Piden prohibir los espectáculos con animales en Selwo Marina mientras Francia prepara el fin de las exhibiciones con cetáceos y España mantiene abierto el debate legal.
La Fundación Franz Weber ha exigido cancelar los shows con leones marinos y delfines en Selwo Marina, Benalmádena. La entidad critica que España mantenga el liderazgo de los delfinarios en la Unión Europea, alineándose con las prácticas comerciales en vez de con la conservación. Esta postura choca con los avances como el de Francia, donde han aprobado una ley que prohíbe el uso de la fauna marina en los espectáculos públicos.
Además, los expertos denuncian que la normativa española prohíbe el uso de especies silvestres en los circos, pero permite estas exhibiciones que no son más que otra forma de tortura animal. Diversos estudios demuestran que el cautiverio genera graves problemas orgánicos y limita el comportamiento natural de los animales. Por ello, la organización urge a reformar la ley para dar prioridad a la conservación.
Piden prohibir los espectáculos con animales en Selwo Marina
Desde Fundación Franz Weber piden prohibir los espectáculos con animales en Selwo Marina, en Benalmádena (Málaga), porque es un ejemplo de lo que no debería hacerse en un recinto supuestamente llamado a conservar la fauna silvestre en cautividad.
La organización afirma que Europa avanza hacia el fin de estas funciones y pone a Francia como ejemplo más paradigmático de una ley que prohíbe la explotación de cetáceos en espectáculos, según han informado este martes en un comunicado.
Para la fundación, en el caso de Benalmádena, esta situación pervive por culpa de una Ley de Protección de los Animales que «vació» de contenido cualquier propuesta para reconvertir zoos y acuarios, «defendiendo la continuidad de estas instalaciones sin que exista un interés real por la conservación de los ecosistemas y sus habitantes«.
Destaca, al respecto, que además la actual legislación supone un aval a los espectáculos públicos con animales, como delfines, leones marinos o incluso pingüinos, cuyo interés científico o educativo es nulo, mientras sí veta el uso de otras especies silvestres en cautividad en circos, lo que supone una contradicción evidente.
Estudios científicos demuestran cómo la cautividad afecta la salud orgánica de los cetáceos, afirma la organización.
Advierte que el cautiverio implica instalaciones pequeñas, falta o reducción de ejercicio y limitación de interacciones sociales con animales de la misma especie, impidiendo el desarrollo de comportamientos normales de socialización, cuidados, búsqueda de alimentos o el recorrido de grandes distancias.
La Fundación Franz Weber lamenta que estos animales sean reducidos a meros objetos de entretenimiento y la dinámica que se realiza a diario no aporta en absoluto valor alguno a su conservación, y mucho menos a la pedagogía con el público asistente.
No obstante, España ostenta «el triste liderazgo de delfinarios abiertos de toda la Unión Europea», lo que contribuye a un modelo de cautiverio por simple negocio, explica la organización, al tiempo que lamenta que son «forzadas a realizar saltos y trucos que nada tienen que ver con su comportamiento natural».













