Sevilla reunió a los principales actores del sector con el objetivo de convertir el crecimiento de las comunidades energéticas de autoconsumo en proyectos que beneficien a las familias, empresas y municipios.
El desafío para las comunidades energéticas se basa en hacer que la participación ciudadana genere beneficios que lleguen a los hogares y los negocios. Ese fue uno de los principales objetivos de la reciente III Cumbre de Comunidades Energéticas, que UNEF y la Agencia Andaluza de la Energía organizaron en Sevilla por UNEF.
La expansión de las comunidades energéticas de autoconsumo muestra interés por producir y gestionar energía desde el territorio. El Observatorio Energía Común, que está impulsado por ECODES y Redeia, identificó que había 837 iniciativas activas en 2025, lo que implicaba 182 más que el año anterior.
Pero una comunidad energética de autoconsumo constituida no equivale a una instalación en funcionamiento. De hecho, el informe de ECODES explica que solo el 27 % de las comunidades que aportaron información completa se beneficiaban de un sistema de autoconsumo colectivo operativo, ya que había una gran cantidad que seguían en desarrollo o en tramitación.
Las comunidades energéticas de autoconsumo miran hacia el futuro
Las comunidades energéticas de autoconsumo avanzan en España, puesto que son una herramienta eficaz para que la transición energética resulte más cercana a los ciudadanos, las empresas y los municipios, y permiten conseguir que sus beneficios, tanto económicos, sociales y ambientales, se queden en los territorios.
Esta ha sido una de las principales conclusiones a las que ha llegado la III Cumbre de Comunidades Energéticas, que fue organizada en el marco del proyecto europeo REC4EU por la UNEF (Unión Española Fotovoltaica) y la Agencia Andaluza de la Energía, en la ciudad de Sevilla.
El encuentro ha reunido a expertos en el tema junto a los representantes de varias administraciones públicas, de empresas y de comunidades energéticas procedentes de diferentes puntos de España y ha acontecido justo cuando el modelo del autoconsumo experimenta un crecimiento significativo. En el país se cuentan ya 837 comunidades energéticas, lo que implica 182 más que hace un año; además, es destacable que 1 de cada 10 localidades dispone de una de estas iniciativas.
Según los datos del III Informe de Indicadores del Observatorio Energía Común de ECODES, el 65,5% opera en municipios rurales y más de la mitad ha puesto el foco en desarrollar diferentes actuaciones contra la pobreza energética, gracias al autoconsumo.
Apertura de la III Cumbre de Comunidades Energéticas
La apertura institucional de la III Cumbre de Comunidades Energéticas ha contado con la presencia de Jorge Paradela, que es el consejero de Universidad, Industria, Energía e Innovación de la Junta de Andalucía y ha destacado que su comunidad autónoma ya roza las 2000 instalaciones de autoconsumo compartido y supera el objetivo previsto para 2026 en cuanto a potencia.
‘Desde el Gobierno andaluz tenemos el firme convencimiento de que es el momento de dar un paso más de la mano del autoconsumo compartido y las comunidades energéticas, para seguir avanzando y que la generación distribuida llegue a las familias, ayudándoles a reducir su factura energética y para que las pymes e industrias puedan incrementar su competitividad. Por ello, pusimos en marcha la Hoja de ruta para el desarrollo del autoconsumo colectivo y las comunidades solares y de energía en Andalucía’.
La apertura ha contado también con la participación de Fernando Mañes, que es el delegado de Financiación Europea, Agenda Urbana y Relaciones Internacionales del Ayuntamiento de Sevilla, quien ha comentado que: ‘Las Comunidades Energéticas son fundamentales y tenemos que impulsarlas desde los ayuntamientos. Queremos ser la bandera de Europa, referentes en sostenibilidad, ser neutros en 2030. Tenemos mucho avanzado y seguiremos trabajando para impulsarlo’.
Rafael Benjumea, Presidente de UNEF ha destacado que: ‘Las comunidades energéticas de autoconsumo son herramientas clave contra la despoblación y representan la España que queremos: participativa, sostenible y que aprovecha sus recursos renovables para generar beneficios en el territorio. Es el momento de terminar de impulsar su desarrollo eliminando las barreras normativas, administrativas y económicas que aún limitan su potencial y compartiendo, en encuentros como este, las grandes posibilidades que este modelo ya tiene para el desarrollo social y económico de las comunidades’.
