Descubren una nueva especie de perro oso en Cataluña de hace 15,9 millones de años; un en hallazgo que aporta información valiosa a la paleontología y a la historia de la fauna en Europa. Este descubrimiento proporciona una visión más profunda sobre la evolución y distribución de estos mamíferos en el continente europeo durante el Mioceno.
La importancia de este descubrimiento radica en que, hasta ahora, los fósiles de perro oso en Europa estaban escasamente documentados y, en muchos casos, se conocían solo de fragmentos aislados. La identificación de una nueva especie, con características morfológicas distintivas, ayuda a completar el rompecabezas sobre la distribución y adaptación de estos animales en el pasado.
El estudio de estos fósiles ayuda a entender las dinámicas evolutivas de los cánidos y úrsidos en Europa. Los perro osos, que en la actualidad tienen una distribución restringida principalmente a América del Sur y Central, tuvieron en el pasado una presencia mucho más amplia y variada. La presencia de Arctotherium catalunicus en Europa indica que estos mamíferos colonizaron y se adaptaron a diferentes hábitats en el pasado, enfrentándose a distintas presiones ecológicas.
Además, el hallazgo contribuye al conocimiento de los cambios climáticos del Mioceno y cómo estos afectaron a las comunidades animales. La variación en el tamaño, la dieta y la distribución de estas especies puede reflejar respuestas evolutivas a las fluctuaciones ambientales, como las variaciones en la temperatura, la humedad y la disponibilidad de recursos.
Descubren una nueva especie de perro oso en Cataluña
Un equipo internacional de investigadores ha identificado una nueva especie de anficiónido en el yacimiento de Els Casots (Barcelona). El hallazgo aporta nuevos datos sobre la biodiversidad del Mioceno europeo y revela cómo vivían estos grandes depredadores hace casi 16 millones de años.
El hallazgo de Descubren una nueva especie de perro oso en Cataluña se produjo tras el análisis de un cráneo parcialmente conservado, gran parte de la dentición y un molar inferior, recuperados en el yacimiento de Els Casots, considerado uno de los enclaves paleontológicos más importantes del Mioceno europeo.
Los investigadores identificaron rasgos anatómicos inéditos que permitieron definir una especie completamente nueva denominada Paludocyon moyasolai, perteneciente a la familia de los anficiónidos, conocidos popularmente como perros oso por combinar características similares a perros y osos, aunque sin estar emparentados directamente con ninguno de ellos.
El trabajo ha contado con la participación de especialistas del CSIC, la Universitat Autònoma de Barcelona, la Universitat de València, la Universidad Complutense de Madrid, el Instituto Nacional de Biodiversidad de Ecuador (Inabio) y el Museo Sudafricano Iziko.
Así era el perro oso que vivió en Cataluña hace 15,9 millones de años
Los fósiles muestran un depredador con una estructura dental muy desarrollada, especialmente en los molares posteriores, que presentan un tamaño superior al observado en otras especies del mismo género. Estas adaptaciones indican una alimentación mesocarnívora, basada tanto en carne como en otros recursos disponibles.
Los científicos destacan especialmente el desarrollo de un segundo molar superior muy ancho y un tercer molar de gran tamaño, rasgos que permitieron diferenciar claramente esta especie de otros anficiónidos conocidos hasta la fecha.
La nueva especie ha recibido el nombre de Paludocyon moyasolai en homenaje al prestigioso paleontólogo español Salvador Moyà-Solà, referente internacional por sus investigaciones sobre la evolución de los vertebrados fósiles y los primates.
El yacimiento de Els Casots continúa revelando nuevos secretos del Mioceno
Hace aproximadamente 15,9 millones de años, la actual Cataluña presentaba un paisaje completamente distinto al actual. La zona estaba formada por lagunas poco profundas, humedales y bosques cálidos, donde convivían cocodrilos, peces, anfibios, serpientes tropicales y numerosos mamíferos.
En ese ecosistema, los perros oso ocupaban un lugar destacado entre los grandes depredadores. Su presencia permite comprender mejor cómo evolucionaron las comunidades de carnívoros durante el Mioceno medio en Europa.
