Vida saludable

Los cinco hábitos que frenan el deterioro cognitivo podrían reducir el riesgo de demencia

Una investigación internacional realizada durante dos años en 11 países latinoamericanos demuestra que combinar ejercicio, alimentación saludable, control cardiovascular, estimulación mental y vida social ofrece mejores resultados que los consejos generales de salud.

Los cinco hábitos que frenan el deterioro cognitivo podrían reducir el riesgo de demencia

Los cinco hábitos que frenan el deterioro cognitivo podrían reducir el riesgo de demencia, que afecta la memoria, el pensamiento, la orientación, el entendimiento y otras funciones cognitivas y representa un desafío importante para las familias, los sistemas de salud y las comunidades.

Sin embargo, investigaciones recientes sugieren que ciertos hábitos de vida pueden jugar un papel crucial en la prevención o retraso del deterioro cognitivo. Uno de ellos es mantener una alimentación saludable rica en frutas, verduras, legumbres, granos integrales, pescado, frutos secos y aceite de oliva.

Realizar actividad física de forma regular no solo beneficia la salud cardiovascular y muscular, sino que también tiene un impacto positivo en la función cerebral. Participar en actividades cognitivas y sociales es otro de esos hábitos. Leer, resolver rompecabezas, aprender un nuevo idioma o instrumento musical, jugar juegos de estrategia y participar en debates son ejemplos de actividades que estimulan el cerebro.

Dormir lo suficiente y mantener una buena calidad del sueño; así como gestionar factores de riesgo cardiovascular y control de la salud mental también ayudan en este sentido. Y es que el estrés crónico, la ansiedad y la depresión se han asociado con alteraciones en la estructura y función cerebral.

Los cinco hábitos que frenan el deterioro cognitivo mejoran la memoria y la atención

Los cinco hábitos que frenan el deterioro cognitivo podrían convertirse en una de las estrategias más prometedoras para proteger la salud cerebral durante el envejecimiento. Un ensayo clínico publicado en The Lancet concluye que una intervención integral consiguió mejoras cognitivas un 55 % superiores a las obtenidas con simples recomendaciones de bienestar.

El estudio, desarrollado con más de 1.000 adultos mayores de 11 países de América Latina, aporta una de las evidencias científicas más sólidas de la región sobre cómo los cambios sostenidos en el estilo de vida pueden contribuir a reducir el riesgo de demencia.

Los cinco hábitos que frenan el deterioro cognitivo demostraron mejores resultados

Los investigadores analizaron durante dos años a 1.065 personas de entre 60 y 77 años con mayor riesgo de deterioro cognitivo. Más del 82 % completó todo el seguimiento, reforzando la solidez de los resultados.

La intervención combinó actividad físicaalimentación saludablecontrol de los factores cardiovascularesentrenamiento cognitivo y socialización, aplicados mediante un programa estructurado y adaptado a cada comunidad.

Frente a ello, el grupo de comparación únicamente recibió recomendaciones generales sobre hábitos saludables, obteniendo una evolución significativamente inferior.

La memoria, la atención y otras capacidades también mejoraron

El beneficio no se limitó a la cognición global. Los científicos detectaron avances relevantes en la memoria episódica, la atención y las funciones ejecutivas, fundamentales para planificar, resolver problemas y desenvolverse en la vida diaria.

Estos resultados indican que actuar simultáneamente sobre varios factores modificables ofrece un efecto más potente que intervenir sobre un único hábito aislado.

Además, la investigación respalda la importancia de mantener estas acciones de forma constante y prolongada para maximizar sus beneficios.

Una investigación pionera para América Latina

El beneficio no se limitó a la cognición global. Los científicos detectaron avances relevantes en la memoria episódica, la atención y las funciones ejecutivas, fundamentales para planificar, resolver problemas y desenvolverse en la vida diaria.

El ensayo LatAm-FINGERS constituye el primer estudio multicéntrico aleatorizado de gran escala realizado en América Latina sobre prevención del deterioro cognitivo.

Participaron centros de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, México, Perú, República Dominicana y Uruguay, reflejando una amplia diversidad social y sanitaria.

Su publicación en The Lancet y su presentación en la Conferencia Internacional de la Asociación del Alzheimer (AAIC 2026) consolidan su relevancia científica internacional.

Los expertos recuerdan que no existe una protección absoluta

La investigadora principal, Lucía Crivelli, destaca que la prevención debe entenderse como una estrategia integral y no como una recomendación aislada.

Los autores subrayan que los resultados no garantizan evitar la demencia en cada persona, pero sí aportan evidencia sólida de que modificar de manera sostenida determinados hábitos puede disminuir el riesgo.

Este enfoque permite diseñar programas preventivos adaptables a distintos países y sistemas sanitarios.

El seguimiento continuará para conocer los efectos a largo plazo

Participaron centros de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, México, Perú, República Dominicana y Uruguay, reflejando una amplia diversidad social y sanitaria.

El proyecto continuará durante cuatro años más para comprobar si los beneficios cognitivos se mantienen y si también logran retrasar la aparición de la demencia.

La investigación forma parte de la red internacional FINGERS, iniciada en Finlandia, que busca desarrollar estrategias preventivas basadas en cambios del estilo de vida respaldados por evidencia científica.

Sus resultados refuerzan la idea de que cuidar el cerebro empieza mucho antes de que aparezcan los primeros síntomas.

Cada vez más estudios coinciden en que el envejecimiento cerebral no depende únicamente de la genética. Los hábitos cotidianos desempeñan un papel decisivo y pueden influir en la velocidad con la que evolucionan las capacidades cognitivas.

La evidencia aportada por LatAm-FINGERS abre una nueva vía para impulsar programas de prevención más eficaces y adaptados a la realidad de millones de personas mayores, demostrando que actuar sobre varios factores al mismo tiempo puede marcar una diferencia significativa.

Los cinco hábitos que frenan el deterioro cognitivo podrían reducir el riesgo de demencia; explicado en 15 segundos

¿Cuáles son los cinco hábitos que frenan el deterioro cognitivo?

Los cinco pilares son actividad físicaalimentación saludablecontrol cardiovascularentrenamiento cognitivo y mantener una vida social activa.

¿Qué descubrió el estudio sobre la prevención de la demencia?

La investigación observó mejoras cognitivas un 55 % superiores en quienes siguieron una intervención multidominio frente a quienes solo recibieron consejos generales de salud.

¿Hacer ejercicio ayuda realmente a proteger la memoria?

Sí. El estudio confirma que el ejercicio físico forma parte de una combinación de hábitos que mejora la memoria, la atención y otras funciones cerebrales cuando se mantiene en el tiempo.

¿Estos hábitos garantizan que no tendré demencia?

No. Los investigadores aclaran que no existe una garantía individual, pero sí una reducción del riesgo basada en evidencia científica al mantener estos hábitos de forma continuada.

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