El Tribunal Superior de Justicia de Madrid ha suspendido la caza de aves en Madrid justo al comienzo de la temporada 2026-2027. Según informó SEO/BirdLife, la decisión fue tomada tras el recurso que presentaron contra la orden autonómica de vedas. Gracias a esta decisión, que es cautelar y cuyo procedimiento judicial sigue abierto, se han protegido 9 especies silvestres de la caza.
El recurso presentado por SEO/BirdLife se basa en la siguiente cuestión: ¿Por qué se autorizan capturas sin la debida información que demuestre que sus poblaciones pueden recuperarse? La organización señala que aves como la codorniz común y la perdiz roja han perdido cerca de la mitad de su población reproductora en España desde 1998 y ambas están catalogadas como vulnerables en el Libro Rojo de las Aves de España.
A continuación, explicaremos cuál es el alcance de la medida, cuáles han sido los argumentos aportados por SEO/BirdLife para presentar el recurso y las propuestas de seguimiento y recuperación de los hábitats que la organización considera necesarias para mejorar la gestión de las aves silvestres.
El TSJM suspende la caza de aves en Madrid
La Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) ha dictado un auto, con fecha 6 de octubre de 2026, por el que se suspende cautelarmente la caza de aves en Madrid, en concreto nueve especies para la temporada 2026-2027.
La medida, adoptada de forma urgente, responde al recurso interpuesto por SEO/BirdLife contra la Orden 2511/2026, del 25 de junio, de la Consejería de Medio Ambiente, Agricultura e Interior, que fijaba los períodos hábiles de caza de aves en Madrid. Aunque la administración tiene ahora tres días para presentar alegaciones, la medida es efectiva desde ayer 8 de octubre.
La suspensión afecta a la caza de aves en Madrid como la becada, la codorniz común, la paloma zurita, el zorzal alirrojo, el zorzal real, la corneja negra, la paloma bravía, la perdiz roja y la urraca. La medida estará vigente durante la época hábil del 8 de octubre de 2026 al 31 de enero de 2027 y en los pasos tradicionales del 15 de octubre al 15 de noviembre de 2026, con la sola excepción de las cacerías de suelta autorizadas o comunicadas y de las que se celebren en cotos comerciales, en las que solo podrán abatirse los ejemplares soltados conforme a la especie y el número consignados en la correspondiente autorización.
El declive de las especies cinegéticas
La organización recuerda que de las nueve especies que se han protegido de la caza de aves en Madrid, seis de ellas presentan una situación desfavorable de conservación, como la codorniz común, que ha sufrido una reducción del 60,4 % de sus poblaciones reproductoras en España desde 1998 y está catalogada como vulnerable en el Libro Rojo de las Aves de España.
La perdiz roja, también catalogada como vulnerable, ha disminuido un 57,6 % en el mismo periodo. La paloma zurita, la corneja negra, la urraca y el zorzal alirrojo muestran igualmente tendencias negativas, mientras que, para la paloma bravía silvestre, la becada y el zorzal real, persisten importantes lagunas de conocimiento sobre el estado de las poblaciones sometidas a caza.
Además, como se sostiene en el informe pericial aportado por la organización, para ninguna de estas nueve especies existe una evaluación reciente y trazable de su estado de conservación en la Comunidad de Madrid, ni información suficiente que permita relacionar el tamaño de las poblaciones con los niveles de extracción autorizados. Tampoco existen límites de capturas para estas especies, y para siete de ellas ni siquiera se establece un cupo máximo diario por cazador.
El responsable del Área de Conservación de SEO/BirdLife, Mario Giménez, añade: «Celebramos estas medidas cautelares que atienden a la realidad del campo. Estamos hablando de especies claramente en declive o de las que no se tiene información suficiente. Planificar la actividad cinegética, como cualquier otra actividad, exige actuar con prudencia y apoyarse en la evidencia científica disponible para poner a salvo nuestro patrimonio natural.»
La organización confía en que la decisión del tribunal superior de justicia sirva para fomentar una planificación de la caza de aves en Madrid basada en los criterios científicos, que sea transparente y, sobre todo, se atenga a las exigencias de la Directiva de Aves de la Unión Europea respecto a la conservación de las aves, algo que desde la organización llevan años pidiendo.
Para David de la Bodega, responsable de Acción Legal de SEO/BirdLife, «esta resolución pone de manifiesto que la Administración no puede seguir autorizando la caza de aves en Madrid sin la base científica que exige la normativa europea. El principio de precaución debe prevalecer cuando no se demuestra que las poblaciones pueden soportar una mortalidad adicional. No se puede cazar primero y preguntarnos después si era sostenible; la carga de la prueba recae en quien pretende autorizar el aprovechamiento.”
