Adiós a los ladrillos en la construcción: este sustituto regula su temperatura y absorbe 2 toneladas de CO2

D. García
Publicado el 27 de marzo de 2024 a las 15:00
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ladrillos construcción

El uso de los ladrillos en construcción es tan antiguo, que data de los comienzos de nuestra contaminación. Sin embargo, su continuidad no está garantizada en la medida de que sigue produciendo efectos adversos en nuestras ciudades. De hecho, este es el sustituto vegetal que no te imaginarías ver jamás en un edificio (como esta piedra líquida que ha llegado para cambiarlo todo).

Los ladrillos en construcción, obsoletos y degradados: esto es lo que está pasando

Los materiales de construcción tradicionales como el cemento, el acero y los ladrillos cerámicos han dominado la industria durante décadas. Sin embargo, su producción genera grandes cantidades de emisiones de CO2 y otros contaminantes, entre los que figuran el metano o el nitrógeno.

e estima que la fabricación de cemento es responsable del 8 % de las emisiones globales de CO2, especialmente, por no escoger las materias primas adecuadas. ¿Qué queremos decir con esto? Que no solo contaminan al fabricarse, también aceleran el efecto isla de calor del que hemos hablado en otras ocasiones.

Además, estos materiales requieren un alto consumo energético para su producción y transporte. Por ejemplo, para fabricar un ladrillo cerámico se necesitan temperaturas de hasta 1000 ºC en hornos industriales. Incluso recurriendo a combustibles ecológicos, el gas que se expulsa es tremendamente nocivo.

Un material vegetal va a sustituir a los ladrillos en construcción

Ante la necesidad de reducir la huella de carbono del sector de la construcción, están surgiendo materiales alternativos más sostenibles. Uno de los más prometedores es el ladrillo de cáñamo, que podría sustituir a los ladrillos cerámicos tradicionales en muchas aplicaciones.

Los ladrillos de cáñamo son un material de construcción alternativo a los ladrillos tradicionales de arcilla cocida. Están fabricados a partir de cáñamo, cal y agua, tres componentes que son renovables y pueden utilizarse sin perjuicio de emitir gases contaminantes a la atmósfera.

El cáñamo es una planta común que se utiliza en construcción desde hace años, pero ahora con una finalidad todavía más ambiciosa. El tallo del cáñamo se tritura hasta obtener una fibra similar al esparto llamada huvo. Esta fibra de cáñamo se mezcla con cal apagada y agua para crear una masa que se vierte en moldes.

De este modo, es posible obtener la forma y el tamaño deseados para adaptarlos a cualquier edificio. Una vez fraguada la mezcla, se obtienen los ladrillos de cáñamo que luego se dejan secar al aire libre. El proceso de fabricación es sencillo y no requiere cocción como en el caso de los ladrillos de arcilla tradicionales.

La capacidad para absorber la contaminación, su principal ventaja

Los ladrillos de cáñamo tienen una extraordinaria capacidad para absorber dióxido de carbono (CO2), el principal gas de efecto invernadero. Esto se debe a que el cáñamo crece muy rápido, absorbiendo grandes cantidades de CO2 durante su cultivo.

Se estima que 1 metro cuadrado de pared de ladrillos de cáñamo puede absorber hasta 20 kg de CO2. Esto significa que una casa de 100 metros cuadrados construida con estos ladrillos podría absorber hasta 2 toneladas de CO2 (todo esto, según cálculos del sector).

La capacidad de absorción de CO2 convierte a los ladrillos de cáñamo en una solución constructiva muy interesante para reducir la huella de carbono de los edificios. De hecho, se considera que tienen un balance neto de carbono negativo, es decir, absorben más CO2 del que emiten durante su producción.

Como ves, los ladrillos en construcción tienen los días contados, no solo por la contaminación que emiten, también por lo ineficientes que suponen en muchos casos (al IDAE nos remitimos). Sin embargo, todavía quedan numerosos retos por superar en este sector, con otras propuestas que hemos ido conociendo este mes. ¿Una de las más impactantes? Esta para levantar un edificio con los escombros de otro.

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