CO2

La caída de las reservas hídricas multiplica el metano en los embalses mediterráneos y preocupa a la ciencia

Un equipo de la Universidad de Granada demuestra mediante una tecnología inédita en España que los embalses pueden aumentar de forma notable sus emisiones de metano cuando disminuye el agua almacenada, un descubrimiento que abre una nueva vía para mejorar la gestión hídrica frente al cambio climático.

La caída de las reservas hídricas multiplica el metano en los embalses mediterráneos y preocupa a la ciencia

La caída de las reservas hídricas multiplica el metano en los embalses mediterráneos y preocupa a la ciencia. Y es que, esta zona es una de las regiones más vulnerables a los efectos del cambio climático, caracterizada por un clima mediterráneo que combina inviernos suaves y lluviosos con veranos calurosos y secos.

La disponibilidad de agua en esta región depende en gran medida de las precipitaciones anuales, que han ido disminuyendo en las últimas décadas debido a cambios climáticos globales. La pérdida de reservas hídricas se ha evidenciado en la reducción de los niveles de embalses y acuíferos, afectando la agricultura, la industria, el abastecimiento urbano y la biodiversidad.

Esta tendencia ha sido acelerada por fenómenos como las sequías prolongadas, la sobreexplotación de acuíferos y la gestión ineficiente del recurso hídrico. Como resultado, muchos embalses mediterráneos se encuentran en niveles críticos, con una significativa caída en sus reservas de agua.

Estudios recientes muestran que, en estos escenarios, las emisiones de metano pueden multiplicarse por varias veces en comparación con períodos de niveles de agua más elevados. La razón principal radica en que la disminución del volumen de agua incrementa la proporción de sedimentos expuestos y favorece la formación de zonas anaeróbicas en el fondo del embalse, donde los microorganismos metanógenos proliferan.

La caída de las reservas hídricas multiplica el metano en los embalses mediterráneos

La relación entre la sequía y el calentamiento global suma una nueva evidencia científica. Un estudio desarrollado durante dos años revela que La caída de las reservas hídricas multiplica el metano en los embalses mediterráneos, un fenómeno que hasta ahora había pasado parcialmente desapercibido por las limitaciones de los métodos tradicionales de medición.

La investigación incorpora por primera vez en España una plataforma flotante con tecnología de covarianza de remolinos, capaz de registrar de manera continua el intercambio de gases entre el agua y la atmósfera. Los resultados ofrecen una visión mucho más precisa del comportamiento de los embalses y de su papel en el balance climático.

La caída de las reservas hídricas multiplica el metano en los embalses mediterráneos según una medición inédita

La relación entre la sequía y el calentamiento global suma una nueva evidencia científica. Un estudio desarrollado durante dos años revela que La caída de las reservas hídricas multiplica el metano en los embalses mediterráneos, un fenómeno que hasta ahora había pasado parcialmente desapercibido por las limitaciones de los métodos tradicionales de medición.

La investigación, liderada por especialistas de la Universidad de Granada y publicada en Global Change Biology, supone un importante avance porque utiliza un sistema de observación continua prácticamente inexistente hasta ahora en este tipo de estudios. Gracias a ello, los científicos han podido analizar con mucha mayor precisión la evolución del dióxido de carbono y del metano.

El trabajo se desarrolló en el embalse de Cubillas (Granada) mediante una plataforma flotante equipada con una torre de medición basada en la técnica de covarianza de remolinos (eddy covariance). Esta metodología registra el intercambio real de gases entre la superficie del agua y la atmósfera durante las 24 horas del día.

Los investigadores comprobaron que el embalse mantiene de forma constante emisiones de gases de efecto invernadero, aunque el comportamiento del metano resulta mucho más variable y sensible a las condiciones ambientales.

Los años más secos disparan las emisiones de un gas con gran impacto climático

La investigación, liderada por especialistas de la Universidad de Granada y publicada en Global Change Biology, supone un importante avance porque utiliza un sistema de observación continua prácticamente inexistente hasta ahora en este tipo de estudios.

Uno de los hallazgos más relevantes es que las emisiones de CO₂ permanecieron relativamente estables, mientras que el metano aumentó claramente durante los periodos de menor disponibilidad de agua.