La energía representa un valor importante para los territorios
El impacto de las comunidades energéticas sobre los municipios y su capacidad para involucrar a la ciudadanía en el tema del autoconsumo han sido dos de los grandes ejes de la jornada. La Cumbre ha analizado especialmente el rol de los ayuntamientos, las diputaciones y otras entidades locales a la hora de facilitar estos proyectos y de conseguir que una mayor parte de los beneficios que están asociados a la transición energética puedan permanecer en el territorio.
Su elevada presencia en multitud de municipios rurales abre muchas oportunidades para vincular la transición energética y el autoconsumo con el desarrollo local y con la lucha contra la despoblación y, paralelamente, permite que los ciudadanos, las empresas y las administraciones se involucren directamente en la producción y la gestión de su energía.
Andalucía ha tenido un protagonismo especial en la III Cumbre de Comunidades Energéticas, puesto que ha desarrollado su Hoja de Ruta y el marco para el desarrollo de las comunidades energéticas, junto con las propias comunidades y sus Oficinas de Transformación Comunitaria. Durante la jornada se compartieron experiencias como el trabajo que realiza FAECTA con las cooperativas andaluzas o el ejemplo de la Comunidad Energética Local de Mairena del Aljarafe.
‘Esperamos ver un impulso en el número de comunidades energéticas en Andalucía por la consolidación de los autoconsumos compartidos y la cristalización de las iniciativas existentes’. Esto lo ha compartido Joaquín Villar, miembro del Departamento de Internacionalización, Innovación y Proyectos Singulares de la Agencia Andaluza de la Energía.
Proyectos cada vez más diversos
La Cumbre ha demostrado la diversidad que están adquiriendo estos proyectos de autoconsumo. Las comunidades energéticas permiten incorporar al proceso de la transición energética a actores que hasta ahora permanecían fuera del sector y están ampliando el alcance de las mismas a otros ámbitos como las comunidades de regantes, las industrias, el sector agrario y los entornos urbanos.
Este crecimiento genera una importante actividad económica en el entorno y brinda oportunidades para empresas de servicios vinculados al autoconsumo, a la eficiencia energética, al almacenamiento, a la rehabilitación o a la movilidad eléctrica.
Las comunidades energéticas avanzan desde iniciativas centradas en el autoconsumo hacia modelos que resultan capaces de incorporar eficiencia energética, almacenamiento, movilidad eléctrica y, progresivamente, otros servicios de flexibilidad, y se convierten en importantes ecosistemas energéticos locales.
Próximo paso: crecimiento y profesionalización
Tras el auge experimentado durante los últimos años, uno de los principales mensajes de la III Cumbre de Comunidades Energéticas es la necesidad de pasar de la creación de comunidades energéticas a una nueva etapa que apunte a la consolidación y el crecimiento de los proyectos existentes.
Los objetivos para lograrlo pasan por profesionalizar su gestión, incorporar nuevas actividades, ampliar el número de socios y generar recursos propios, que serán las claves que permitan que las iniciativas de autoconsumo resulten más sólidas y sostenibles.
En paralelo, la III Cumbre de Comunidades Energéticas ha abordado nuevas fórmulas de financiación que van más allá de las ayudas públicas y puso énfasis en la necesidad de seguir avanzando en la eliminación de las barreras administrativas y regulatorias.
En este ámbito, el RDL 7/2026 ha introducido medidas relevantes, como el reconocimiento de que la promoción y la participación en comunidades energéticas es una competencia propia de los municipios y la ampliación de la distancia del autoconsumo colectivo de 2 a 5 kilómetros. La Cumbre ha puesto también el foco en la pendiente aprobación del Real Decreto específico de comunidades energéticas y ha expuesto que es uno de los próximos pasos que les permitirá completar su marco regulatorio.
La III Cumbre de Comunidades Energéticas concluyó en que el siguiente reto será consolidar el crecimiento alcanzado y lograr que las comunidades energéticas de autoconsumo se transformen en proyectos cada vez más profesionales, diversificados y sostenibles, que sean capaces de trasladar las oportunidades de la transición energética a los ciudadanos, las empresas y los territorios.













