Murcia se prepara para albergar la mayor planta solar de Endesa con potencia de 145 MW capaz de producir 241 GWh al año

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Publicado el: 30 de abril de 2026 a las 23:44
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Planta solar de Balbona en Jumilla (Murcia), la mayor de Endesa con 145 MW y 241 GWh anuales.

Endesa ya tiene en marcha la planta solar de Balbona, en la zona de «La Capellanía» (Jumilla), una instalación que pasa a ser la mayor de la compañía en la Región de Murcia. La cifra que más llama la atención es la potencia (145 MW) y su producción estimada (241 GWh al año).

Pero lo interesante aquí no es solo cuánta electricidad puede generar, sino cómo se ha construido y qué deja alrededor. Entre empleo local, formación, pastoreo dentro del recinto y autoconsumo en centros del municipio, el proyecto intenta responder a una pregunta que cada vez se repite más en el campo y en los pueblos. ¿Puede una planta renovable encajar de verdad en el día a día de la zona donde aterriza?

Balbona en cifras y por qué importa

La planta ha supuesto una inversión de 82 millones de euros y, según la compañía, con 145 MW instalados podrá producir 241 GWh anuales. Endesa traduce esa energía a un ejemplo fácil de imaginar (el consumo anual de una ciudad de 150.000 habitantes).

Estas equivalencias ayudan, pero conviene leerlas con calma. El consumo real depende de hábitos, clima, industria y de cómo se reparte la demanda a lo largo del año, así que es mejor quedarse con la idea base (la instalación aporta electricidad renovable a gran escala). Y eso se nota.

Además, Balbona llega con un mensaje regional claro. Endesa afirma que, sumando esta planta a la que ya tiene operativa en Totana, triplica su potencia renovable en la Región de Murcia. En la práctica, esto significa más generación solar en una comunidad donde el sol no falta precisamente.

Empleo local y formación con efecto real

En la construcción han trabajado más de 300 personas y, siempre según Endesa, la mitad pertenecía al entorno de Jumilla. No hablamos solo de colocar paneles, también de trabajos de preparación del terreno, cableado, subestación eléctrica y conexiones.

Para intentar que parte de esos empleos no se queden en algo puntual, la empresa explica que ha impulsado formación vinculada a la obra. Se han realizado dos cursos de montaje de paneles y uno de operación y mantenimiento, con 52 personas desempleadas beneficiadas y un 35% contratado directamente en los trabajos.

Y hay un detalle que suele pasar desapercibido cuando se habla de renovables. En 2024 también se hicieron cursos ligados al sector primario (poda de almendro y piloto de drones) en colaboración con ASAJA y el ayuntamiento, con 39 personas beneficiadas. Es un recordatorio de que la transición energética, si baja al terreno, también toca oficios de siempre y oficios nuevos.

Ovejas en 127 hectáreas y el debate sobre el suelo

Uno de los puntos más llamativos del proyecto es el uso del terreno una vez la planta ya funciona. Endesa indica que un pastor de Jumilla ya tiene parte de sus 200 cabezas de ganado pastando en las 127 hectáreas de la instalación.

La idea es sencilla y bastante cotidiana. Las ovejas hacen «desbroce natural», la empresa recalca que el entorno está libre de pesticidas y que esa gestión ayuda también a prevenir incendios. Para el ganadero, supone un espacio protegido para el pastoreo, algo que en determinadas zonas puede ser una ventaja real.

Este tipo de medidas conectan con otro debate que está sobre la mesa en muchas comarcas, el de cómo compatibilizar energía y naturaleza sin convertir el paisaje en un conflicto permanente. En Totana, Endesa ha explicado que su planta se ha convertido en un «oasis de biodiversidad» gracias a un corredor ecológico de más de 8 hectáreas para restaurar un entorno degradado por el uso intensivo de pesticidas, fitosanitarios y plásticos. Ese antecedente ayuda a entender por qué ahora se insiste tanto en la integración con el entorno.

Inclusión y autoconsumo, del discurso a la factura

Otra pieza del relato es la inclusión en el mundo rural. En Balbona, Endesa señala un curso de formación centrado en desbroce, compostaje y mantenimiento de barreras vegetales, realizado con la asociación local ASPAJUNIDE y con 13 personas con discapacidad intelectual beneficiadas.

A partir de ahí, el proyecto baja a un terreno que cualquier familia entiende rápido, el de la factura de la luz. ASPAJUNIDE también aparece como beneficiaria de una instalación de paneles para autoconsumo en su residencia «Más Vida», y Endesa habla de apoyo al autoconsumo en seis emplazamientos del municipio, especialmente centros escolares.

En números, la compañía menciona 1.100 metros cuadrados de paneles que suman 125 kW y un ahorro anual estimado de más de 180.000 kWh (lo equipara al consumo medio anual de 46 hogares). No es poca cosa, sobre todo si pensamos en colegios donde el gasto energético pesa y donde la energía también es una herramienta educativa.

Robótica, drones y subestaciones prefabricadas

Balbona también se ha usado como escaparate tecnológico. Endesa afirma que, por primera vez, se ha utilizado un «robot especial con ventosas» para facilitar la colocación de paneles, algo relevante porque las estructuras fijas alcanzan cerca de tres metros de altura. En la nota se llega a describir como un sistema «único en España».

A eso se suma el uso de drones para supervisar los trabajos de construcción, con pilotos expertos para actuar de forma preventiva ante incidencias. Este punto suele sonar lejano, pero es el tipo de detalle que cambia tiempos, reduce desplazamientos innecesarios y mejora el control de obra.

Y hay una parte menos vistosa, pero importante en términos de materiales y huella. Endesa explica que ha aplicado la tecnología «e-house» en subestaciones, una solución prefabricada que reduce el uso de materiales de construcción en un 60%, y que se han usado cimentaciones prefabricadas para reducir plazos y mejorar la huella de carbono frente a sistemas tradicionales.

Qué deberías mirar si vives cerca o si te interesa la transición

Cuando se anuncia una gran planta solar, lo fácil es quedarse en el titular (MW y GWh) y pasar página. Pero el impacto real suele estar en lo que no entra en una cifra rápida, cómo se gestiona el suelo, qué medidas se aplican para convivencia con el campo, cómo se organiza el empleo y qué se deja como retorno a la comunidad. Ahí es donde se decide buena parte de la aceptación social.

También conviene fijarse en la gestión de residuos y materiales, incluso en algo tan poco glamuroso como embalajes y palés. En este caso, Endesa afirma que donará parte de elementos utilizados en la construcción a la comunidad local, dentro de su Plan de Sostenibilidad. Puede parecer un detalle pequeño, pero encaja con una idea básica de economía circular (reutilizar antes que tirar).

Y, por último, una pregunta práctica. ¿Habrá seguimiento y transparencia sobre cómo evoluciona esa convivencia con el entorno, el pastoreo y las medidas ambientales con el paso de los años? El reto no es inaugurar, es mantener. La nota de prensa oficial puede consultarse en Endesa.


Adrian Villellas

Adrián Villellas es ingeniero informático y emprendedor en marketing digital y ad tech. Ha liderado proyectos de analítica, publicidad sostenible y nuevas soluciones de audiencia. Colabora además en iniciativas científicas ligadas a la astronomía y la observación espacial. Publica en medios de ciencia, tecnología y medioambiente, donde acerca temas complejos y avances innovadores a un público amplio.

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