Además, el yacimiento de Els Casots ha proporcionado ya más de 5.000 fósiles de vertebrados, convirtiéndose en uno de los registros paleontológicos más valiosos del continente y una referencia para reconstruir la biodiversidad y el clima de aquella época.
Los perros oso fueron algunos de los grandes carnívoros de la era Cenozoica
Los anficiónidos constituyeron una familia de grandes mamíferos carnívoros que se distribuyó ampliamente por Europa, Asia y Norteamérica durante buena parte de la era Cenozoica. Aunque popularmente se conocen como perros oso, no pertenecían ni al grupo de los cánidos actuales ni al de los osos modernos.
En África, los registros fósiles indican que estos animales aparecieron durante el Mioceno temprano y sobrevivieron hasta finales del Mioceno tardío, siendo ese continente el lugar donde se conservan los ejemplares más recientes conocidos de este grupo ya extinguido.
El descubrimiento amplía el conocimiento sobre la evolución de estos depredadores y ayuda a comprender mejor cómo cambiaron los ecosistemas europeos antes de su desaparición definitiva.
El descubrimiento abre nuevas vías para investigar la biodiversidad prehistórica
Los anficiónidos constituyeron una familia de grandes mamíferos carnívoros que se distribuyó ampliamente por Europa, Asia y Norteamérica durante buena parte de la era Cenozoica. Aunque popularmente se conocen como perros oso, no pertenecían ni al grupo de los cánidos actuales ni al de los osos modernos.
Los investigadores consideran que descubren una nueva especie de perro oso en Cataluña demuestra el enorme potencial científico que todavía conserva el yacimiento de Els Casots, donde las excavaciones continúan proporcionando fósiles excepcionales.
Cada nuevo hallazgo permite reconstruir con mayor precisión la fauna, el clima y los ecosistemas que dominaron el Mediterráneo durante el Mioceno, una etapa marcada por temperaturas más elevadas que las actuales y una extraordinaria diversidad de especies.
Los autores confían en que futuras campañas arqueológicas permitan descubrir nuevos ejemplares que ayuden a completar la historia evolutiva de estos grandes carnívoros extinguidos y del resto de animales que compartieron aquel antiguo paisaje.
El descubrimiento de descubren una nueva especie de perro oso en Cataluña representa un importante avance para la paleontología europea y pone de manifiesto el enorme valor científico de los yacimientos fósiles españoles. La identificación de Paludocyon moyasolai amplía el catálogo de especies conocidas y ofrece una nueva pieza para comprender la evolución de los grandes mamíferos carnívoros.
Al mismo tiempo, este hallazgo confirma que Els Casots sigue siendo uno de los enclaves paleontológicos más relevantes del continente, capaz de aportar información clave sobre la biodiversidad, el clima y los ecosistemas que existieron hace casi 16 millones de años.
Descubren una nueva especie de perro oso en Cataluña de hace 15,9 millones de años; explicado en 15 segundos
¿Dónde descubrieron una nueva especie de perro oso en Cataluña?
La nueva especie fue identificada en el yacimiento paleontológico de Els Casots, situado en el municipio barcelonés de Subirats, uno de los enclaves más importantes del Mioceno europeo.
¿Cómo se llama la nueva especie de perro oso descubierta?
Los investigadores la han denominado Paludocyon moyasolai, en homenaje al paleontólogo español Salvador Moyà-Solà, una figura destacada en el estudio de los vertebrados fósiles.
¿Cuántos años tiene el fósil descubierto en Cataluña?
Los restos pertenecen a un animal que vivió hace aproximadamente 15,9 millones de años, durante el Mioceno medio, cuando la actual Cataluña presentaba un paisaje de humedales, lagunas y bosques cálidos.
¿Qué comía esta nueva especie de perro oso?
Las características de su dentición indican que seguía una dieta mesocarnívora, combinando el consumo de carne con otros recursos alimenticios disponibles en su entorno.



