Madrid instalará jardines verticales en la M-30 para mejorar el aire y reducir el calor en una de las zonas con mayor tráfico, un enfoque más propio de ciudades sostenibles que de infraestructuras viarias tradicionales, según el Ayuntamiento.
Una actuación urbana de gran escala. Más de 2.800 metros cuadrados de superficie vegetal para mejorar la calidad ambiental y paisajística, en pleno corazón de la capital.
Madrid instalará jardines verticales en la M-30 para mejorar el aire y reducir el calor
El proyecto transformará uno de los puntos con más tráfico de la capital con una gran infraestructura verde.
La actuación prevé crear 2.834 metros cuadrados de superficie vegetal en un tramo de 400 metros, una propuesta más cercana a las soluciones verdes urbanas que a las vías convencionales habituales.
El plan busca mejorar la imagen de un entorno que se encuentra degradado y favorecer su integración paisajística, interviniendo en las rampas, los estribos y los espacios bajo el puente para ampliar el alcance del proyecto.
Un proyecto verde en uno de los puntos con más tráfico de Madrid
El Ayuntamiento ha aprobado la instalación de jardines verticales en la M-30 a la altura del puente de Ventas, una actuación más propia de transformación urbana que de intervenciones puntuales, con una inversión inicial de 6,2 millones de euros.
El proyecto se ubicará en un tramo clave. Entre los puntos kilométricos 5,9 y 6,3, una de las zonas con mayor intensidad circulatoria de la ciudad, con seis carriles por sentido.
Las obras comenzarán pronto. Se iniciarán en verano y se prolongarán hasta 2027, con trabajos nocturnos para minimizar el impacto en el tráfico, según el plan.
Más de 2.800 metros cuadrados de infraestructura vegetal
La intervención creará una superficie vegetal de 2.834 metros cuadrados, un desarrollo más propio de infraestructuras verdes urbanas que de carreteras convencionales, a lo largo de 400 metros.
El objetivo es múltiple. Mejorar la integración paisajística y transformar visualmente este entorno urbano, altamente degradado.
Además, se actuará en varios elementos. Rampas de acceso, estribos del puente y zonas bajo el tablero, ampliando el impacto del proyecto.
Reducción del calor, ruido y contaminación
Madrid instalará jardines verticales en la M-30 para mejorar el aire y reducir el calor mediante soluciones naturales, un enfoque más eficiente que las medidas tradicionales, según el Ayuntamiento.
Los beneficios ambientales son clave. Reducción del efecto isla de calor, disminución del ruido y mejora de la calidad del aire, en una zona muy transitada.
Además, las plantas actuarán como filtro. Captando partículas contaminantes y absorbiendo gases como óxidos de nitrógeno, generados por el tráfico.
Biodiversidad urbana en pleno entorno viario
El proyecto incorpora 34 especies mediterráneas adaptadas, un diseño más propio de restauración ecológica que de jardinería ornamental, según el plan.
Estas especies tienen múltiples funciones. Resistencia a la sequía, floración continua y adaptación a diferentes orientaciones solares, lo que garantiza su supervivencia.
También favorecen la fauna. Atracción de insectos polinizadores y aves, aumentando la biodiversidad en un entorno urbano, clave para el equilibrio ecológico.
Tecnología avanzada para el mantenimiento de los jardines
El sistema contará con tecnología avanzada de riego y monitorización, un enfoque más propio de infraestructuras inteligentes que de jardinería tradicional, según el proyecto.
El riego será eficiente. Utilizará agua regenerada mediante un sistema automatizado y control telemático, optimizando el consumo.
Además, habrá control ambiental. Sensores que medirán humedad, temperatura, evaporación y calidad del aire, con gestión centralizada.
Integración con el proyecto urbano Parque Ventas
La actuación forma parte del proyecto Parque Ventas, una transformación más amplia que busca reconectar barrios históricamente separados, según el Ayuntamiento.
Este nuevo espacio tendrá gran impacto. Más de 16.000 metros cuadrados que conectarán Salamanca y Ciudad Lineal, mejorando la movilidad peatonal.
El objetivo es claro. Humanizar la infraestructura y recuperar espacios urbanos para la ciudadanía, más allá del tráfico.
Un paso más hacia una ciudad más sostenible
Madrid instalará jardines verticales en la M-30 para mejorar el aire y reducir el calor como parte de una estrategia de sostenibilidad urbana, un cambio más estructural que puntual, según el consistorio.
No es la primera actuación. Ya existen jardines similares en la avenida de la Ilustración desde 2023, con resultados positivos.
Este proyecto consolida la tendencia.
Integrar naturaleza en infraestructuras urbanas para mejorar la calidad de vida, en las ciudades.
La iniciativa pretende reducir el calor, el ruido y la contaminación mediante los jardines verticales, que filtran partículas y gases del tráfico, al tiempo que impulsan la biodiversidad con varias especies resistentes y adaptadas al clima local.
El proyecto incorporará el riego automatizado con agua regenerada y sensores ambientales, integrado en el Parque Ventas, una intervención mayor que conectará los barrios, priorizando a los peatones y devolviendo los espacios urbanos a la ciudadanía.
Madrid instalará jardines verticales en la M-30 para mejorar el aire y reducir el calor como una apuesta por transformar el entorno urbano en espacios más sostenibles, saludables y habitables, según el Ayuntamiento. Un modelo en crecimiento. Y que podría extenderse a otras ciudades en el futuro.













