Álvaro Szigethi Marcos, ingeniero de software español con un año de experiencia, ha mostrado cuánto ingresó durante un mes trabajando para una gran empresa tecnológica en Seattle. Su salario base fue de 10.676 dólares, recibió acciones valoradas en 3.468 dólares y cerró su cálculo con 8.761 dólares netos después de impuestos y de su aportación al plan de jubilación.
La cifra llama la atención, pero necesita una explicación. Los 8.761 dólares no salen de restar impuestos únicamente al sueldo base de 10.676, sino de sumar primero las acciones hasta alcanzar 14.144 dólares brutos y descontar después las retenciones y el ahorro para la jubilación.
Un caso que vuelve a circular
El testimonio no corresponde a una nómina publicada ahora mismo. Medios españoles ya recogieron el vídeo en octubre de 2025 y la historia volvió a circular durante mayo y julio de 2026, por lo que debe entenderse como la fotografía de un mes concreto.
Eso importa. El valor de las acciones cambia y las retenciones también pueden variar de una nómina a otra. Por tanto, estos números no demuestran lo que cobra cada mes de forma idéntica ni representan el sueldo medio de todos los ingenieros en Estados Unidos.
Una nómina en dos partes
Álvaro explica que su remuneración tiene un salario base pagado cada dos semanas y un paquete de acciones de la compañía. Sobre esta segunda parte reconoce que «es más volátil», ya que recibe un número de títulos y no una cantidad fija de dinero.
En el mes descrito, el sueldo base bruto alcanzó los 10.676 dólares. A esa cantidad se añadieron 3.468 dólares en acciones, de modo que la compensación bruta total fue de 14.144 dólares.
¿Qué significa esto en la práctica? Que una parte importante de lo que gana no llega como una transferencia corriente a su cuenta. Está ligada al mercado y puede valer más o menos cuando llegue el momento de vender.
De 14.144 a 8.761 dólares
Las cuentas encajan cuando se parte del total correcto. Álvaro destinó 2.119 dólares de su remuneración al plan de jubilación de la empresa y pagó 3.264 dólares en impuestos federales.
Al restar ambas cantidades a los 14.144 dólares brutos quedan exactamente 8.761 dólares, según el cálculo que él mismo comparte. La aportación adicional de la empresa, unos 413 dólares, va al fondo de jubilación y no entra en ese neto mensual.
Queda un matiz. El vídeo no aclara si las acciones se vendieron o permanecieron en su cuenta, por lo que esos 8.761 dólares no deben interpretarse automáticamente como efectivo ingresado en el banco. Es el neto declarado de su compensación. No es exactamente lo mismo.
El ahorro que no se ve
Los 2.119 dólares destinados al plan de jubilación reducen la cantidad que puede utilizar hoy, aunque siguen formando parte de su compensación. Es dinero que se aparta para otra etapa de la vida, no una pérdida salarial.
La empresa añade otros 413 dólares. Ese complemento puede hacer más atractivo un empleo, pero no sirve para pagar el alquiler, llenar la nevera o afrontar un gasto inesperado este mes. Y eso se nota.
El testimonio tampoco detalla qué cobertura sanitaria recibe, cuánto paga por ella, cuántos días de vacaciones tiene o qué condiciones acompañan a las acciones. Sin esos datos, la nómina ofrece una imagen útil, aunque incompleta.
Seattle cambia los impuestos
Álvaro vive en Seattle, dentro del estado de Washington. En 2026, Washington no aplica un impuesto estatal general sobre la renta personal, por lo que su nómina soporta las retenciones federales que él mismo detalla.
Eso no significa vivir sin impuestos. Existen otros tributos sobre el consumo, la propiedad o determinadas ganancias, y cada situación personal puede alterar la factura final. La residencia ayuda, pero no convierte todo el salario bruto en dinero limpio.
Además, Washington aprobó en 2026 un nuevo impuesto del 9,9 % sobre la renta estatal que supere el millón de dólares anuales, con aplicación desde 2028. Incluso si los 14.144 dólares se repitieran durante doce meses, la compensación anualizada sería de 169.728 dólares, muy lejos de ese umbral.
La comparación con España
La tentación es multiplicar las cifras y concluir que cualquier ingeniero ganará mucho más al cruzar el Atlántico. Pero una nómina individual no describe todo un mercado laboral y tampoco permite saber cuánto podría ahorrar realmente una persona.
Para comparar bien habría que conocer el coste de la vivienda, la cobertura médica, el transporte, las vacaciones, la estabilidad del puesto y el precio cotidiano de vivir en Seattle. También influye el tipo de cambio, que puede alterar bastante la cifra expresada en euros.
En el fondo, la pregunta útil no es solo cuánto cobra. También importa cuánto puede guardar después de pagar sus gastos y qué riesgos asume a cambio. Un sueldo alto impresiona en pantalla, pero la vida mensual se paga fuera de ella.
Transparencia con contexto
Álvaro asegura que comparte estos datos porque considera que «la transparencia salarial es muy importante». La idea puede ayudar a otros profesionales a negociar, conocer las distintas partes de una oferta y preguntar por beneficios que muchas veces pasan desapercibidos.
Su caso muestra algo especialmente útil. En una gran tecnológica, la remuneración puede incluir efectivo, acciones y aportaciones de la empresa, y cada bloque tiene un valor distinto. Leer solo el número más grande conduce a conclusiones rápidas.
La cifra más precisa para resumir aquel mes es esta. Álvaro obtuvo 14.144 dólares brutos entre salario y acciones, aportó 2.119 dólares a su jubilación, pagó 3.264 dólares en impuestos federales y declaró un neto de 8.761 dólares.
El testimonio original fue publicado en la cuenta de TikTok de Álvaro Szigethi.



