Movilidad Eléctrica

Europa se prepara para el fin de los motores diésel antes de lo previsto: Stellantis prepara una revolución híbrida para 2027 que promete cambiarlo todo

Europa se prepara para el fin de los motores diésel antes de lo previsto: Stellantis prepara una revolución híbrida para 2027 que promete cambiarlo todo

El diésel ya no manda en Europa como antes. Durante años fue la opción lógica para quien hacía muchos kilómetros, quería gastar poco y no quería estar pendiente de enchufes. Pero el mercado ha cambiado deprisa, y ahora las marcas buscan una salida intermedia entre el coche de combustión clásico y el eléctrico puro.

Stellantis cree haber encontrado una de esas piezas clave. El grupo prepara una nueva generación híbrida para Europa a partir de 2027, dentro de su plan FaSTLAne 2030. No es el fin automático del diésel de un día para otro, pero sí una señal clara de hacia dónde se mueve el sector. Y eso se nota en los concesionarios, en la fábrica y, al final, en la factura de quien compra coche.

Un relevo con matices

El contexto ayuda a entender la jugada. Según ACEA, hasta mayo de 2026 los coches diésel representaban solo el 7,6 % de las matriculaciones nuevas en la UE, frente al 9,5 % del mismo periodo del año anterior. La gasolina también cayó, mientras los híbridos eléctricos llegaron al 37,8 % y los eléctricos de batería alcanzaron el 20 %.

¿Qué significa esto en la práctica? Que el coche híbrido se ha convertido en el refugio de muchos conductores que todavía no quieren dar el salto total al eléctrico. No necesitan enchufe, suelen gastar menos en ciudad y mantienen una forma de uso muy parecida a la de un coche convencional.

El motor que apunta a 2027

La parte oficial del plan de Stellantis habla de una ofensiva amplia. La compañía prevé más de 60 lanzamientos y 50 actualizaciones importantes hasta 2030, con 29 eléctricos de batería, 15 híbridos enchufables o eléctricos de autonomía extendida, 24 híbridos y 39 modelos de combustión o microhíbridos. Además, destinará más de 24.000 millones de euros a plataformas globales, motores y nuevas tecnologías.

Sobre el nuevo sistema híbrido europeo, las informaciones especializadas apuntan a una solución desarrollada internamente, prevista para 2027 y basada en el motor 1.2 turbo de tres cilindros, asociado a una caja automática eDCT. También se habla de una evolución más potente, con una cifra cercana a los 170 CV, aunque Stellantis no ha publicado todavía una ficha técnica cerrada con todos esos datos.

No será un eléctrico, pero cambia el uso

Un híbrido completo no es lo mismo que un microhíbrido. La diferencia está en que puede mover el coche en modo eléctrico durante más momentos, sobre todo en ciudad, en maniobras o en tráfico lento. Es justo ahí donde el diésel pierde buena parte de su sentido.

Tampoco conviene venderlo como si fuera un coche cero emisiones. Si lleva motor de gasolina, seguirá quemando combustible y emitiendo CO2 por el escape. Pero puede reducir consumos en recorridos urbanos y mixtos, que son los que hacen millones de conductores todos los días entre atascos, semáforos y rondas de acceso a las ciudades.

STLA One será la base

La otra gran pieza se llama STLA One. Stellantis la presenta como una arquitectura modular que llegará en 2027 y que servirá para modelos de los segmentos B, C y D. En otras palabras, el corazón del mercado europeo, donde se mueven utilitarios, compactos, berlinas medianas y muchos SUV familiares.

La marca quiere que esta plataforma soporte más de 30 modelos y supere los 2 millones de unidades en 2035. También busca que, para 2030, la mitad de su volumen mundial salga de tres plataformas globales, con hasta un 70 % de reutilización de componentes. La idea es sencilla de contar, aunque difícil de ejecutar. Hacer más coches distintos usando una base común para bajar costes y acelerar lanzamientos.

España entra en el mapa

España también aparece en esta estrategia. Stellantis y Leapmotor anunciaron su intención de profundizar su alianza, con la posibilidad de fabricar el Leapmotor B10 en Figueruelas, Zaragoza, incluso desde 2026. La planta de Villaverde, en Madrid, también aparece en los planes, con un posible nuevo vehículo Leapmotor desde la primera mitad de 2028.

Esto no significa que el nuevo híbrido de 2027 vaya a salir necesariamente de España. Son piezas distintas del mismo tablero. Por un lado, Stellantis quiere reforzar los híbridos para Europa. Por otro, quiere fabricar eléctricos más asequibles en suelo europeo, algo importante si las reglas de origen y los aranceles pesan cada vez más.

La presión viene de Bruselas

La Comisión Europea recuerda que los turismos y furgonetas son responsables de alrededor del 16 % y el 3 % de las emisiones totales de CO2 de la UE. La normativa vigente introdujo un objetivo de reducción del 100 % para coches y furgonetas nuevos desde 2035, aunque en diciembre de 2025 Bruselas planteó nuevas flexibilidades para mantener cierto papel de híbridos, combustibles bajos en carbono y otras soluciones.

Ahí está la clave. Los fabricantes no solo miran al comprador, también miran a las multas, a los objetivos de emisiones y a la competencia china. En el fondo, el híbrido de Stellantis es una respuesta a todo eso. Una forma de ganar tiempo sin abandonar del todo la combustión.

Lo que debe mirar el comprador

Para el usuario, la etiqueta «híbrido» no basta. Habrá que mirar consumo real, fiabilidad del motor, garantía de la parte eléctrica, coste de mantenimiento y comportamiento en carretera. Un coche que ahorra mucho en ciudad puede no ser tan brillante para quien hace autopista todos los días.

El diésel no desaparecerá de golpe, sobre todo para ciertos usos profesionales o grandes kilometrajes. Pero su espacio se estrecha. Si Stellantis logra un híbrido eficiente, asequible y fiable, puede ocupar una parte enorme del hueco que deja. Si no, otros fabricantes ya están esperando.

El comunicado oficial sobre el plan FaSTLAne 2030 ha sido publicado por Stellantis.

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