los datos muestran una situación claramente más favorable que la registrada en campañas recientes.
Las reservas actuales superan en 3.343 hm³ las existentes en las mismas fechas del año pasado, cuando los embalses almacenaban 39.856 hm³.
Además, el volumen embalsado se sitúa 9.953 hm³ por encima de la media de los últimos diez años, lo que refleja la recuperación conseguida tras los episodios de lluvias registrados durante los últimos meses.
La gestión del agua seguirá siendo clave durante el verano
Las reservas actuales superan en 3.343 hm³ las existentes en las mismas fechas del año pasado, cuando los embalses almacenaban 39.856 hm³.
Los expertos recuerdan que disponer de reservas elevadas no elimina la necesidad de realizar una gestión eficiente del recurso.
El comportamiento de las precipitaciones durante el otoño y el invierno será determinante para mantener una situación favorable en el próximo ciclo hidrológico.
Mientras tanto, el seguimiento continuo de los embalses permitirá anticipar posibles tensiones en aquellas cuencas más sensibles a la sequía y al aumento de la demanda.
Los embalses españoles encadenan siete semanas de descenso por el calor del verano, una evolución esperada durante esta época del año, aunque todavía compatible con unas reservas considerablemente superiores a las registradas en ejercicios anteriores.
La evolución de las próximas semanas dependerá de la persistencia de las altas temperaturas y de la llegada de nuevas precipitaciones, factores que marcarán la disponibilidad de agua durante la recta final del verano y el inicio del próximo año hidrológico.
La reserva hídrica española está al 77,1 % de su capacidad total. Los embalses almacenan actualmente 43.199hectómetros cúbicos (hm³) de agua, disminuyendo durante este período en 756 hm³ (el 1,3 % de la capacidad total de los embalses).
La reserva por ámbitos es la siguiente:
- Cantábrico Oriental al 78,1%
- Cantábrico Occidental al 82,2%
- Miño-Sil al 78,4%
- Galicia Costa al 67,4%
- Cuencas internas del País Vasco al 85,7%
- Duero al 81,3%
- Tajo al 71,4%
- Guadiana al 80,4%
- Tinto, Odiel y Piedras al 80,8%
- Guadalete-Barbate al 83,9%
- Guadalquivir al 81,5%
- Cuenca Mediterránea Andaluza al 73,7%
- Segura al 58,1%
- Júcar al 63,1%
- Ebro al 78,2%
- Cuencas internas de Cataluña al 88,0%
Las precipitaciones han sido escasas en la vertiente Mediterránea y muy escasas en la vertiente Atlántica. La máxima se ha producido en Girona (A) con 19,3 mm (19,3 l/m²). La situación de las cuencas, en hectómetros cúbicos, se detalla en el cuadro adjunto:

Los embalses españoles encadenan siete semanas de descenso por el calor del verano; explicado en 15 segundos
¿Cuánta agua almacenan actualmente los embalses españoles?
Los embalses acumulan 43.199 hectómetros cúbicos, lo que representa el 77,1 % de su capacidad total.
¿Por qué están bajando las reservas de los embalses?
Principalmente por las altas temperaturas, el aumento de la evaporación, el mayor consumo de agua durante el verano y la escasez de precipitaciones.
¿Qué cuencas han perdido más agua esta semana?
Las mayores caídas corresponden a las cuencas internas de Cataluña, la cuenca del Ebro y el Cantábrico Oriental, con descensos cercanos al 3 %.
¿La situación de los embalses es peor que la del año pasado?
No. Aunque las reservas disminuyen desde hace siete semanas, España dispone actualmente de 3.343 hm³ más de agua que hace un año y casi 10.000 hm³ más que la media de la última década.
¿Qué cuenca mantiene mejor nivel de agua embalsada?
Los embalses del País Vasco permanecen estables con un nivel de almacenamiento del 85,7 %, uno de los porcentajes más elevados de España.



