El campo andaluz afronta uno de los comienzos de campaña forestal más delicados de los últimos años. Andalucía entra en la temporada de incendios con más riesgo de fuegos después de un invierno muy lluvioso que multiplicó la vegetación y de un mayo con temperaturas propias del verano que ha secado rápidamente el monte.
Expertos y responsables del Plan Infoca alertan de que la enorme cantidad de combustible vegetal acumulado, sumada a niveles de humedad extremadamente bajos para esta época del año, aumenta el riesgo de incendios de gran intensidad en distintos puntos de la comunidad autónoma.
Andalucía entra en la temporada de incendios con más riesgo de fuegos por el exceso de combustible natural
Las abundantes lluvias del invierno impulsaron la vegetación en el monte andaluz, pero el calor adelantado y el estrés hídrico disparan ahora el peligro de grandes incendios forestales.
El invierno húmedo dejó los montes de Andalucía cubiertos de una cantidad insólita de vegetación, que el calor primaveral se está encargando de secar. Esto crea un escenario crítico, con enormes cantidades de biomasa inflamables que no han sido retiradas.
Esta acumulación masiva de maleza seca funciona como un polvorín natural en el campo. Los ingenieros forestales advierten que el territorio acumula más combustible inflamable que nunca, lo que facilitará que se produzcan fuegos que fácilmente se descontrolen.
Andalucía entra en la temporada de incendios con más riesgo de fuegos por el estrés hídrico del monte
Las lluvias registradas durante el invierno favorecieron un crecimiento excepcional de matorral y vegetación en buena parte del territorio andaluz.
Sin embargo, las altas temperaturas y la baja humedad relativa registradas durante mayo han provocado una rápida pérdida de agua en las plantas, generando situaciones de fuerte estrés hídrico.
Según fuentes del Plan Infoca, los actuales niveles de humedad, situados entre el 25 % y el 30 %, son más propios de los meses de julio y agosto que de finales de primavera.
El exceso de vegetación aumenta el combustible disponible para los incendios
Especialistas en incendios forestales advierten de que hacía años que no se observaba una acumulación tan elevada de combustible natural en el campo andaluz.
El director del Laboratorio de Incendios Forestales, Juan Ramón Molina, explica que la combinación entre lluvias abundantes y calor intenso ha generado una situación especialmente peligrosa para el inicio del verano.
La vegetación crecida durante el invierno se está secando rápidamente desde el interior, convirtiéndose en material altamente inflamable capaz de alimentar incendios mucho más agresivos y difíciles de controlar.
Doñana y otros incendios recientes reflejan el nuevo escenario climático
Las condiciones meteorológicas actuales ya han influido en incendios registrados recientemente en zonas de Huelva y Sevilla, incluyendo el fuego que afectó al entorno del Parque Nacional de Doñana.
Los expertos alertan de que el cambio climático está modificando el comportamiento de los incendios forestales en regiones mediterráneas como Andalucía.
Cada vez son menos frecuentes los pequeños conatos y más habituales los incendios de gran tamaño, alta velocidad y comportamiento extremo, capaces de superar rápidamente la capacidad de extinción inicial.
Los grandes incendios forestales serán cada vez más frecuentes
El concepto tradicional de gran incendio forestal, fijado históricamente en superficies superiores a 500 hectáreas, empieza a quedarse obsoleto según los especialistas.
Los nuevos escenarios climáticos generan incendios mucho más intensos, rápidos y difíciles de contener, especialmente en territorios con grandes masas continuas de vegetación seca.
Los expertos consideran imprescindible adaptar estrategias forestales, sistemas de prevención y modelos de gestión territorial ante una amenaza que seguirá aumentando durante las próximas décadas.
Los especialistas piden paisajes en mosaico y más gestión rural
Entre las soluciones planteadas figura la necesidad de recuperar actividades productivas rurales que ayuden a reducir la acumulación de vegetación en el monte.
Los investigadores defienden modelos de paisaje en mosaico, con alternancia de masas forestales, cultivos, pastoreo y áreas abiertas que dificulten la propagación del fuego.
También recuerdan que la gestión forestal preventiva requiere inversiones constantes y planificación a largo plazo para reducir la vulnerabilidad frente a incendios cada vez más extremos.
Los recientes siniestros en entornos protegidos, como el de Doñana, demuestran que la crisis climática cambió las reglas del juego. Ya no se registran pequeños conatos, sino que se producen emergencias muy veloces que superan de inmediato los servicios de extinción tradicionales.
Para mitigar esta amenaza, los expertos exigen transformar el abandono rural en espacios productivos. La clave actual radica en crear cortafuegos verdes mediante el pastoreo y la agricultura, rompiendo la continuidad de estos espacios vulnerables.
Andalucía entra en la temporada de incendios con más riesgo de fuegos y la situación es preocupante
La situación en la que Andalucía entra en la temporada de incendios con más riesgo de fuegos confirma cómo el cambio climático está alterando el comportamiento tradicional de los incendios forestales en el sur de Europa.
Mientras el calor extremo y la acumulación de combustible elevan la amenaza sobre los montes andaluces, expertos y servicios de emergencia como el del Infoca coinciden en que la prevención y la gestión activa del territorio serán decisivas para afrontar los veranos del futuro.
¿Por qué Andalucía tiene más riesgo de incendios este año?
Porque las lluvias del invierno generaron mucha vegetación y las altas temperaturas de mayo han secado rápidamente el monte.
¿Qué es el estrés hídrico en la vegetación?
Es una situación en la que las plantas pierden agua y comienzan a secarse debido al calor y la falta de humedad.
¿Qué niveles de humedad hay actualmente en Andalucía?
Los expertos indican valores de entre el 25 % y el 30 %, habituales en pleno verano.
¿Qué recomiendan los especialistas para prevenir incendios?
Plantean paisajes en mosaico, gestión forestal activa y recuperación de actividades rurales que reduzcan vegetación acumulada.
¿Qué es un gran incendio forestal?
Tradicionalmente, se considera gran incendio el que supera las 500 hectáreas, aunque los expertos creen que ese límite ya se queda corto.












