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España tendrá su primera fábrica de cohetes en serie con un megacomplejo de 720.000 m2 en Elche para producir en masa los lanzadores Miura 5

España impulsa su industria espacial con la futura fábrica en serie de Miura 5 en Elche, un proyecto de enorme dimensión.

España tendrá su primera fábrica de cohetes en serie con un megacomplejo de 720.000 m2 en Elche para producir en masa los lanzadores Miura 5

PLD Space prepara en Elche un gran complejo industrial para fabricar en serie sus cohetes Miura. El ámbito completo ocupará 720.821 metros cuadrados en la partida de Les Vallongues, dentro del futuro entorno de Porta d’Elx, y contempla una inversión inicial de 65 millones de euros.

La cifra que más llama la atención es la de hasta 6.000 empleos directos e indirectos. Pero conviene poner los pies en el suelo. La planta todavía no está aprobada ni construida, ya que el expediente se encuentra en información pública y deberá superar la tramitación técnica, jurídica y ambiental antes de llegar al pleno del Consell.

Una fábrica para producir en serie

La empresa ilicitana quiere concentrar en un solo campus el diseño, la ingeniería, la fabricación, el ensamblaje y la logística de sus lanzadores. En la práctica, esto supone pasar de fabricar las primeras unidades del Miura 5 a trabajar con una capacidad industrial mucho mayor.

La pieza central será una nave de más de 95.000 metros cuadrados, acompañada por oficinas corporativas de casi 25.000 metros cuadrados y un edificio para instalaciones técnicas. El plan encaja con la meta de PLD Space de alcanzar hasta 30 misiones anuales, aunque ese ritmo dependerá de los ensayos, los contratos y el resultado de los primeros vuelos comerciales.

La cifra de 6.000 empleos

¿Significa el anuncio que ya existen 6.000 vacantes? No. La cifra sale del escenario más alto recogido en la documentación, con hasta 2.000 empleos directos durante la fase operativa y hasta 4.000 indirectos ligados a proveedores y a la cadena aeroespacial.

Durante la construcción se estiman 713 empleos directos y alrededor de 1.700 inducidos. Son categorías y momentos distintos, por lo que no conviene sumarlos como si todos fueran puestos permanentes creados de golpe.

Aun así, el impacto laboral puede ser importante para Elche y su entorno. La compañía y las administraciones ya han señalado la necesidad de perfiles especializados en metal, soldadura, materiales compuestos y control de calidad, trabajos muy distintos de los que tradicionalmente han sostenido buena parte de la economía local.

Un campus de gran tamaño

El Proyecto de Interés Autonómico abarca 720.821 metros cuadrados y afecta a 19 parcelas catastrales clasificadas actualmente como suelo no urbanizable. Dentro de ese ámbito se organizarán las distintas fases industriales, los accesos, los aparcamientos, las oficinas y los servicios internos.

El proyecto incluye aparcamiento para más de 1.600 vehículos, una escuela infantil para niños de uno a tres años y una zona deportiva. También reserva espacio para una segunda planta destinada a la futura familia Miura Next, además de una residencia temporal para trabajadores.

No es una nave más en un polígono. Es un campus pensado para mover piezas de gran tamaño, almacenar contenedores especiales y enviar los lanzadores hacia los complejos de despegue de la compañía en la Guayana Francesa y Omán.

Energía, agua y zonas verdes

La documentación incorpora varias medidas ambientales. Entre ellas aparecen cubiertas preparadas para paneles solares, sistemas urbanos de drenaje sostenible para gestionar la lluvia y soluciones de integración paisajística alrededor de los edificios.

Los planos reservan unos 17.650 metros cuadrados para una cubierta solar. También se plantean depuración propia, reutilización de agua y amplias zonas verdes, medidas que pueden reducir parte del consumo de recursos y aliviar la escorrentía cuando llegan lluvias intensas.

No es poca cosa. Pero tampoco basta para considerar sostenible toda la actividad, porque una fábrica aeroespacial de este tamaño necesitará energía, transporte pesado, materiales especializados y una gestión estricta de residuos, ruidos y posibles vertidos.

El impacto ambiental cuenta

El estudio paisajístico describe el emplazamiento como un ámbito de “ baja sensibilidad ambiental” y con pocas afecciones territoriales. Esa es la valoración incluida en la documentación del proyecto, no una licencia para dar por cerrado el análisis.

La ocupación de más de 72 hectáreas transformará el suelo y el paisaje. Además, el acceso principal desde la CV-850 deberá admitir transportes especiales, por lo que el tráfico, el ruido, el consumo eléctrico y la capacidad de las redes de agua serán asuntos clave para vecinos y administraciones.

Los cohetes Miura se presentan como reutilizables, una característica que puede reducir la necesidad de fabricar todos sus componentes para cada misión si la recuperación funciona como está previsto. Aun así, reutilizable no significa impacto cero. Y ahí estará una de las pruebas reales del proyecto.

Qué falta antes de las obras

El anuncio oficial se publicó en el Diario Oficial de la Generalitat Valenciana el 2 de julio de 2026. Desde entonces se abrió un periodo de un mes para que cualquier persona o entidad pueda consultar el expediente y presentar alegaciones.

Después llegará una fase de hasta tres meses para elaborar los informes técnicos y jurídicos antes de elevar la propuesta al Consell. Miguel Ángel Ivorra, director general de Urbanismo, Paisaje y Evaluación Ambiental, ha defendido un “procedimiento ordenado, garantista, pero también ágil”.

PLD Space aspira a iniciar los trabajos a principios de 2027 y a tener la primera fase operativa a mediados de 2028. Son fechas previstas, no plazos asegurados. Todo dependerá de la tramitación, las licencias, la financiación y la ejecución de una obra de gran complejidad.

Lo que puede cambiar en Elche

Si sale adelante, la planta puede reforzar el eje Alicante-Elche como polo aeroespacial y atraer empresas auxiliares, formación profesional especializada e inversión tecnológica. Para muchos jóvenes, eso podría traducirse en empleos cualificados sin tener que marcharse lejos. Y eso se nota.

El reto será conseguir que el crecimiento no llegue acompañado de más atascos, presión sobre la vivienda o una demanda de energía y agua mal planificada. La oportunidad industrial es grande, pero también lo es la responsabilidad de demostrar con datos que el campus puede funcionar sin trasladar sus costes al territorio.

Por ahora, la gigafactoría es un proyecto ambicioso en tramitación, no una realidad terminada. 

El anuncio oficial y el expediente completo del Proyecto de Interés Autonómico han sido publicados pueden consultarse en la web oficial del PIA de PLD Space.

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