Naturaleza

Aragón libera un nuevo lince ibérico para recuperar la especie después de 50 años con Wepe

El macho Wepe ya forma parte del programa de reintroducción en la cuenca del Huerva, mientras que la llegada de la hembra Walqa se retrasa por el incendio registrado junto al centro de cría de La Olivilla (Jaén).

Aragón libera un nuevo lince ibérico para recuperar la especie después de 50 años con Wepe

Aragón libera un nuevo lince ibérico para recuperar la especie después de 50 años con Wepe. El lince ibérico es considerado el felino más amenazado del mundo. En su época, su distribución abarcaba gran parte de la península ibérica, pero las actividades humanas, la pérdida de hábitat, el declive de sus presas naturales (principalmente conejos) y la proliferación de enfermedades como la mixomatosis y la enfermedad hemorrágica del conejo, redujeron drásticamente su población.

Para la década de 1970, se estimaba que no quedaban más de 100 ejemplares en libertad, concentrados principalmente en Andalucía, en zonas como Doñana y Sierra Morena. Y gracias a intensos esfuerzos de conservación, la población de linces ha logrado recuperarse parcialmente en ciertas áreas, alcanzando en la actualidad unos 1.000 ejemplares en libertad, pero su presencia en otras regiones, como Aragón, se ha perdido casi por completo.

La última confirmación de un lince en Aragón data de hace aproximadamente 50 años, por lo que la reintroducción en esta comunidad autónoma representa un paso estratégico en la expansión de la especie y en la protección de su hábitat. Por eso, hace unos años se empezó a gestar este proyecto de colaboración entre el Gobierno de Aragón, el Ministerio para la Transición Ecológica, organizaciones como la Fundación Biodiversidad y diversos centros de investigación.

La recuperación del lince ibérico en Aragón tiene múltiples beneficios ecológicos y sociales. Ecológicamente, ayuda a mantener el equilibrio en los ecosistemas, controlando las poblaciones de roedores y conejos, y promoviendo la biodiversidad. Además, contribuye a la conservación de hábitats naturales que son fundamentales para muchas otras especies.

Aragón libera un nuevo lince ibérico para recuperar la especie después de 50 años

Aragón libera un nuevo lince ibérico para recuperar la especie después de 50 años, un nuevo paso en el ambicioso programa que busca devolver al mayor felino de la Península a un territorio donde había desaparecido hace cinco décadas. La incorporación de Wepe refuerza un proyecto considerado estratégico para recuperar la biodiversidad del noreste español.

La suelta, realizada en Torrecilla de Valmadrid (Zaragoza), permite avanzar en un plan respaldado por 16 municipios, mientras la llegada de la hembra Walqa deberá esperar debido a las medidas de emergencia adoptadas tras el incendio declarado junto al centro de cría de La Olivilla, en Jaén.

Aragón libera un nuevo lince ibérico para recuperar la especie después de 50 años con la incorporación del macho Wepe, que inicia ahora un periodo de aclimatación antes de moverse libremente por la cuenca del Huerva. El objetivo es consolidar una población estable en una zona donde el lince desapareció hace medio siglo.

El acto de liberación contó con la participación del vicepresidente primero del Gobierno de AragónAlejandro Nolasco, y del director general de Medio Natural, Óscar Fayanás, quienes destacaron la importancia del proyecto para la conservación de la biodiversidad.

La incorporación de Wepe eleva a siete los ocho ejemplares previstos para este año dentro del programa de reintroducción.

El incendio en Jaén obliga a retrasar la llegada de Walqa

La suelta, realizada en Torrecilla de Valmadrid (Zaragoza), permite avanzar en un plan respaldado por 16 municipios, mientras la llegada de la hembra Walqa deberá esperar debido a las medidas de emergencia adoptadas tras el incendio declarado junto al centro de cría de La Olivilla, en Jaén.

La hembra Walqa no ha podido ser trasladada según el calendario previsto debido al incendio forestal registrado en el entorno del centro de cría de La Olivilla (Jaén).

