Satélites de la NASA se fijan en Sudamérica y encuentran una gigante y extraña mancha naranja a 4300 metros en los Andes

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Por HoyECO
Publicado el: 15 de junio de 2026 a las 23:36
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Vista aérea de la Laguna Colorada en Bolivia captada desde la Estación Espacial Internacional con sus característicos tonos naranjas y rojizos

Google ha empezado a desplegar en Australia una nueva función de Gemini llamada «Personal Intelligence«, una capa de IA que puede conectar Gmail, Google Photos, YouTube y Search para dar respuestas más personales. La novedad llegó el 13 de mayo de 2026, según el equipo de Google Australia, y estará disponible primero para usuarios elegibles de Google AI Plus, Pro y Ultra.

La idea es sencilla de explicar, pero bastante potente. En vez de tratar cada pregunta como si no supiera nada de ti, Gemini puede mirar parte de tu vida digital, siempre con permiso, y usar ese contexto para responder mejor. En la práctica, eso puede ser tan cotidiano como encontrar una reserva perdida o recordar un detalle que estaba en una foto antigua.

Una IA con memoria digital

La «IA personal» es un asistente que no se limita a contestar preguntas generales. Intenta entender tu contexto, tus planes y tus preferencias a partir de los servicios que tú decidas conectar. Google lo presenta como un paso hacia productos que no solo son útiles, sino útiles para cada persona.

El documento técnico de Google AI, firmado por Srinivasan Cheenu Venkatachary, describe Personal Intelligence como una forma de unir información compartida y actividad dentro de las apps de Google. No es magia. Es un sistema que recupera datos relevantes y los combina para construir una respuesta con más sentido.

Qué puede hacer con tus apps

Google pone un ejemplo bastante claro. Si una persona prepara un viaje a Cairns, puede preguntar a Gemini cuáles son sus planes y el asistente podría localizar confirmaciones de hotel y ferry en Gmail, encontrar capturas o mapas guardados en Photos y sugerir restaurantes a partir de vídeos vistos en YouTube.

Ese es el cambio importante. Ya no se trata solo de buscar en internet, sino de cruzar piezas sueltas que antes estaban repartidas entre varias apps. Como cuando tienes la reserva en un correo, una captura del mapa en la galería y una recomendación perdida en un vídeo. Pasa más de lo que parece.

La página de ayuda de Google sobre Connected Apps también señala que, según la configuración, Gemini puede conectarse con Google Photos, YouTube, servicios de Search y Google Workspace, donde entran Gmail, Calendar, Drive, Docs, Sheets y Slides. La nota australiana, sin embargo, centra el despliegue en Gmail, Photos, YouTube y Search.

Privacidad bajo lupa

Google insiste en que Personal Intelligence está desactivado por defecto. El usuario tiene que activarlo, escoger qué apps enlazar y puede desconectarlas más tarde desde los ajustes. La empresa resume el enfoque con una idea clara, «si lo activas, tú controlas qué apps enlazar».

También afirma que Gemini no entrena directamente con la bandeja de entrada de Gmail ni con la biblioteca privada de Google Photos. Según Google, usa información limitada como los prompts y las respuestas del modelo para mejorar el sistema, con pasos para filtrar u ocultar datos personales.

Hay un matiz importante. La documentación de Connected Apps indica que los datos vinculados pueden usarse para personalizar la experiencia, hacer tareas para el usuario y mejorar servicios de Google, incluido el entrenamiento de modelos generativos. Por eso conviene revisar bien los ajustes antes de activar la función.

Una laguna a 4.300 metros

La Laguna Colorada se encuentra en los Andes bolivianos y forma parte de esos paisajes que, desde el suelo, ya impresionan. Desde el espacio, sin embargo, gana otra dimensión. La NASA explica que la falta de neblina atmosférica a esa altitud ayuda a que las imágenes de la zona salgan especialmente nítidas.

El lago es poco profundo y mide unos 10 kilómetros de largo. A su alrededor aparecen superficies claras de sal, volcanes nevados y caminos de acceso usados por turistas que llegan hasta este paisaje casi lunar. No es un sitio cómodo, pero sí uno de esos lugares donde la naturaleza se empeña en demostrar que sabe jugar con los colores.

La imagen original fue tomada por un astronauta a bordo de la Estación Espacial Internacional el 16 de abril de 2015. La propia NASA detalla que la fotografía ISS043-E-122588 se obtuvo con una cámara Nikon D4 y un objetivo de 400 milímetros. No es una recreación. Es la Tierra vista desde arriba.

