Un nuevo golpe de efecto a la manera de la controvertida Administración de Donald Trump que se está planteando firmar un acuerdo de colaboración para ceder una parte de la extensión del Parque Nacional Yosemite, ubicado en California, para que pase a manos de una empresa inmobiliaria quien, a su vez, cederá al otra similar de igual en ese mismo estado. Se trata de una operación con la que la citada firma, Kingsbarn Realty Capital, podría construir una carretera para unir de un lado una propiedad privada localizada junto al parque con una vía de servicio en la zona de Yosemite. Su objetivo es ayudar al acceso a una de sus conocidas zonas de secuoyas milenarias.
Pero, esta idea ha levantado como era de esperar todo tipo de ampollas y críticas por parte de entidades conservacionistas y legisladores ya que recuerdan que hay riesgos a la hora de alterar terrenos públicos y que además esto podría sentar un polémico precedente. Ante esto, el Departamento del Interior ha confirmado que está estudiando la operación y niega que haya por parte de la Casa Blanca algún tipo de presión para dar el visto bueno.
Proyecto privado sobre el Parque Nacional de Yosemite
La Administración del presidente Donald Trump evalúa un acuerdo que cedería una parte del Parque Nacional Yosemite, en California, a una empresa inmobiliaria para conectar un proyecto comercial privado con una ruta clave del parque, lo que ha desatado una ola de protestas por la idea tan descabellada.
Y es que varios funcionarios del Gobierno Trump han estado presionando de una manera más bien velada al Servicio de Parques Nacionales para que se ceda una franja de terreno dentro de Yosemite a una empresa operada por la firma de inversión y desarrollo inmobiliario Kingsbarn Realty Capital, con sede en Nevada, según documentos citados por el medio NOTUS.
Con esta idea se busca que el Servicio de Parques ceda el terreno de propiedad federal —o los derechos sobre el mismo en forma de servidumbre de paso— y reciba a cambio un terreno de igual valor en algún lugar de California. Terreno que aún no se ha acordado del todo.
En concreto, la empresa pretende construir una carretera que conecte una propiedad adyacente al parque en el Bosque Nacional Stanislaus con una vía de servicio dentro de Yosemite. Esto en la práctica daría un acceso único a una de las emblemáticas arboledas de secuoyas milenarias de Yosemite.
El plan ha provocado una ola de críticas tanto de legisladores californianos como de grupos conservacionistas que advierten que el acuerdo propuesto sentaría un precedente peligroso.
¿Presiones por parte de la Casa Blanca?
Con esta idea se busca que el Servicio de Parques ceda el terreno de propiedad federal —o los derechos sobre el mismo en forma de servidumbre de paso— y reciba a cambio un terreno de igual valor en algún lugar de California. Terreno que aún no se ha acordado del todo.
El senador demócrata por California Alex Padilla dijo en sus redes sociales que los parques nacionales “no pertenecen a los amigos ni a los aliados políticos de Trump” y que luchará para garantizar que permanezcan al servicio del pueblo.
“Los proyectos deben elegirse por sus méritos, no por las conexiones del solicitante con altos funcionarios de la Administración Trump”, apuntó el legislador en un comunicado.
Por su parte, el senador Adam Schiff, también demócrata, recordó que los tribunales ya anularon un proyecto similar hace tiempo y que volverá a los tribunales de ser necesario para proteger a Yosemite, al que calificó como “una de las maravillas naturales de California”.
El Departamento del Interior, del que forma parte y depende el Servicio de Parques Nacionales, reconoció en un comunicado al diario Los Angeles Times que se está considerando el acuerdo para la adquisición del terreno, pero negó cualquier influencia indebida por parte de la Casa Blanca.



