Descubren una nueva especie de escarabajo fosilizada en ámbar báltico

Publicado el: 2 de septiembre de 2015 a las 13:27
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Descubren una nueva especie de escarabajo fosilizada en ámbar báltico

Entre hace 40 y 35 millones de años el norte de Europa estaba cubierto por una densa masa vegetal conocida como ‘bosques del ámbar’. En este clima subtropical, mucho más cálido y húmedo al registrado hoy en día, vivía Coptodera elektra, un tipo de escarabajo que era un excelente depredador diurno.

Conservada en muy buen estado dentro de una pieza de ámbar báltico, investigadores de la Universidad Complutense de Madrid y la Universidad de Alcalá han descrito una hembra de Coptodera elektra, un tipo de escarabajo que es el primero hallado de su especie y el único de su género registrado en Europa. El fósil se remonta a unos 40 millones de antigüedad y revela que el insecto era un gran depredador diurno.



Entre hace 40 y 35 millones de años elnorte de Europa estaba cubierto por unadensa masa vegetal conocida como‘bosques del ámbar’. En este climasubtropical, mucho más cálido y húmedoal registrado hoy en día, vivía Coptoderaelektra, un tipo de escarabajo que era unexcelente depredador diurno.

Investigadores de la UniversidadComplutense de Madrid (UCM) y de laUniversidad de Alcalá (UAH) han descritoel primer fósil conocido de esta especieque, además, es el primero de su génerohallado en Europa.“Actualmente podemos encontrarespecies del género Coptodera en todoslos continentes, menos en la Antártida yen Europa. El fósil es la primera evidenciade que, alguna vez, vivió en el nuestro”, afirma Sara Gamboa, investigadora deldepartamento de Paleontología de la UCM y coautora del estudio, publicado enZootaxa.



El ejemplar fue hallado dentro de una pieza de ámbar báltico, en muy buen estado deconservación. Este material era muy común gracias a la flora del norte de Europapredominante de aquella época, en la que abundaban gimnospermas como lasconíferas, que podrían haber sido las productoras del ámbar.

El fósil pertenece a una hembra, cuya característica más llamativa es el gran tamañode sus ojos y su desarrollo ocular convexo. “Probablemente era una excelentedepredadora diurna”, sugiere Gamboa. Mide 3,8 milímetros de longitud desde lacabeza al final del cuerpo y es de un color marrón-rojizo.

Además, tanto la cabeza como la parte superior del tórax son más anchos quelargos, y las uñas finales de las patas no son lisas, sino dentadas, lo que indicaríaque la especie pudo vivir en la corteza de los árboles, desplazándose por encima yrefugiándose en los huecos que encontrase.

Sumergido en el Báltico

La pieza procede de los depósitos de ámbar sumergidos bajo las aguas del MarBáltico. Las tempestades y las corrientes rompen estos depósitos y los trozos lleganflotando a las costas.

“La resina original es muy poco densa, por lo que es arrastrada por la lluvia hastazonas bajas como valles o estuarios, donde se acumula y se entierra”, apunta lapaleontóloga. En este caso, el fósil se halló en una playa del Mar Báltico y fueadquirido a través de un coleccionista.

En los restos también se han encontrado tricomas estrellados del género Quercus –‘pelillos’ que recubren las hojas y otras estructuras de las plantas–, lo que demuestraque en la zona abundaban las angiospermas (plantas con flor).

Según los autores, el descubrimiento de esta especie podría indicar que hace 40millones de años Coptodera constituiría un género mucho más extendido a lo queestá en la actualidad. “El enfriamiento de nuestro planeta durante estos últimos 40millones de años sería el responsable de la contracción de la distribución del génerohasta la distribución pantropical que observamos ahora mismo”, concluye Gamboa.

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