ITER ha dado un paso importante para construir el corazón de su reactor experimental de fusión. El noveno y último sector de la cámara de vacío llegó por barco a Marsella el 21 de septiembre de 2026, con su entrega en las instalaciones prevista para principios de octubre.
La pieza completa la fabricación europea de estos grandes componentes, un trabajo que ha movilizado durante 15 años a una cadena de suministro de 15 empresas. Su llegada permitirá reunir los nueve sectores necesarios, aunque todavía quedan tareas de montaje y pruebas antes de los experimentos.
Las cifras de la cámara de vacío de ITER
| Dato | Cifra |
|---|---|
| Sectores | 9 (5 europeos y 4 coreanos) |
| Diámetro exterior | 19,4 m |
| Peso | Unas 5200 toneladas |
| Temperatura del plasma | Unos 150 millones de grados (10 veces el centro del Sol) |
| Fabricación europea | 15 años y 15 empresas |
| Llegada del último sector a Marsella | 21 de septiembre de 2026 |
| Objetivo de potencia | 500 MW de fusión con 50 MW de calentamiento (10 veces más) |
| Operaciones con deuterio y tritio | 2039 |
De Monfalcone a Marsella: seis años de entregas
El componente, identificado como sector 2, salió el 15 de septiembre de la fábrica de Westinghouse Electric en Monfalcone, Italia. Cuando alcance su destino, habrán transcurrido seis años desde la entrega del primer sector de la cámara.
Europa se encargó de fabricar cinco sectores y Corea del Sur, los otros cuatro. La actualización del transporte fechada el 23 de septiembre mostraba la pieza cargada en una barcaza para cruzar la laguna de Berre, en el sur de Francia.

Una cámara de 19,4 metros y 5200 toneladas
¿Qué tiene de especial este recipiente? La cámara de vacío proporcionará el entorno necesario para los experimentos de fusión y actuará como primera barrera de contención de materiales radiactivos.
Su estructura de acero tiene doble pared y forma de rosquilla. Medirá 19,4 metros de diámetro exterior y pesará unas 5200 toneladas, antes de añadir componentes internos como el manto protector y el divertor, encargado de extraer calor y partículas del plasma.
En su interior se pretende calentar el plasma hasta unos 150 millones de grados. Ese plasma está formado por partículas con carga eléctrica, y su confinamiento mediante campos magnéticos permite mantenerlo apartado de las paredes. Es unas diez veces la temperatura del centro del Sol, que ronda los 15 millones de grados.
15 empresas y 150 profesionales
La fabricación europea ha estado coordinada por Fusion for Energy (F4E) y el consorcio AMW, formado por Ansaldo Nucleare, Westinghouse y Walter Tosto. Según F4E, participaron al menos 150 profesionales, entre ingenieros, soldadores y especialistas en calidad.
Cada sector se construye a partir de piezas de acero que se cortan, mecanizan y unen en cuatro grandes segmentos. Después se ensamblan para formar el componente definitivo, con controles destinados a comprobar que cumple las exigencias de geometría y seguridad.
Además, el último sector tuvo que terminarse más deprisa porque se adelantó la fecha de entrega ante el avance del montaje en Francia. Boris Bellesia, responsable del programa en F4E, explicó que lograron «completar este sector más rápido que otros», gracias al esfuerzo compartido de los equipos y proveedores.
Tres máquinas para unir los nueve sectores
Tener las piezas disponibles abre otra fase exigente. Los nueve sectores deben acabar unidos en una cámara hermética, y las herramientas que realizarán parte de ese trabajo también necesitan demostrar que funcionan en espacios difíciles.
ITER informó el 14 de septiembre de que estaba ensayando tres máquinas en una réplica de la cámara. Servirán para inspeccionar soldaduras, preparar zonas de unión y colocar placas con precisión, y su utilización está prevista para principios de 2028, una vez iniciada la campaña de soldadura.
Las primeras pruebas ya han permitido detectar ajustes necesarios en algunos equipos. Encontrarlos ahora permite corregirlos antes de trabajar dentro de la máquina real, donde una modificación puede afectar tanto al calendario como al coste.
500 MW de fusión con 50 MW de calentamiento
El objetivo de ITER es alcanzar 500 megavatios de potencia de fusión con 50 megavatios de calentamiento aportados al plasma. Esa relación compara lo que ocurre en el plasma y deja fuera otros consumos eléctricos de la instalación.
Conviene tenerlo presente cuando se habla de producir diez veces más energía. ITER será una instalación de investigación y no transformará el calor obtenido en electricidad para la red, por lo que este avance no tendrá un efecto directo en la factura de la luz.
Lo que se busca es probar tecnologías que puedan servir a futuras centrales. Entre ellas figuran el control del plasma, los sistemas de calentamiento y el mantenimiento a distancia de componentes.
Deuterio y tritio a partir de 2039
El interés ambiental está en desarrollar una fuente energética cuya reacción no emita CO2. Pero convertir esa posibilidad en un suministro comercial también exige resolver cuestiones como la producción de tritio, uno de los combustibles previstos, y demostrar que el conjunto puede funcionar de manera viable.
El calendario de referencia sitúa el inicio de la investigación en 2034 y el comienzo de las operaciones con deuterio y tritio en 2039. Son metas del proyecto, sujetas al progreso de la construcción y las pruebas. Desde hoy, quedan unos 13 años para las primeras operaciones con el combustible previsto para una central.
Por ahora, el siguiente paso es completar la entrega del último sector y continuar el ensamblaje. La actualización oficial del traslado, fechada el 23 de septiembre de 2026, se ha publicado en la galería de transporte de ITER.
Imagen: Fusion for Energy (F4E)













