Los coches eléctricos, las baterías y los paneles solares están en el centro de una disputa que llega a las negociaciones climáticas. China pide que la COP31 debata las barreras comerciales que, según Pekín, dificultan la transición energética, en plena tensión con Estados Unidos y la Unión Europea.
Desde la delegación china, el viceministro de Ecología y Medio Ambiente, Li Gao, reclama que se facilite el comercio de las tecnologías de bajas dimensiones. Sin mencionar a nadie en particular, ha señalado el proteccionismo de algunas naciones como un grave problema para la transición energética y ha pedido un sistema comercial más abierto.
Esta petición se suma a otras prioridades del país asiático que presentarán en la COP31, que se celebra del 9 al 20 de noviembre en Antalya, Turquía. Entre ellas figuran algunas, como reducir las emisiones de gases contaminantes, aumentar la financiación a los proyectos de energía limpia y apoyar una transición justa.
La COP31 de Turquía
China ha reclamado este miércoles que la próxima cumbre climática de Naciones Unidas (COP31), prevista para noviembre en Turquía, aborde el proteccionismo y las barreras comerciales a las tecnologías verdes.
La propuesta llega en plena disputa comercial con Estados Unidos y la Unión Europea (UE) por productos chinos como los vehículos eléctricos y los paneles solares, fundamentales para la transición energética.
El viceministro chino de Ecología y Medio Ambiente y jefe de la delegación ante la COP31, Li Gao, ha defendido este miércoles, en una rueda de prensa organizada por el Consejo de Estado (Ejecutivo) en Pekín, que las negociaciones aborden los obstáculos comerciales que, a juicio de China, dificultan la transición energética.
«Creemos que la conferencia debería debatir en profundidad los viejos problemas de la insuficiente reducción de emisiones y del apoyo financiero de los países desarrollados, así como los nuevos desafíos del unilateralismo y el proteccionismo, que perjudican los esfuerzos colectivos mundiales», ha planteado Li.
China, uno de los mayores fabricantes mundiales de vehículos eléctricos, baterías y paneles solares, afronta aranceles y otras restricciones en EE. UU. y la UE ante la competencia china sobre sus industrias.
Li ha reclamado un sistema comercial internacional más abierto que facilite la circulación de tecnologías y productos de bajas emisiones, aunque no ha propuesto medidas concretas para eliminar los gravámenes ni ha mencionado expresamente a Washington o Bruselas.
El viceministro también ha pedido avances en la financiación climática para los países en desarrollo, especialmente en el objetivo de movilizar al menos 300.000 millones de dólares anuales para 2035 y triplicar los fondos destinados a la adaptación.
Entre las prioridades de Pekín figura además la creación de un mecanismo internacional de transición justa que ayude a los países en desarrollo a afrontar las dificultades económicas y sociales de la descarbonización.
Sobre la propuesta turca de elevar al 35 % la electrificación mundial para 2035, Li ha asegurado que coincide con las políticas chinas, pero ha evitado respaldarla expresamente y ha pedido tener en cuenta las diferencias entre países para alcanzar el «mayor consenso posible».
La COP31 se celebrará del 9 al 20 de noviembre en Antalya (Turquía), con una cumbre de líderes los días 11 y 12 y una jornada dedicada a financiación y comercio el 13, en unas negociaciones que buscarán acelerar la aplicación del Acuerdo de París y acercar posiciones sobre la transición energética, la adaptación al cambio climático y el apoyo a los países más vulnerables.













