Penrith, al oeste de Sídney (Australia), tiene dos calles con un asfalto con vasos de café en el que se aprovecharon unos 136.000 vasos y vidrio equivalente a 1,2 millones de botellas, según el ayuntamiento. La capa de rodadura se extendió el 26 de febrero de 2023 en una calle colectora de Penrith y el 26 de abril en otra residencial de Erskine Park.
En la mezcla iban triturados vasos para llevar recogidos por el programa Simply Cups, y su cartón hace de fibra para que el betún no escurra entre las piedras.
Dos calles y 740 metros de firme
La obra cubrió 390 metros de Jamison Road, en South Penrith, y 350 metros de Swallow Drive, según la ficha oficial del Ayuntamiento de Penrith, actualizada el 16 de marzo de 2026. Jamison Road se llevó unos 72.000 vasos y Swallow Drive, unos 64.000. Closed Loop, la empresa que gestiona Simply Cups, habló en su nota de más de 135.000.
Esos vasos eran el 85 % de todos los vasos de papel recogidos para reciclar en el municipio durante 2022. La receta llevaba además vidrio, asfalto recuperado de firmes viejos y escoria de acería, y su contenido reciclado superaba el 50 %.
La alcaldesa de Penrith, Tricia Hitchen, lo presentó como «otra manera de reducir lo que va al vertedero dando a un residuo una nueva vida». El ayuntamiento mantiene más de 1208 km de carreteras.
Tres años de trabajo detrás de PAK-PAVE
La mezcla se vende como PAK-PAVE y la desarrolló State Asphalts NSW, la división de asfaltos del grupo Kypreos, junto con Closed Loop, con una subvención del Gobierno australiano. La investigación corrió a cargo de la Universidad de Nueva Gales del Sur (UNSW), y la Autoridad de Protección Ambiental del estado y Transport for NSW dieron el visto bueno al producto.
John Kypreos, director de State Asphalts NSW, habló de tres años de trabajo. En la UNSW analizaron con técnicas de imagen avanzadas cómo se comportaban los residuos dentro del asfalto, y un doctorando industrial probó la viabilidad de la mezcla, según el caso publicado por la universidad.
Rob Pascoe, director gerente de Closed Loop, recordó en la nota de Closed Loop del 2 de marzo de 2023 que Simply Cups había salvado del vertedero más de 30 millones de vasos de papel desde 2017. Estos vasos tienen una fibra de muy alta calidad, pero su revestimiento de polietileno los hace difíciles de reciclar, y la ponencia calcula que unos 1000 millones acaban cada año en vertederos de Australia.
Aunque hay otras salidas, como el hormigón ligero o los tableros de construcción, Pascoe ve en PAK-PAVE «una solución fantástica porque utiliza cantidades muy grandes». Los vasos de un solo uso también preocupan en Europa, donde los Países Bajos obligarán a McDonald’s a dar vasos reutilizables a quien coma dentro.
La fibra que sujeta el betún
Los investigadores ensayaron 14 mezclas con hasta un 0,6 % de vasos en peso. La que llevaba un 0,4 % cumplió todas las especificaciones de las normas australianas y se comportó de forma muy parecida a la fibra comercial Viatop, que se añade en un 0,3 %. Al microscopio, las dos fibras tenían longitudes y anchuras comparables.
Los investigadores ensayaron 14 mezclas con hasta un 0,6 % de vasos en peso. La que llevaba un 0,4 % cumplió todas las especificaciones de las normas australianas y se comportó de forma muy parecida a la fibra comercial Viatop, que se añade en un 0,3 %. Al microscopio, las dos fibras tenían longitudes y anchuras comparables, aunque las de Viatop parecen dispersarse mejor.

Según el catálogo del fabricante, cada tonelada de PAK-PAVE retira unos 400 vasos del vertedero. Es una idea cercana a la de los investigadores de Melbourne que cambiaron parte de la arena del hormigón por posos de café carbonizados.
Tres pruebas en el oeste de Sídney
La ponencia, presentada en noviembre de 2023 en un simposio de la Australian Geomechanics Society, describe tres pruebas de campo hechas entre diciembre de 2022 y mayo de 2023: 100 metros de una vía para vehículos pesados en Prestons, 470 metros de una calle colectora de Penrith y 330 metros de una calle residencial de Erskine Park. En cada una hubo un tramo con fibra de vasos y otro de control con Viatop, con unas 500 toneladas de mezcla en total.

En obra, los resultados se parecieron a los del laboratorio, aunque las mezclas con Viatop lograron un menor escurrimiento. En Penrith, el escurrimiento medido fue del 0,15 % con vasos y del 0,10 % con la fibra comercial. Según Hitchen, los conductores no notarán grandes diferencias en condiciones normales, «salvo que es más silencioso», y se informa de que mejora la frenada y el comportamiento con lluvia.
Penrith ya había probado el vidrio en 2019, cuando pavimentó Stafford Street con unas 50 toneladas de vidrio molido en lugar de arena, y desde entonces esa mezcla se ha usado en 8,4 km de firme del municipio. Otras carreteras han ido por caminos parecidos, desde la de Hawái que metió el equivalente a 195.000 botellas de plástico en el asfalto hasta la de Kentucky que en 1988 se apoyó sobre una base con cenizas de carbón.
Lo que aún falta por medir
Closed Loop incluyó una reducción del 24 % de la huella de carbono entre los beneficios de PAK-PAVE, y la UNSW repite esa cifra, pero ninguna de las dos explica cómo se calculó ni con qué firme se comparó, así que no puede atribuirse solo a los vasos.
Las longitudes tampoco cuadran del todo: el ayuntamiento habla de 390 y 350 metros, y la ponencia, de pruebas de 470 y 330 metros con su tramo de control. La ponencia tampoco nombra las calles, así que las fechas de febrero y abril solo se asocian a Jamison Road y a Swallow Drive por los barrios que cita.
Los autores anunciaron revisiones periódicas de grietas, desprendimientos y roderas para comparar a largo plazo los vasos con las fibras tradicionales, pero en las fuentes oficiales no figuran todavía esos resultados. Para ellos, la prueba es una demostración prometedora de que el cartón para líquidos tiene una salida viable en los materiales de construcción.
La ponencia completa se ha publicado en las actas del simposio de la Australian Geomechanics Society de noviembre de 2023.
Foto: Closed Loop













