Marcados seis pollos de águila perdicera en Arribes del Duero

Técnicos y agentes medioambientales de la Junta de Castilla y León, en colaboración con un técnico de la Unidad de especialistas en manejo de fauna de la Subdirección General del Medio Natural del Ministerio de Agricultura, alimentación y Medio Ambiente (MAGRAMA), han llevado a cabo estos días el marcaje de seis pollos de águila perdicera en el Parque Natural de Arribes del Duero (Salamanca-Zamora). El águila perdicera (Aquila fasciata) es una de las rapaces ibéricas que mayor regresión ha sufrido en los últimos años, lo que motivó su recatalogación, pasando “de interés especial” a “vulnerable” en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas.

En el ámbito europeo la especie está protegida por la Directiva, 2009/147/CE relativa a la conservación de las aves silvestres, por el convenio de Berna, relativo a la Conservación de la vida silvestre y el medio natural y por el Convenio de Bonn sobre la Conservación de las especies migradoras de animales silvestres.

La población castellano y leonesa de águila perdicera se ha reducido a más de la mitad en las últimas dos décadas, siendo múltiples las causas de esta reducción: la pérdida de hàbitat, la mortalidad por persecución directa, la electrocución y colisión con tendidos eléctricos o la baja productividad por escasez de sus presas principales están entre ellas.

El marcaje de pollos de águila perdicera se realiza en estrecha colaboración con el Equipo de Biología de la Conservación de la Universidad Autónoma de Barcelona, dirigido por Joan Real Ortí, y forma parte de las acciones de seguimiento de la especie. Se pretende obtener a medio plazo datos sobre supervivencia preadulta y adulta, análisis de los patrones de dispersión natal y reclutamiento, de la condición física y fisiológica de pollos pre-volantones, análisis de la prevalencia de parásitos en pollos y de la dieta en territorios en que vuelan esos pollos.

El marcaje que se realiza a pollos de 35-38 días con anillas en los tarsos, entraña cierta dificultad no solo por el delicado manejo que implica sino por los complicados accesos a los cantiles rocosos donde se ubican los nidos. Por ello ha sido imprescindible la participación de un equipo multidisciplinar que ha cubierto todas las necesidades durante el marcaje. Los trabajos comenzaron el día 23 de mayo y finalizaron ayer, marcando seis pollos en total.

Proyecto de conservación

Estas actuaciones, financiadas en parte por la Fundación Iberdrola a través de la Fundación Patrimonio Natural de Castilla y León, se enmarcan en un proyecto sobre conservación del águila perdicera en el Parque Natural de Arribes del Duero (Salamanca-Zamora) que incluye también el seguimiento de la reproducción de las distintas parejas de águila perdicera en el Parque Natural de Arribes del Duero y la ZEPA de Cañones del Duero y el aporte de recursos tróficos dada la dificultad de obtener, en algunos casos, suficiente alimento para la cría de los pollos. Según la información de la Fundación Iberdrola recogida por DiCYT, la continuidad de éstas y otras acciones incluídas en el Plan de Conservación del águila perdicera en Castilla y León es una herramienta imprescindible para garantizar la conservación de esta especie emblemática.

DiCYT

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