La disminución del nivel del embalse modifica los procesos que tienen lugar en los sedimentos, favoreciendo la producción y liberación de este potente gas, especialmente mediante episodios de ebullición, difíciles de detectar con campañas de muestreo convencionales.

El estudio también identifica otros factores capaces de intensificar estas emisiones, entre ellos el viento, la eutrofización y determinadas condiciones hidrológicas que cambian rápidamente a lo largo del año.

Una tecnología que descubre emisiones invisibles para los métodos tradicionales

Las mediciones continuas permitieron registrar fluctuaciones diarias y episodios breves de emisión que anteriormente pasaban completamente desapercibidos.

Los autores destacan que muchas estimaciones internacionales podrían estar infravalorando el papel de los embalses en el ciclo global del carbono al basarse únicamente en muestras aisladas tomadas en momentos concretos.

Esta nueva aproximación mejora la calidad de los datos científicos y facilita una evaluación mucho más representativa de la contribución real de los ecosistemas acuáticos al cambio climático.

Los embalses cobran protagonismo en el debate sobre el cambio climático

Las mediciones continuas permitieron registrar fluctuaciones diarias y episodios breves de emisión que anteriormente pasaban completamente desapercibidos.

Aunque lagos y embalses ocupan una pequeña parte de la superficie terrestre, diferentes estudios estiman que generan más del 40 % de las emisiones mundiales de metano procedentes de ecosistemas acuáticos continentales.

Comprender cómo evolucionan estas emisiones resulta esencial en regiones mediterráneas, donde las sequías son cada vez más frecuentes e intensas debido al calentamiento global.

Los investigadores consideran que disponer de observaciones continuas permitirá mejorar los modelos climáticos y reducir la incertidumbre existente sobre este tipo de emisiones.

La gestión del agua puede beneficiarse de este nuevo conocimiento científico

Los resultados ofrecen información útil para que administraciones y gestores adapten la explotación de los embalses a escenarios climáticos cada vez más exigentes.

Una monitorización permanente permitirá anticipar episodios de mayores emisiones y evaluar el impacto de distintas estrategias de gestión sobre la calidad del agua y el funcionamiento ecológico del sistema.

Además, este trabajo consolida a la Universidad de Granada como uno de los referentes nacionales en el estudio de la interacción entre recursos hídricos, ecosistemas y cambio climático.

La evidencia científica muestra que la evolución de los embalses no solo condiciona la disponibilidad de agua, sino también el comportamiento de gases con un enorme impacto sobre el clima. La caída de las reservas hídricas multiplica el metano en los embalses mediterráneos, lo que añade un nuevo argumento para reforzar la vigilancia de estos ecosistemas.

La incorporación de tecnologías de medición continua permitirá comprender mejor estos procesos, mejorar las previsiones climáticas y diseñar políticas de gestión hídrica más eficaces en un contexto de sequías más frecuentestemperaturas más elevadas y creciente presión sobre los recursos naturales.

La caída de las reservas hídricas multiplica el metano en los embalses mediterráneos y preocupa a la ciencia; explicado en 15 segundos

¿Por qué aumenta el metano cuando baja el nivel de un embalse?

Cuando desciende el agua, los sedimentos modifican su actividad biológica y favorecen la producción y liberación de metano, especialmente mediante burbujas que escapan hacia la atmósfera.

¿Dónde se ha realizado este estudio sobre los embalses?

La investigación se desarrolló en el embalse de Cubillas, en la provincia de Granada, utilizando por primera vez en España una plataforma flotante equipada con tecnología de covarianza de remolinos.

¿Por qué este descubrimiento es importante para el cambio climático?

Porque demuestra que los embalses pueden emitir mucho más metano durante los periodos de sequía, lo que ayuda a mejorar los cálculos sobre el impacto real de estos ecosistemas en el calentamiento global.

¿Puede servir este estudio para gestionar mejor los embalses?

Sí. Los datos obtenidos permiten diseñar estrategias de gestión más sostenibles, mejorar la monitorización ambiental y anticipar los efectos de futuras sequías sobre las emisiones de gases de efecto invernadero.

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