Varios colegios de arquitectos canarios, en concreto de Tenerife, La Gomera y El Hierro, han unido sus voces y esfuerzos en una demanda común al Gobierno para que se revise la obligatoriedad normativa que apunta a que las viviendas de nueva construcción deben tener placas fotovoltaicas.
Para estos profesionales, esta medida resulta «desproporcionada» ya que consideran que con la ley actual se cumple con los objetivos legítimos de sostenibilidad y esta solo hace que duplicar las ya existentes, además de que supondrá un gasto más en los costes de construcción.
Aparte, apuntan a que hay un «riesgo si se da un exceso de vertido de energía renovable a la red eléctrica actual, ya que contamos con un sistema aún no preparado para absorber grandes volúmenes de producción distribuida, lo que podría contribuir a problemas de estabilidad».
Arquitectos canarios piden revisar la obligatoriedad de las placas fotovoltaicas en obra nueva
El Colegio de Arquitectos (COA) de Tenerife, La Gomera y El Hierro ha reclamado este martes la creación de una mesa de trabajo para analizar la normativa y dar un nuevo enfoque a la obligatoriedad de instalar placas fotovoltaicas en viviendas de nueva construcción, como recoge el Decreto-ley 5/2024, de 24 de junio, de cambio climático y transición energética de Canarias.
El COA entiende «desproporcionada» la nueva exigencia de instalación fotovoltaica, en el 100% de las cubiertas, una medida que aunque responde a objetivos legítimos de sostenibilidad, el Colegio considera que duplica normativas ya existentes a nivel estatal, como el Código Técnico de la Edificación (CTE), y supone una carga adicional que eleva los costes de construcción, especialmente en un contexto de escasez de vivienda asequible.
En este sentido, el COA ha manifestado la «urgente necesidad» de modular la nueva exigencia también por la limitación funcional de esas cubiertas y ha hecho referencia a «la importancia estratégica de las cubiertas como espacios habitables y de disfrute personal».
«En un territorio como Canarias, con una climatología privilegiada que permite el uso al aire libre durante prácticamente todo el año, las cubiertas representan una oportunidad única para mejorar la calidad de vida en el entorno residencial«, ha defendido el colegio profesional.
Ha advertido asimismo de que la implantación obligatoria de instalaciones fotovoltaicas en las cubiertas limita y condiciona gravemente los usos, «al ocupar gran parte de la superficie disponible y restringir su accesibilidad, seguridad y versatilidad».
Según el Colegio, también podría suponer un «riesgo» si se da un exceso de vertido de energía renovable a la red eléctrica actual, «en un sistema aún no preparado para absorber grandes volúmenes de producción distribuida, lo que podría contribuir a problemas de estabilidad», ha elucubrado el Colegio. EFE / ECOticias.com