Una ley de caza que se base en criterios científicos
Esta resolución judicial vuelve a apelar a la necesidad de reformar la legislación cinegética de la Comunidad de Madrid. Ya en 2018, el Tribunal Supremo anuló la orden de vedas de la comunidad por la falta de informes técnicos suficientes para justificar científicamente la caza de aves silvestres.
Más recientemente, en mayo de 2026, SEO/BirdLife compareció ante la Asamblea de Madrid para reclamar que el proyecto de nueva Ley de Caza y Pesca incorporase las garantías necesarias para evitar que siguieran autorizándose capturas sin una base científica suficiente.
Entre las modificaciones propuestas por SEO/BirdLife está la de prohibir expresamente la caza de aves en Madrid cuyas poblaciones estén en declive o que presenten un estado de conservación desfavorable, que se establezcan cupos de captura y sistemas para la verificación de los registros, y que se garantice la aplicación del principio de precaución.
No se ha suspendido toda la caza
SEO/BirdLife recuerda asimismo que la suspensión acordada por el tribunal no implica la paralización de toda la actividad cinegética en la región.
El propio informe destaca que seguirían pudiendo cazarse otras especies de aves y mamíferos cinegéticos, que podrán seguir desarrollándose actuaciones de gestión del hábitat y se podrán realizar programas de seguimiento y censos, información especialmente necesaria para mejorar el conocimiento sobre el estado real de las poblaciones de aves silvestres en Madrid.
El auto es una medida cautelar porque el procedimiento judicial sigue abierto. La organización seguirá trabajando para que la sentencia que en su día se dicte confirme la nulidad de los preceptos impugnados y para que las administraciones públicas adopten sus decisiones en materia cinegética basadas en la mejor información científica disponible, tal y como exigen la Directiva de Aves, la Ley 42/2007 de Patrimonio Natural y Biodiversidad y la jurisprudencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea.
Carta al consejero de Medio Ambiente, Agricultura e Interior
Tras conocer el auto dictado por el TSJM, y ante el inicio del periodo hábil de caza el 8 de octubre, SEO/BirdLife se ha dirigido a la Comunidad de Madrid solicitando que se informe con carácter urgente al colectivo cinegético, a los agentes forestales, al SEPRONA y al resto de actores implicados, con el fin de garantizar el conocimiento y cumplimiento de la resolución judicial sobre la caza de aves en Madrid y evitar posibles infracciones.
A su vez, la organización deja clara su voluntad de avanzar hacia un diálogo constructivo con la Administración y ofrece su colaboración y experiencia científica para mejorar la evaluación de las poblaciones y las tendencias de las especies y contribuir a una regulación cinegética basada en criterios científicos y sostenibles.
Planes de gestión para recuperar las aves cinegéticas en España
La situación de las aves cinegéticas es preocupante en el conjunto de España. Según el informe Gestión sostenible de la caza y conservación de aves silvestres en España 2026, publicado por SEO/BirdLife el pasado mes de julio, el 57 % de las 35 especies cinegéticas analizadas en la península ibérica y Baleares presenta tendencias poblacionales negativas.
Además, el 26 % tiene poblaciones muy pequeñas o se carece de información suficiente para conocer su situación exacta. En total, casi el 83 % de las especies se encuentra en alguna de estas situaciones, lo que pone de manifiesto la necesidad de revisar urgentemente cómo se está gestionando su aprovechamiento cinegético.
Ante esta situación, SEO/BirdLife reclama a todas las comunidades autónomas que pongan en marcha planes de gestión de las especies cinegéticas basados en información científica actualizada, con objetivos de conservación, seguimiento de las poblaciones, controles efectivos de capturas y medidas para recuperar sus hábitats. Estos planes, tal como se contempla en la mayoría de las legislaciones cinegéticas, deben contemplar la suspensión de la caza de aves en Madrid cuando las poblaciones estén en declive o no existan datos suficientes para demostrar que su aprovechamiento es sostenible.
La organización pide también al Gobierno de España que impulse estrategias de conservación coordinadas para las especies en declive que afectan a varias comunidades autónomas. La recuperación de estas aves exige abordar las causas de su disminución, especialmente la degradación de los hábitats agrarios y de los humedales, y evitar que la mortalidad cinegética agrave una situación ya desfavorable.













