Cambio climático

El Mediterráneo entra en terreno desconocido: alcanza temperaturas «impensables» hace solo 30 años

Un investigador del IEO-CSIC advierte de las consecuencias de estas subidas anómalas de temperatura en el Mediterráneo.

El Mediterráneo entra en terreno desconocido: alcanza temperaturas «impensables» hace solo 30 años

El negocio del humo calienta las aguas continentales. Si no se frenan las emisiones descontroladas, Europa va a seguir viendo cómo sus mares hierven ante la inacción de las autoridades.

Los números de este verano son catastróficos; con los 33 grados en Baleares y superando todos los registros conocidos en el sur, el océano absorbe todo ese exceso térmico, aumentando el riesgo de episodios climatológicos devastadores.

Culpar de todos los males al cambio climático es una trampa antigua que ya no convence a los científicos. La mano del hombre es la principal causante de todos estos males.

Cuanto más se despreocupen por estos fenómenos, más línea de costa devora el mar. Exigir una reducción real de las emisiones se ha convertido en un deber de todos.

El Mediterráneo entra en terreno desconocido

El oceanógrafo Manuel Vargas, del Instituto Español de Oceanografía (IEO-CSIC), denuncia que la cuenca mediterránea registra una velocidad de calentamiento de sus aguas que triplica y hasta cuadruplica la media mundial.

Recuerda que lo que hace varias décadas se tomaba como un escenario exagerado (la tropicalización del Mediterráneo) hoy es una realidad. El mar se está cocinando a fuego lento y no tan lento, y la inacción política agrava el problema.

¿El niño tiene la culpa?

Los números no mienten: la boya de Sa Dragonera, en Mallorca, alcanzó los 33,02 ºC, una cifra récord, y en Málaga las estaciones de Puertos del Estado registraron 28 ºC.

El investigador advierte que el 90% del exceso de energía es atrapado por los océanos, lo que supone más olas de calor marinas. Vargas es tajante respecto al incremento térmico que afecta a las aguas; aunque el fenómeno del Niño es complejo, la subida de temperatura responde de manera directa a cantidades enormes de CO2 que el ser humano vierte a la atmósfera.

La migración animal y la pérdida de especies

La migración animal hacia aguas del norte es una realidad que se refleja en el informe que publicó este lunes la World Weather Attribution (WWA); sin embargo, el oceanógrafo Manuel Vargas advierte, de nuevo, que el vicio de culpar al cambio climático obviando la sobreexplotación pesquera no solo no ayuda, sino que propicia la toma de medidas laxas en cuestión de emisiones, sobreexplotación de los recursos, etc.

Menciona además el trabajo realizado por el Instituto de Ciencias del Mar (ICM-CSIC), en el que se constatan los episodios de mortalidad masiva en especies autóctonas atrapadas sin poder migrar al norte; las praderas de posidonia y las esponjas gorgonias son un buen ejemplo de esta problemática.

La pérdida de playas

Esta crisis no solo afecta la fauna y la flora; el terreno también se ve afectado. Cada año se pierde más línea de costa a causa de la subida del nivel del mar. Si no se toman medidas reales para una descarbonización radical, una reducción a cero emisiones de los gases de efecto invernadero y acelerar la transición energética, el continente europeo verá cómo año tras año sus playas desaparecen y las especies que tanto aprecian mueren.

Temas

Relacionados