Durante la emergencia fue necesario aplicar medidas extraordinarias para garantizar la seguridad de los animales del programa de conservación, lo que obligó a aplazar su traslado hasta que existan todas las garantías.

El Gobierno de Aragón ha agradecido la colaboración de la Junta de Andalucía, que trabajó para intentar completar el operativo antes de que las circunstancias lo impidieran.

El proyecto ya cuenta con varias parejas adaptadas al medio natural

La reintroducción comenzó el 17 de marzo con la llegada de Windtail y Wynx, procedentes de centros de cría de Portugal y Doñana. Tras superar la fase de adaptación, ambos ejemplares permanecen en libertad ampliando progresivamente su territorio.

Posteriormente llegaron Worbi y Waka, aunque esta última falleció tras sufrir un fuerte golpe en la cabeza, presuntamente al impactar con un ferrocarril durante sus desplazamientos iniciales.

La tercera pareja, formada por Werba y Wound, fue liberada a comienzos de julio y continúa mostrando una evolución favorable en las inmediaciones del área de reintroducción.

Los atropellos siguen siendo el mayor riesgo para el lince ibérico

El fallecimiento de Waka vuelve a poner de relieve uno de los principales desafíos para la recuperación del lince ibérico: la mortalidad provocada por infraestructuras de transporte.

Según los datos del programa, los atropellos representan alrededor del 10 % de la mortalidad registrada en esta especie y continúan siendo la principal causa de muerte no natural.

Los responsables del proyecto mantienen un seguimiento constante mediante radiomarcaje para conocer los movimientos de los ejemplares y detectar posibles situaciones de riesgo.

Aragón aspira a consolidar una población estable de lince ibérico

Según los datos del programa, los atropellos representan alrededor del 10 % de la mortalidad registrada en esta especie y continúan siendo la principal causa de muerte no natural.

El Ejecutivo autonómico considera que esta iniciativa constituye un paso decisivo para recuperar una especie emblemática y reforzar los ecosistemas del noreste peninsular.

La implicación de 16 municipios, junto con el trabajo coordinado entre administraciones y centros especializados de cría, está permitiendo desarrollar una de las actuaciones de conservación más relevantes realizadas en Aragón durante las últimas décadas.

La llegada de Walqa, prevista cuando finalicen las circunstancias derivadas de la emergencia en La Olivilla, permitirá completar la primera fase del programa de reintroducción.

Aragón libera un nuevo lince ibérico para recuperar la especie después de 50 años consolidando un proyecto que busca devolver al felino más amenazado de Europa a un territorio donde desapareció hace décadas. La incorporación de Wepe representa un nuevo avance hacia ese objetivo.

Aunque persisten desafíos como los accidentes con infraestructuras de transporte, el seguimiento de los ejemplares y la futura llegada de Walqa permitirán seguir reforzando un programa que pretende convertir nuevamente al lince ibérico en una especie habitual de los montes aragoneses.

Aragón libera un nuevo lince ibérico para recuperar la especie después de 50 años con Wepe; explicado en 15 segundos

¿Por qué han liberado un nuevo lince ibérico en Aragón?

Porque forma parte del programa de reintroducción impulsado por el Gobierno de Aragón para recuperar la presencia del lince ibérico en la cuenca del Huerva, donde había desaparecido hace aproximadamente 50 años.

¿Quién es Wepe y por qué es importante para el proyecto?

Wepe es el nuevo macho incorporado al programa de conservación. Con su llegada ya son siete los ocho linces previstos para esta primera fase de reintroducción.

¿Por qué todavía no ha llegado la hembra Walqa a Aragón?

Su traslado se ha retrasado debido al incendio forestal registrado junto al centro de cría de La Olivilla (Jaén), que obligó a adoptar medidas de seguridad para proteger a los animales.

¿Cuál es la principal amenaza para el lince ibérico una vez vuelve a vivir en libertad?

Los atropellos y colisiones con infraestructuras de transporte, especialmente carreteras y vías ferroviarias, continúan siendo la principal causa de mortalidad no natural de la especie.

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