Fiyi y Tuvalu acogen la Pre-COP31 con un reto determinante: conseguir que la vulnerabilidad de estas islas se traduzca en compromisos reales antes de la cumbre decisiva de noviembre en Antalya, Turquía.
¿Qué ocurre cuando los países más expuestos al cambio climático reclaman atención y varios líderes internacionales faltan al encuentro? La Pre-COP31 arranca en el Pacífico con esa decepción: sus anfitriones quieren que la urgencia que viven sus comunidades influya en las decisiones globales.
Entender qué se juega en este encuentro permite valorar su importancia más allá de las ausencias. Esta noticia explica por qué estas conversaciones preliminares pueden influir en la respuesta global a unas amenazas reales que comprometen el futuro de los pequeños Estados insulares del Pacífico.
La clave estará en la distancia entre las necesidades del territorio y las decisiones de quienes negocian. A través de las demandas de las islas del Pacífico y las advertencias de responsables regionales, analizamos qué necesita estos países insulares para llevar sus prioridades a la próxima cumbre climática en Turquía.
Pre-COP31: el Pacífico reclama respuestas, muchos líderes mundiales no han asistido
La ausencia de varios líderes internacionales marcará el arranque este lunes de la Pre-COP31 en Fiyi y Tuvalu, una cita que los anfitriones quieren aprovechar para colocar al Pacífico en el centro de la agenda climática de cara a la COP31 de noviembre en Antalya (Turquía).
Fiyi, Tuvalu y Australia serán los anfitriones, entre el 5 y el 8 de octubre, de una reunión ministerial y un programa de alto nivel que busca acercar a la región a los responsables de las decisiones climáticas y mostrar sobre el terreno los impactos que afrontan los pequeños Estados insulares.
La Pre-COP31 es la reunión preparatoria de la cumbre anual de Naciones Unidas sobre cambio climático, en la que ministros y otros responsables políticos intentan acercar posiciones antes de las negociaciones formales.
Su celebración en el Pacífico busca dar visibilidad a las prioridades de estas naciones, después de que la candidatura de Australia y los países del Pacífico para acoger la COP31 fuera finalmente descartada frente a Turquía.
En Turquía nos jugamos el freno ante el cambio climático
La ministra de Información, Cambio Climático y Medio Ambiente de Fiyi, Lynda Tabuya, reconoció durante un encuentro con medios el pasado jueves que algunos líderes internacionales no podrán participar en los actos de alto nivel.
Explicó que durante la Asamblea General de Naciones Unidas su país recibió varias disculpas de jefes de Estado por problemas de agenda, aunque sostuvo que no debía interpretarse como una falta de compromiso con las prioridades del Pacífico.
Está prevista la participación de la vicesecretaria general de Naciones Unidas, Amina Mohammed, mientras que la presencia del secretario general de la ONU, António Guterres, no está confirmada por ahora.
El secretario ejecutivo de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), Simon Stiell, protagonizará el lunes uno de los discursos destacados, centrado en salud y cambio climático y en el impacto del calor sobre las mujeres embarazadas y los niños.
El martes 6 de octubre, líderes y altos representantes viajarán a Tuvalu, donde está prevista una declaración a los medios, para trasladar la conversación climática a uno de los países más expuestos a la subida del nivel del mar.
«El Pacífico debe estar en el centro, y no en los márgenes, de la toma de decisiones climáticas globales«, resumió Tabuya, que situó entre las prioridades regionales limitar el aumento de la temperatura media mundial a 1,5 grados, reforzar la financiación y colocar los océanos en el centro de las negociaciones.
Al final es cuestión de dinero
Fiyi pretende aprovechar la Pre-COP31 para recabar compromisos destinados a mejorar la resiliencia del Pacífico, con un objetivo de 500 millones de dólares (unos 442 millones de euros).
La directora del Programa de Resiliencia frente al Cambio Climático de la Secretaría del Programa Ambiental Regional del Pacífico (SPREP, en inglés), Tagaloa Cooper, advirtió de que la región afronta una brecha creciente entre las necesidades y los recursos disponibles.
«Los compromisos están disminuyendo, pero las necesidades están creciendo«, afirmó Cooper, quien señaló las dificultades de unos procesos financieros complejos y burocráticos para que los recursos lleguen a los países vulnerables.
La Pre-COP31 abordará también la transición hacia las energías renovables, el vínculo entre océanos y clima, la adaptación y las pérdidas y daños.
El ministro australiano de Clima y Energía, Chris Bowen, ofrecerá una rueda de prensa breve cada mañana. La reunión ministerial formal se celebrará del martes 6 al jueves 8 en Nadi, en la costa oeste de Viti Levu, la isla principal de Fiyi, mientras el programa de líderes se desarrollará entre Fiyi y Tuvalu.
Países en riesgo inminente
La elección de Tuvalu refleja la amenaza que afronta el Pacífico. Según Tabuya, el nivel del mar en el país ha aumentado 21 centímetros en los últimos 30 años, casi un centímetro anual y cerca del doble de la media mundial.
Tuvalu, Kiribati, las Islas Marshall y otros atolones afrontan inundaciones costeras más frecuentes, intrusión de agua salada en acuíferos y terrenos agrícolas, erosión y daños crecientes en viviendas e infraestructuras.
Las proyecciones científicas apuntan a que la subida del nivel del mar continuará durante las próximas décadas incluso con reducciones de emisiones, aumentando la presión sobre territorios cuya altura sobre el océano es de apenas unos metros.
Para los anfitriones, la Pre-COP31 será también una oportunidad para que quienes negocian sobre financiación, adaptación y pérdidas y daños conozcan de cerca las consecuencias que afrontan estas comunidades.
Con una asistencia internacional más limitada de la inicialmente deseada, Fiyi, Tuvalu y Australia afrontan cuatro días para reforzar la voz del Pacífico y lograr que sus prioridades lleguen a Turquía acompañadas de compromisos concretos.













