Después de 200 años pronunciándolo mal, Italia acaba de pedir al mundo cambiar el nombre de la electricidad de ‘voltio’ a ‘volta’

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Por HoyECO
Publicado el: 12 de junio de 2026 a las 21:53
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Monumento dedicado a Alessandro Volta en Italia, científico que da nombre a la unidad de tensión eléctrica conocida como voltio

Italia ha puesto sobre la mesa una propuesta pequeña en apariencia, pero cargada de historia. El Gobierno italiano quiere que la unidad internacional de potencial eléctrico deje de llamarse «volt» y pase a llamarse «volta», en homenaje a Alessandro Volta, el físico de Como cuyo trabajo abrió el camino a la electricidad moderna.

No significa que mañana vaya a cambiar la factura de la luz, ni que un coche eléctrico cargue de otra manera. Pero sí afecta a una palabra que aparece en baterías, cargadores, placas solares, inversores y manuales técnicos de medio mundo. Una sola letra. Y aun así, no es poca cosa.

Qué ha pedido Italia

La propuesta fue impulsada por Alessio Butti, subsecretario italiano con competencias en innovación tecnológica. Según ANSA, Butti mantuvo en París un encuentro institucional con Annette Koo, directora general del Bureau International des Poids et Mesures, conocido como BIPM, para tratar la petición italiana.

El objetivo es recuperar el apellido completo de Alessandro Volta en la unidad que mide la diferencia de potencial eléctrico. Hoy, el Sistema Internacional recoge «volt» como unidad, con símbolo V, para la diferencia de potencial eléctrico.

Butti defendió que «la propuesta italiana va mucho más allá de la cuestión lingüística» y la presentó como un reconocimiento histórico a uno de los padres de la ciencia moderna. En el fondo, Italia quiere que Volta no quede reducido a una versión recortada de su propio apellido.

Por qué toca a la energía

El voltio no mide «la electricidad» en general, aunque muchas veces se diga así para entendernos. Mide la tensión eléctrica, esa diferencia de potencial que permite que la corriente se mueva por un circuito.

En la práctica, esto aparece en casi todo lo que usamos a diario. Un cargador de móvil, una batería doméstica, una instalación fotovoltaica o un punto de recarga para vehículos eléctricos trabajan con valores expresados en V. Ahí está la conexión con la energía que usamos todos los días.

Por eso el cambio no sería solo una curiosidad para laboratorios. También tendría efecto en libros, etiquetas, normas, documentos técnicos y materiales de formación. La física no cambiaría, pero el lenguaje sí.

Quién fue Volta

Alessandro Volta no es un nombre decorativo en la historia de la ciencia. En 1800 describió en una carta a Joseph Banks, presidente de la Royal Society de Londres, un dispositivo capaz de producir electricidad de forma continua sin necesidad de recargarse. Era la pila voltaica.

Ese avance fue clave para pasar de experimentos aislados a una forma más estable de generar corriente. Dicho de manera sencilla, sin aquella pila no se entiende igual la historia de las baterías, ni buena parte del camino que nos ha traído hasta los acumuladores actuales.

Aquí entra la parte simbólica. La unidad acabó llamándose «volt», no «volta». Y para Italia, esa «a» final tiene valor histórico, científico y también cultural.

Una historia más complicada

La explicación más repetida habla de una anglicización del apellido de Volta. Es decir, que «volt» sonaba más natural en inglés que «volta», y esa forma acabó imponiéndose en el lenguaje científico internacional.

Pero el informe oficial del Comité Consultivo de Electricidad y Magnetismo del BIPM introduce un matiz interesante. Recuerda que algunos nombres tempranos de unidades eléctricas eran versiones modificadas de apellidos científicos, como «ohma» y «volt», y que en 1874 se reorganizaron las unidades de tensión y resistencia.

Ese detalle cambia un poco la lectura. No estaríamos solo ante una vocal perdida por descuido, sino ante una historia más larga de convenciones, ajustes y decisiones técnicas. La ciencia también tiene estas cicatrices.

El cambio no está aprobado

Aquí conviene bajar el entusiasmo. La propuesta italiana existe, pero no significa que el mundo vaya a adoptar «volta» de forma automática. El propio informe del BIPM recoge que el cambio de nombre de una unidad exigiría una resolución de la Conferencia General de Pesas y Medidas, la CGPM.

Además, en esa reunión se sugirió tomar nota de la carta italiana, pero no actuar por ahora. Traducido a lenguaje de calle, el asunto está en la mesa, pero todavía está lejos de convertirse en norma.

La próxima reunión de la CGPM figura en el calendario del BIPM para octubre de 2026. Eso no quiere decir que la propuesta vaya a votarse necesariamente, pero sí marca el tipo de foro internacional donde una decisión así tendría que abrirse camino.

Qué pasaría después

Si algún día saliera adelante, el cambio más visible estaría en el nombre escrito de la unidad. En principio, al tratarse de una propuesta sobre la denominación, los valores eléctricos seguirían siendo los mismos. Un equipo de 230 V no se convertiría en otra cosa por llamarlo de otra manera.

El problema está en todo lo que rodea a una unidad tan usada. Manuales, bases de datos, normas técnicas, software, documentación escolar y materiales industriales tendrían que adaptarse poco a poco. Y eso cuesta tiempo, dinero y coordinación.

Por eso algunos expertos miran estas propuestas con cautela. Honrar a Volta tiene sentido, pero tocar una unidad global no es como cambiar el nombre de una calle. Aquí cualquier movimiento viaja por laboratorios, fábricas, universidades y empresas eléctricas.

Una letra con mucho peso

La propuesta italiana tiene algo de gesto patriótico, pero también abre una pregunta más amplia. ¿Cómo recordamos a quienes hicieron posible la tecnología que hoy damos por sentada?

Cada vez que miramos un cargador, una batería solar o la ficha técnica de un coche eléctrico, aparece esa V silenciosa. Casi nadie se detiene a pensar de dónde viene. Italia quiere que ese origen se lea con más claridad.

Por ahora, el voltio sigue siendo voltio y el «volt» sigue siendo la unidad oficial en el SI. 

El informe oficial de la 34ª reunión del Comité Consultivo de Electricidad y Magnetismo, publicado por el BIPM.


HoyECO

Equipo editorial de ECOticias.com (El Periódico Verde), integrado por periodistas especializados en información ambiental: naturaleza y biodiversidad, energías renovables, emisiones de CO₂, cambio climático, sostenibilidad, gestión de residuos y reciclaje, alimentación ecológica y hábitos de vida saludable.

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