La COP31 impulsa la transición energética, ya que su máximo responsable insta al mundo a intensificar la transición hacia sistemas electrificados para eliminar la dependencia de los combustibles fósiles. Esta transformación estructural se considera indispensable para acatar las metas de descarbonización pactadas a nivel internacional.
Las métricas energéticas actuales reflejan que solo una quinta parte del suministro global proviene de fuentes eléctricas. Las proyecciones de los organismos especializados exigen duplicar esta proporción a mediados del actual siglo para mitigar eficazmente el calentamiento global.
La electrificación es, según el presidente de la próxima COP, la mejor forma de descarbonizar el mundo y debe hacerse lo antes posible.
La COP31 impulsa la transición energética antes de mediados del siglo XXI
El presidente designado de la XXXI Conferencia de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (COP31), que se realizará en el mes de noviembre en Antalya (Turquía), Murat Kurum, urgió al mundo a acelerar el ritmo de la electrificación de la economía global. Y calificó de fundamental este hecho, para luchar contra el cambio climático y cumplir con los compromisos de las anteriores COP.
«Hoy en día, alrededor del 20 % del consumo final de energía se cubre con electricidad. Juntos, debemos aspirar a aumentar esa cifra lo antes posible«. Murat Kurum, que también es titular de Medio Ambiente, Urbanización y Cambio Climático de Turquía, hizo estas declaraciones ayer miércoles durante la reunión de ministros del Clima que se celebró en Copenhague.
La Agencia Internacional de la Energía, en su escenario de «cero emisiones netas para 2050″, apuesta por que este porcentaje del 20 % se aumente hasta superar el 27 % en 2030 y el 50 % a mediados del presente siglo, mientras la COP31 impulsa la transición energética.
Descarbonizar es la solución
«Para lograr este objetivo, es esencial descarbonizar la generación de energía. Sin embargo, no es suficiente. «También necesitamos electrificar los procesos de nuestra vida cotidiana», afirmó Kurum, quien paralelamente instó a «iniciar un debate global sobre la electrificación».
Destacó la necesidad de potenciar la electricidad como fuente de energía en todo el mundo y señaló que la actual crisis energética ha puesto de relieve la importancia de la generación de energía renovable y de la diversificación de las fuentes de energía a nivel nacional.
«Los gobiernos, los organismos internacionales y el sector privado se están centrando cada vez más en la electrificación como un frente clave de la transición», dijo, mientras aseguraba que la COP31 impulsa la transición energética.
El planteamiento institucional de que la COP31 impulsa la transición energética y subraya la urgencia de suprimir los combustibles fósiles en las plantas generadoras y en las actividades cotidianas. La inestabilidad de los mercados de carburantes evidencia las ventajas de diversificar las infraestructuras mediante recursos locales limpios y renovables.
Diversos estados y corporaciones privadas priorizan esta reconversión técnica como el eje central de las políticas verdes contemporáneas. El debate internacional se focalizará en fomentar inversiones significativas que estén orientadas a modernizar el consumo industrial y residencial.













