Movilidad Eléctrica

Mientras Europa apuesta por el coche eléctrico para acabar con los motores de combustión, en España casi 50.000 personas se quedarán sin las ayudas del Gobierno para la compra de eléctricos

Las ayudas al coche eléctrico podrían agotarse antes de final de año y dejar a miles de compradores sin subvención.

Mientras Europa apuesta por el coche eléctrico para acabar con los motores de combustión, en España casi 50.000 personas se quedarán sin las ayudas del Gobierno para la compra de eléctricos

Comprar un coche eléctrico en España puede convertirse en una carrera contra el reloj. El Gobierno ha activado el nuevo Programa Auto+, dotado con 400 millones de euros para 2026, pero el fuerte aumento de las matriculaciones electrificadas amenaza con dejar a muchos compradores sin subvención antes de que termine el año.

La cifra que maneja parte del sector no es menor. Fuentes citadas por OKDIARIO estiman que cerca de 50.000 personas podrían quedarse fuera si el presupuesto no se amplía y la demanda sigue al ritmo actual. No es un dato oficial cerrado, pero sí una advertencia clara. El coche eléctrico empieza a despegar, y las ayudas pueden no llegar para todos.

Un plan con mucho interés y poco margen

El Programa Auto+ nace para sustituir al esfuerzo del Moves y acelerar la compra de vehículos eléctricos y electrificados. Según el Ministerio de Industria y Turismo, las ayudas se aplicarán a compras realizadas desde el 1 de enero de 2026, pero una vez publicada la convocatoria correspondiente. Ahí está una de las claves. Muchos compradores ya han comprado o reservado, pero la ventanilla administrativa sigue siendo decisiva.

El BOE recoge que los 400 millones se reparten en 350 millones para familias, 42 millones para empresas privadas y 8 millones para autónomos. Sobre el papel, parece una cantidad importante. En la práctica, puede quedarse corta si se compara con el ritmo real del mercado.

Y ese ritmo se está acelerando. ANFAC asegura que en el primer semestre de 2026 se vendieron 154.271 vehículos electrificados, un 38,8% más que en el mismo periodo del año anterior. En turismos, los eléctricos e híbridos enchufables ya representan el 21,8% de las ventas acumuladas. No es poca cosa.

La cuenta que preocupa al sector

El problema es fácil de entender. Si el presupuesto es de 400 millones y la ayuda máxima para un turismo puede llegar a 4.500 euros, el dinero no alcanzaría para todos si buena parte de los compradores accede a cantidades altas. La ayuda real, además, no es igual para todos los modelos.

En la información publicada por OKDIARIO se apunta a una previsión de unas 150.000 matriculaciones eléctricas en 2026. Con ese volumen, la ayuda media tendría que rondar los 2.600 euros para cubrir a todos. Pero el programa permite importes superiores en muchos casos, sobre todo cuando el coche cumple más criterios.

Otras estimaciones del sector publicadas por Cinco Días señalan que el programa podría llegar hasta octubre si no hay una ampliación. Cambia el mes, pero no cambia el fondo del asunto. Si las ventas siguen creciendo y el dinero no aumenta, el último tramo del año podría quedarse sin cobertura.

No todos los coches reciben lo mismo

La ayuda del Auto+ no funciona como un cheque fijo. El Ministerio usa un sistema con varios criterios que combinan tres ideas principales, que el coche sea eléctrico o electrificado, que tenga un precio dentro de los límites y que esté vinculado a producción europea.

Para turismos de categoría M1, la ayuda máxima pública es de 4.500 euros. Además, los puntos de venta deben ofrecer un descuento adicional de al menos 1.000 euros en los vehículos M1 y N1. Esto puede sonar muy atractivo en el concesionario, pero conviene leer la letra pequeña antes de firmar.

Los turismos deben tener etiqueta CERO y no superar los 45.000 euros sin impuestos, salvo excepciones concretas para eléctricos puros de 8 o 9 plazas en el caso de autónomos o empresas. También se tiene en cuenta si el vehículo cuesta menos de 35.000 euros, si se fabrica en la UE y si parte del proceso de la batería se realiza en territorio comunitario.

Qué debe mirar el comprador

¿Qué significa esto para una familia que quiere cambiar de coche este verano? Lo primero es no quedarse solo con el titular de «hasta 4.500 euros». Esa es la cantidad máxima, no una promesa automática para todos los modelos.

Antes de comprar, conviene pedir al concesionario la ayuda estimada por escrito, confirmar si el vehículo aparece como elegible y guardar factura, contrato, justificantes de pago y fecha de matriculación. Puede parecer burocracia aburrida, pero es la diferencia entre cobrar o quedarse mirando la ayuda desde fuera.

También hay que tener cuidado con los plazos. El programa se aplica a compras desde el 1 de enero de 2026, pero la tramitación depende de la convocatoria. FACONAUTO ha pedido que «se abra cuanto antes la ventanilla administrativa» para que los beneficiarios puedan tramitar las ayudas. Y ahí el reloj corre más deprisa que la política.

El eléctrico avanza, pero necesita certezas

La parte positiva es evidente. Los eléctricos y los híbridos enchufables ya no son una rareza en las carreteras españolas. En junio, los vehículos electrificados superaron por primera vez las 30.000 unidades vendidas en un mes y se colocaron como segunda opción de compra en el mercado total.

Esto tiene un efecto directo sobre la sostenibilidad. Menos coches de combustión nuevos significa menos dependencia de combustibles fósiles y menos emisiones en el uso diario. También se nota en las ciudades, donde el ruido, los humos y los atascos forman parte de esa rutina que todos conocemos demasiado bien.

Pero una transición mal gestionada puede crear frustración. Si un comprador toma la decisión pensando en una ayuda y luego el fondo se agota, el golpe va directo al bolsillo. La factura del coche no espera, y para muchas familias 3.000 o 4.000 euros pueden decidir la compra.

El desenlace aún no está cerrado

El Gobierno tiene dos caminos. Puede mantener el presupuesto actual y asumir que las ayudas no llegarán a todo el año, o puede reforzar el fondo si la demanda sigue por encima de lo previsto. Lo segundo daría más seguridad al comprador y también al sector, que lleva meses reclamando estabilidad.

José López-Tafall, director general de ANFAC, ha resumido el problema al señalar que hace falta «un marco estable de incentivos». En el fondo, esa es la clave. El coche eléctrico ya está despertando interés, pero el comprador necesita saber a qué atenerse antes de sentarse a firmar.

Hasta que la convocatoria esté plenamente operativa y se conozca el ritmo real de consumo del presupuesto, la recomendación es sencilla. No dar por cobrada ninguna ayuda hasta que el expediente esté tramitado y confirmado. 

El comunicado oficial del Programa Auto+ ha sido publicado por el Ministerio de Industria y Turismo en su página oficial del programa.

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