Entre enero y septiembre de 2026, Portugal consumió 40,5 teravatios hora (TWh) de electricidad, un récord de consumo eléctrico para esos nueve meses que REN (Redes Energéticas Nacionais), la empresa que gestiona la red de transporte de electricidad y gas del país, sitúa como «el valor más alto jamás registrado en el sistema nacional para este periodo».
La cifra supera en un 3,4 % el máximo anterior, que se había marcado en 2025, y la subida se queda en el 2,9 % cuando se corrigen los efectos de la temperatura y del número de días laborables. Un teravatio hora equivale a mil millones de kilovatios hora, la unidad que aparece en las facturas de la luz de cualquier casa.
Las renovables abastecieron el 64 % de esa demanda, aunque el balance que REN publicó a comienzos de octubre trae otro máximo menos celebrado, porque el 22 % de la electricidad consumida llegó importada, el saldo importador más alto que ha registrado el país en ese tramo del año.
El calor de septiembre empujó la demanda
Solo en septiembre, el consumo creció un 6,8 % respecto al mismo mes de 2025, o un 3,3 % con la corrección por temperatura y días laborables. REN atribuye ese salto a «las temperaturas elevadas que se dejaron sentir» durante el mes.
La tendencia venía de antes. El primer semestre ya se había cerrado con 27.200 gigavatios hora (GWh), unos 900 GWh por encima del máximo anterior, y el 6 de enero, a las 19.45, la potencia demandada en un instante superó por primera vez los 10 gigavatios, con un valor provisional de 10.168 megavatios (MW).
En 2025 Portugal ya había firmado el consumo anual más alto de su historia, 53,1 TWh, un 3,2 % más que en 2024 y un 1,7 % por encima del récord que se mantenía desde 2010, de 52,2 TWh.
El agua y el viento sostienen el 64 % renovable
Según el desglose de REN, la hidroeléctrica aportó el 24 % del consumo de los nueve primeros meses, la eólica el 23 %, la fotovoltaica el 13 % y la biomasa el 5 %. Las centrales de gas natural cubrieron otro 14 %, y el 22 % restante llegó por las interconexiones.
La operadora acompaña esos datos con los índices de productibilidad, que comparan lo que han permitido producir la lluvia, el viento y el sol con un año medio, al que se le da el valor 1. En el acumulado del año, el hidroeléctrico se situó en 1,21, el eólico en 0,97 y el solar en 0,82.
Los embalses han tenido un año más generoso de lo normal, y aun así el peso renovable ha ido bajando. Las renovables cubrían el 71 % del consumo al cierre del primer semestre, el 68 % a finales de julio, el 66 % a finales de agosto y el 64 % al terminar septiembre, según los balances mensuales de REN, y en julio la solar fue por primera vez la principal fuente del país, con el 19 % del consumo.
La importación marcó máximos durante el verano
El saldo importador, que es la diferencia entre la electricidad que entra por la frontera y la que sale, recorrió el camino contrario al de las renovables. Pasó del 15 % del consumo en el primer semestre al 18 % en julio, al 20 % en agosto y al 22 % en septiembre, siempre en el acumulado del año.
Mes a mes, la energía importada cubrió el 34 % del consumo en julio, el 36 % en agosto y el 35 % en septiembre.
Portugal solo tiene conexión eléctrica con España, así que toda esa energía cruza la frontera dentro del Mercado Ibérico de la Electricidad (MIBEL), en un año en el que España también ha batido su propio récord de generación solar. En agosto, REN registró una potencia importada de más de 5200 MW, un máximo que llegó, según la empresa, «tras el reciente refuerzo de la interconexión con España».
El dato contrasta con el de 2025, cuando las importaciones abastecieron el 17 % del consumo anual, con 9,3 TWh, frente al 20 % de 2024, según el balance anual de la operadora.
Una nueva línea con Galicia amplió la capacidad
El refuerzo más reciente es la interconexión de 400 kilovoltios entre Viana do Castelo y Pontevedra, que Portugal y España inauguraron el 2 de julio de 2026 en Arbo, junto al río Miño. La línea suma unos 1000 MW de capacidad de intercambio, hasta un total de 4200 MW en el sentido España-Portugal y de 3500 MW en el sentido contrario.

Del lado portugués, la obra incluye una línea de 68 kilómetros y la subestación de Ponte de Lima, en servicio desde el 5 de diciembre, con una inversión de más de 70 millones de euros. Según la nota de REN sobre la inauguración, permitirá integrar 281 GWh de renovables al año y evitar la emisión de 113.000 toneladas de CO₂ anuales, y se suma a la expansión de la red eléctrica de Galicia al otro lado de la frontera.
«Esta nueva interconexión es extremadamente importante para la península ibérica, en la medida en que tiene un impacto económico muy positivo para ambos países», afirmó durante la ceremonia Rodrigo Costa, presidente de REN, que recordó que los dos mercados quedan unidos por un total de 10 interconexiones.
La ministra de Medio Ambiente y Energía de Portugal, Maria da Graça Carvalho, defendió en el mismo acto que «las interconexiones hacen que los sistemas eléctricos sean más resilientes, permiten una mayor integración de las energías renovables y se traducen en beneficios concretos para los consumidores y para la competitividad de la economía».
El apagón de 2025 sigue en la conversación
La línea entró en servicio poco más de un año después del apagón ibérico del 28 de abril de 2025, que dejó sin luz a Portugal y a España y cuyo origen, según los informes técnicos, no estuvo en las renovables. Tras aquel episodio, el Gobierno portugués se propuso invertir 400 millones en su red y en una conexión eléctrica con Marruecos.
Ante los periodistas en Pontevedra, Carvalho resumió así lo que espera de la nueva conexión, según recogió RTP: «Nos da mayor resiliencia, de un lado y de otro, podemos aumentar la capacidad de producir energías renovables, da seguridad de suministro y menos probabilidad de un apagón».
«Para tener un sistema eléctrico eficiente y sostenible hace falta tener producción, almacenamiento y red», añadió la ministra, que en su discurso recordó que Portugal y España defienden ante la Unión Europea la necesidad de seguir invirtiendo en interconexiones, «en particular con Francia», un frente en el que España y Francia ya construyen un cable submarino de 276 kilómetros.
Lo que el balance de REN no explica
Las cifras de REN se refieren al consumo abastecido desde la red pública, como precisa la propia empresa en su balance anual, y la nota de octubre no detalla qué sectores tiran de la demanda ni por qué ha crecido tanto la importación más allá del calor de septiembre y de la mayor capacidad de la frontera.
El debate sobre la dependencia de la red española tampoco es nuevo. En un análisis de octubre de 2024, Jonathan Bruegel y Ana Maria Jaller-Makarewicz, analistas del Institute for Energy Economics and Financial Analysis (IEEFA), calcularon que desde 2017 la generación fósil que Portugal dejó de producir se sustituyó en un 43 % con renovables y en un 57 % con importaciones.
«Portugal se arriesga a volverse aún más dependiente de las importaciones de electricidad si no se instala más capacidad solar y eólica», escribían los autores en aquel informe del IEEFA, que pedía acelerar la eólica terrestre y marina.
El balance completo se ha publicado en la web de REN, con fecha del 2 de octubre de 2026.
En lo que va de 2026, la operadora ya ha anunciado récords de consumo en el primer trimestre, en el primer semestre y en los nueve primeros meses.
Imagen: Ceinturion / Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0)