El color no es casualidad

El tono rojizo y anaranjado procede, en buena parte, de algas que viven en aguas muy saladas. La NASA señala que el color rojo marrón de la laguna se debe a organismos que prosperan en ese ambiente salino. Cuando cambian la salinidad y la temperatura del agua, también puede cambiar el tipo de algas dominante. Por eso, a veces la laguna entra en fases más verdosas.

¿Entonces siempre se ve naranja? No exactamente. El programa europeo Copernicus publicó una imagen Sentinel-2 tomada el 19 de abril de 2025 en la que la Laguna Colorada aparecía con tonos verdosos y amarillentos. Según Copernicus, sus colores pueden variar entre rojo, verde, amarillo y otros matices por la presencia de algas y minerales.

Entre los organismos que ayudan a entender este fenómeno está Dunaliella salina, una microalga conocida por vivir en ambientes de alta salinidad. La literatura científica describe que las células de Dunaliella pueden pasar de tonos verdes a anaranjados o rojizos cuando acumulan carotenoides bajo condiciones de estrés, como salinidad alta, mucha luz o falta de nutrientes. Dicho de forma sencilla, el color también cuenta una historia de supervivencia.

La sal deja huellas

La Laguna Colorada no siempre tuvo el mismo tamaño. La NASA indica que antiguas líneas de costa muestran que el lago fue más grande en el pasado. En un clima desértico, el agua se evapora poco a poco y deja atrás una concentración mayor de sales.

Ese proceso ayuda a explicar el contraste que se ve desde el espacio. Donde el ojo distingue una gran mancha oxidada, los científicos ven agua salina, superficies blancas, evaporación y vida microscópica trabajando a escala de paisaje. Es una postal bonita, sí, pero también es una pista ambiental.

En la práctica, estas imágenes sirven para algo más que sorprender en redes sociales. Permiten observar cambios en cuerpos de agua remotos, seguir la evolución de humedales y entender mejor cómo responden estos ecosistemas a la variación de temperatura, salinidad y disponibilidad de agua. Copernicus destaca precisamente el valor de los satélites para vigilar masas de agua y apoyar la conservación de la biodiversidad.

Un refugio para flamencos

Lo más llamativo es que un lugar tan extremo sea también un refugio de vida. La NASA recuerda que la Laguna Colorada está en el centro de una reserva de fauna y que fue incluida en 1990 como humedal Ramsar de importancia internacional. También subraya que el lago alberga grandes poblaciones de flamencos.

Copernicus añade que la laguna se encuentra dentro de la Reserva Nacional de Fauna Andina Eduardo Avaroa y que es un hábitat clave para el flamenco de James, una especie que se reúne allí atraída por el alimento disponible. En otras palabras, donde muchas especies tendrían difícil sobrevivir, estas aves encuentran comida y espacio.

El contraste es potente. Por un lado, un ambiente frío, alto, salino y seco. Por otro, flamencos alimentándose en aguas coloreadas por algas y minerales. No parece el lugar más amable del planeta, pero funciona. Y eso se nota desde la órbita.

Lo que hay que tener en cuenta

Conviene no quedarse solo con el titular fácil. La NASA no está alertando de una mancha tóxica ni de un accidente ambiental. Lo que muestra la fotografía es un fenómeno natural en un lago hipersalino, donde el color cambia por procesos biológicos y químicos que llevan mucho tiempo ocurriendo.

También importa el matiz temporal. La imagen de la NASA fue captada en 2015, aunque la página oficial del Observatorio de la Tierra aparece actualizada posteriormente. La información sigue siendo útil porque explica un proceso natural que continúa observándose, como demuestra la imagen reciente de Copernicus de 2025.

Al final, la enorme mancha naranja de Bolivia no es una señal de alarma. Es una ventana a un ecosistema extremo donde la sal, las algas, el clima y las aves forman un equilibrio delicado. 

La imagen oficial y la nota técnica han sido publicadas en el Observatorio de la Tierra de la NASA.


HoyECO

Equipo editorial de ECOticias.com (El Periódico Verde), integrado por periodistas especializados en información ambiental: naturaleza y biodiversidad, energías renovables, emisiones de CO₂, cambio climático, sostenibilidad, gestión de residuos y reciclaje, alimentación ecológica y hábitos de vida saludable.

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