En los campos de Xinji, en la provincia china de Hebei, una torre pintada con motivos de la pintura campesina local sostiene desde el 30 de septiembre un aerogenerador cuyo buje, la pieza central de la que salen las palas, está a 204 metros del suelo. China Huadian, la eléctrica estatal que promueve el parque, lo conectó ese día a la red y lo presenta como la turbina con torre de acero y hormigón más alta del mundo.
Según los cálculos de la compañía, la máquina producirá cada año un 6 % más de electricidad que un equipo de la misma escala colocado sobre una torre de 160 metros. Con ese margen, Huadian y el fabricante Goldwind quieren llevar la energía eólica a llanuras donde el viento sopla demasiado flojo para los parques convencionales.
Un buje a 204 metros sobre la llanura de Hebei
Huadian compara la altura del buje con la de «un edificio residencial de 70 plantas». La medida se toma en el centro del rotor, de modo que la punta de cada pala llega bastante más arriba cuando pasa por lo alto de su giro, aunque las empresas no han publicado esa altura total.
La turbina es un modelo GWH221-6.25MW de Goldwind, el fabricante chino que también diseñó la torre. Su potencia nominal, la máxima que entrega cuando el viento es suficiente, es de 6,25 megavatios.
La torre es híbrida, porque combina tramos de hormigón, que en este tipo de estructuras suelen ocupar la parte baja, con tramos de acero. Se levanta por piezas y, según el comunicado de Huadian, se puede alzar «como si se montara con bloques de construcción».
La compañía asegura que con él la tecnología china de torres híbridas ultraaltas «alcanza un nivel avanzado internacional» y que el proyecto es, «en la actualidad, la aplicación en obra de la torre híbrida más alta del mundo». El récord, por tanto, se refiere a esa categoría de torres de acero y hormigón.
220 horas más de utilización al año
Liu Kai, uno de los responsables de la dirección de desarrollo y construcción de la base de Huadian en Xinji, prevé, según recoge la cadena estatal CGTN, que, frente a un equipo de la misma escala con una torre de 160 metros, la nueva unidad aumente en 220 sus horas de utilización anuales y en un 6 % su generación anual.
Las horas de utilización son una forma habitual de medir el rendimiento de una central, y equivalen a las horas que tendría que funcionar a plena potencia para producir toda la electricidad del año. Si 220 horas suponen un 6 %, la máquina de referencia rondaría las 3700 horas anuales y la nueva se acercaría a 3900.
Goldwind ya había adelantado esa cifra en julio, cuando terminó de izar la torre. En un comunicado difundido por su canal oficial, el fabricante afirmó que, frente a la solución de torre híbrida de 160 metros del mismo parque, la de 204 metros «puede aumentar la generación anual en más de un 6 %».
Por qué la altura compensa en las llanuras de viento flojo
«La calidad del recurso eólico mejora de forma significativa con la altura sobre el suelo», escriben los autores de un informe de 2019 del Departamento de Energía de Estados Unidos sobre torres altas. Con datos de ese país, calculan que subir el buje de 80 a 160 metros eleva la velocidad media anual del viento entre 1 y 1,5 metros por segundo en buena parte del territorio.
Huadian sostiene que su turbina rebaja hasta por debajo de 4,5 metros por segundo el umbral de viento a partir del cual merece la pena desarrollar un parque en zonas de poco viento. Ese dato se refiere al viento del emplazamiento y el comunicado no lo presenta como la velocidad a la que las palas empiezan a girar.
Goldwind explica que Xinji está en una zona de «alta cizalladura y baja velocidad de viento». La cizalladura es el cambio de la velocidad del viento con la altura, y donde es fuerte el aire sopla bastante más deprisa unas decenas de metros más arriba.
El fabricante añade un argumento económico ligado al mercado eléctrico chino. En esa región, según Goldwind, los aerogeneradores con el buje más alto pueden «producir más en las franjas punta y llano, cuando el precio de la electricidad es más alto», lo que aumenta el valor de cada kilovatio hora que venden.
Con la torre de 204 metros, escribe la empresa, zonas que antes «se consideraban sin valor de explotación por falta de viento ahora tienen viabilidad de inversión». Goldwind calcula que eso añade 458 millones de kilovatios de recurso eólico aprovechable en las zonas de viento flojo de China y que, en un parque de 200.000 kilovatios con los mismos ingresos, ahorraría el terreno de tres turbinas.
