Naturaleza

Colocar una maceta con agua en tu jardín o terraza: por qué cada vez más gente lo hace y lo recomiendan los expertos

Colocar un plato con agua en el jardín ayuda a las aves a combatir el calor y los expertos explican cómo hacerlo correctamente.

Colocar una maceta con agua en tu jardín o terraza: por qué cada vez más gente lo hace y lo recomiendan los expertos

Colocar un plato de maceta, un barreño bajo o un viejo recipiente con agua limpia en el jardín parece poca cosa. Pero durante los días de calor seco puede marcar la diferencia para muchas aves urbanas, que necesitan beber, bañarse y mantener el plumaje en buen estado cuando el suelo se endurece y encontrar agua se vuelve más difícil.

La clave no está en llenar cualquier cacharro y olvidarse. Los expertos recomiendan que el recipiente sea poco profundo, estable, seguro y con agua renovada a diario, porque un bebedero sucio puede convertirse justo en lo contrario de lo que buscamos. Un gesto fácil, sí. Pero bien hecho. SEO/BirdLife ha recordado en mayo de 2026 que las altas temperaturas suponen un desafío para las aves en entornos urbanos y rurales, especialmente durante la época de cría.

Aves con calor

Las aves no sudan como nosotros. En los episodios de calor extremo se ven obligadas a buscar sombra, reducir su actividad y encontrar agua para beber o refrescarse. En las ciudades, donde el asfalto y las fachadas guardan calor durante horas, esa búsqueda puede ser todavía más difícil.

Ahí entra en juego un gesto doméstico. Un plato de barro de los que se ponen bajo las macetas, una bandeja ancha o un recipiente bajo pueden servir si no resbalan y si el agua no cubre demasiado. No hace falta comprar nada raro.

Katie Nethercoat, del equipo de vida silvestre de la RSPB, lo resumía así en la información sobre esta recomendación. «La falta de lluvia, el suelo endurecido y el aumento de las temperaturas pueden suponer un desafío para nuestras aves».

Cómo poner el agua

SEO/BirdLife recomienda colocar bebederos en balcones, terrazas o jardines usando recipientes poco profundos y estables. También pide renovar el agua a diario, mantenerla limpia y evitar superficies resbaladizas. Si el recipiente es de loza o plástico liso, unas piedras dentro ayudan a que las aves se posen y salgan sin problemas.

La profundidad importa más de lo que parece. Para aves pequeñas, dos o tres centímetros pueden ser suficientes para beber y bañarse sin aumentar el riesgo de accidente. Una bandeja enorme y honda no es mejor. Es más peligrosa.

También conviene elegir bien el lugar. La RSPB aconseja situar el baño en una zona abierta y plana, donde no haya hierba alta ni arbustos bajos desde los que pueda acechar un gato. Mejor semisombra, estabilidad y una zona que podamos vigilar y limpiar sin pereza.

El detalle de la higiene

Aquí está la parte que muchos olvidan. El agua estancada puede favorecer enfermedades y mosquitos si no se cambia con frecuencia. La RSPB recomienda rellenar los baños para aves con agua fresca a diario y desinfectarlos a fondo una vez por semana. Si no se puede mantener esa limpieza, la propia organización considera mejor dejar el baño seco.

¿Qué significa esto en la práctica para alguien que vive en un piso? Que el plato del balcón puede ayudar, pero solo si no se convierte en agua verde al tercer día. Vaciar, aclarar y volver a llenar es parte del gesto. Y eso se nota.

En jardines, además, el agua puede acompañarse de pequeños rincones húmedos. Un montón de hojas, ramas y ramitas en una esquina mantiene mejor la humedad y crea refugio para insectos y otros pequeños animales. Para mirlos y petirrojos, encontrar invertebrados en un suelo menos duro puede ser una ayuda extra.

Un mini estanque en casa

La alternativa más completa es un mini estanque. No hablamos de una obra, sino de reutilizar un fregadero viejo, una tina grande, medio barril o un recipiente que retenga el agua. La Royal Horticultural Society explica que incluso un estanque en una maceta puede servir en espacios pequeños y recomienda añadir piedras grandes o una rampa para que la fauna entre y salga con seguridad.

La diferencia con un bebedero simple es importante. En un mini estanque con plantas acuáticas se busca crear un pequeño hábitat, no solo dejar agua para unas horas. La RHS aconseja situarlo en un punto con algo de sol, pero no sol todo el día, porque en verano el agua puede calentarse demasiado o evaporarse rápido.

El Museo de Historia Natural de Londres también recuerda que un estanque en un contenedor puede aportar agua y refugio a insectos, anfibios y aves. Sus indicaciones incluyen grava, piedras, troncos, plantas de estanque y una vía de escape para los animales que caigan dentro.

No solo vienen pájaros

Cuando el agua aparece en un jardín, no solo la aprovechan los gorriones o los mirlos. También pueden acercarse erizos, ranas, insectos acuáticos y otros animales pequeños, siempre que haya acceso seguro. Por eso los bordes suaves, las piedras y las rampas no son un adorno. Son una salida de emergencia.

Los estanques no tienen que ser grandes para ser útiles. La RHS señala que incluso uno pequeño puede beneficiar a la vida silvestre, siempre que las criaturas puedan entrar y salir con facilidad y haya plantas adecuadas dentro o alrededor.

Eso sí, no conviene meter peces en estos mini estanques si el objetivo es favorecer fauna silvestre pequeña. El Museo de Historia Natural advierte de que los peces pueden comerse buena parte de esa vida que acaba llegando al agua.

Una ayuda pequeña ante un problema grande

Poner agua no resuelve por sí solo el calor extremo ni la pérdida de biodiversidad urbana. Pero sí aporta una ayuda inmediata en el lugar donde muchas personas pueden actuar hoy mismo, que es su ventana, su patio, su terraza o su jardín.

En el fondo, la recomendación apunta a algo más amplio. Las ciudades necesitan más sombra, más vegetación y más rincones vivos, no solo recipientes aislados con agua. SEO/BirdLife reclama renaturalizar los municipios e integrar la conservación de la biodiversidad en las políticas locales para hacerlos más habitables y seguros ante la emergencia climática.

Mientras eso llega, un plato bajo, limpio y bien colocado puede ser una diferencia real para un ave que aterriza agotada en un balcón en pleno verano. No es poca cosa. 

El comunicado oficial ha sido publicado por SEO/BirdLife.

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