Es una escala muy distinta de la de las pequeñas turbinas que se instalan junto a las casas, aunque la lógica de fondo es parecida, porque cuanto mejor es el viento que recibe una máquina, más electricidad produce a lo largo del año.
Hormigón de ultra alto rendimiento y cables más resistentes
Una torre tan alta tiene que soportar el peso de la turbina y el empuje del viento sin vibrar de forma peligrosa. Huadian explica que el diseño conjunto de la turbina y la torre «evitó desde el origen del diseño el problema de la resonancia sistémica», el fenómeno por el que las oscilaciones se amplifican cuando coinciden con el ritmo natural de la estructura.
Goldwind detalla que en los puntos clave de la torre usó hormigón de ultra alto rendimiento, conocido por sus siglas en inglés UHPC, un material mucho más resistente a la tracción y a la compresión que el hormigón corriente. Según la empresa, eso alarga más de un 15 % la vida a fatiga de la estructura, es decir, su capacidad de aguantar esfuerzos repetidos durante años.
Los tramos de hormigón se mantienen comprimidos con cables de acero tensados, una técnica que se conoce como pretensado. Goldwind ha usado por primera vez cables de 2200 megapascales, casi un 20 % más resistentes que los de 1860 habituales en el sector, y con ellos dice reducir un 10 % el acero de pretensado.
Para calcular las cargas, la empresa usó un programa de simulación propio, GTSim, con un error que sitúa en un 3 % o menos. Durante el montaje, añade, las mediciones mostraron que el desplazamiento máximo de lo alto de la torre cumple los requisitos de seguridad más exigentes de la norma internacional IEC 61400.
Goldwind dice apoyarse en la experiencia de cerca de 4000 torres híbridas instaladas. En 2023 levantó la primera de 185 metros, que entonces ya fue récord, y ahora describe el paso a 204 metros como una forma de «pedir recursos a mayor altura».
550 toneladas de carbón y 1371 de CO₂ al año
Frente a la alternativa de 160 metros, Huadian estima que la electricidad extra de este aerogenerador ahorrará cada año 550 toneladas de carbón estándar y evitará 1371 toneladas de dióxido de carbono. El carbón estándar es una unidad de referencia que se usa en China para expresar la energía como si toda procediera de un carbón quemado en centrales térmicas con un poder calorífico fijo.
La turbina forma parte del conjunto de parques eólicos que Huadian construye en Xinji, cuya primera tanda acaba de conectarse a la red. Cuando esté completo, la compañía prevé que genere unos 2065 millones de kilovatios hora al año, ahorre unas 692.500 toneladas de carbón estándar y evite alrededor de 1,7 millones de toneladas de CO₂.
Lo que todavía falta por comprobar
Todas las cifras de producción son previsiones de las empresas, que habrá que contrastar con al menos un año de datos reales. Goldwind plantea la comparación con la solución de 160 metros del mismo parque, así que la prueba más clara sería publicar la producción medida de ambas alturas con un viento parecido, algo que las compañías no han anunciado.
Las fuentes tampoco coinciden del todo. Huadian habla de un 6 % y de un umbral de 4,5 metros por segundo, mientras que Goldwind escribió en julio que la mejora superaría el 6 % y que el límite de viento aprovechable bajaría «por debajo de 5 metros por segundo».
Ninguna de las dos empresas ha dado el coste de la torre ni la metodología de sus cálculos de carbón y CO₂, que tampoco incluyen las emisiones de fabricar, transportar, montar y dar una segunda vida a las piezas de un aerogenerador retirado.
El precio es la clave. «Reducir el coste de levantar torres más altas es fundamental para aprovechar el valor de los vientos más rápidos a mayor altura», escriben los autores del informe del Departamento de Energía estadounidense, que también señalan que en las regiones con más viento suele salir más a cuenta la torre más baja.
El comunicado de China Huadian sobre la conexión del aerogenerador se publicó el 30 de septiembre de 2026 en la web de China Huadian.
Imagen: China Huadian













