Naturaleza

La macroalga invasora Asparagopsis taxiformis llega por primera vez a Galicia y alerta a los científicos

La macroalga invasora Asparagopsis taxiformis llega por primera vez a Galicia tras expandirse más de 500 kilómetros. Científicos alertan del impacto del calentamiento del mar y del riesgo de nuevas invasiones marinas.

La macroalga invasora Asparagopsis taxiformis llega por primera vez a Galicia y alerta a los científicos

La macroalga invasora Asparagopsis taxiformis llega por primera vez a Galicia y alerta a los científicos. la Asparagopsis taxiformis es una macroalga roja que pertenece al grupo de las florideofitas. Es conocida por su rápida capacidad de crecimiento y su adaptación a diferentes condiciones ambientales.

En su hábitat natural, desempeña un papel importante en los ecosistemas tropicales, formando parte de la comunidad bentónica en arrecifes de coral y zonas costeras. Sin embargo, en otros contextos, su proliferación descontrolada puede tener efectos negativos, especialmente cuando se introduce en medios donde no es nativa.

Una de las características que hace a Asparagopsis taxiformis especialmente relevante en el ámbito científico y ambiental es su producción de compuestos bioactivos, incluyendo ciertos gases y sustancias químicas que pueden afectar a otras especies marinas. Además, su capacidad de formar densas praderas puede alterar la estructura de fondos marinos, desplazando a especies autóctonas y modificando los hábitats existentes.

Por si fuera poco, la proliferación de esta macroalga puede alterar la calidad del agua, debido a su capacidad de formar monocultivos densos que modifican la circulación de agua y los procesos de sedimentación. En algunos casos, la acumulación de macroalgas puede contribuir a episodios de eutrofización, favoreciendo la proliferación de bacterias y otros organismos que generan condiciones de anoxia en fondos marinos.

La macroalga invasora Asparagopsis taxiformis llega por primera vez a Galicia

El descubrimiento realizado por un equipo del Instituto Español de Oceanografía (IEO-CSIC) confirma la expansión más septentrional conocida de esta especie en Europa y refuerza la preocupación por el avance de organismos invasores favorecidos por el cambio climático.

La biodiversidad marina gallega afronta un nuevo desafío. La macroalga invasora Asparagopsis taxiformis llega por primera vez a Galicia, un hallazgo que amplía en más de 500 kilómetros el límite conocido de distribución de esta especie y que podría marcar el inicio de un cambio en los ecosistemas costeros del noroeste peninsular.

La investigación, liderada por el Instituto Español de Oceanografía (IEO-CSIC) y publicada en Bioinvasions Records, relaciona esta expansión con el calentamiento del mar y con la influencia de las actividades humanas, factores que facilitan la llegada y establecimiento de especies tropicales en aguas templadas.

La macroalga invasora Asparagopsis taxiformis llega por primera vez a Galicia y rompe todos los registros

El ejemplar fue localizado en las Rías Baixas durante 2025, convirtiéndose en la observación más septentrional registrada hasta ahora para esta especie en aguas europeas. El hallazgo supone un importante cambio en el mapa de distribución conocido de esta macroalga.

Los análisis genéticos confirmaron que pertenece al linaje 2, considerado uno de los más invasores por su gran capacidad de adaptación y su elevada tolerancia a diferentes condiciones ambientales, características que incrementan sus posibilidades de expansión.

Este descubrimiento demuestra que especies hasta ahora asociadas a latitudes más cálidas pueden colonizar progresivamente nuevas zonas del Atlántico si continúan cambiando las condiciones oceánicas.

El calentamiento del océano abre la puerta a nuevas invasiones biológicas

Los investigadores consideran que el aumento de la temperatura del agua está modificando las barreras naturales que limitaban la presencia de numerosas especies marinas.

Según la investigadora Eva Cacabelos, del Centro Oceanográfico de Vigo, el calentamiento del mar y la actividad humana favorecen la llegada y el establecimiento de organismos con afinidad tropical en ecosistemas que hasta hace pocos años resultaban poco adecuados para su supervivencia.

La combinación del cambio climático, el transporte marítimo y otros vectores de dispersión aumenta las probabilidades de que estas especies encuentren condiciones favorables para consolidarse.

La amenaza aumenta con el riesgo de coinvasión

La investigación ha sido coordinada por el IEO-CSIC con la colaboración de especialistas del IFAPA Centro El Toruño, el Marine Research Institute de la Universidad de Cádiz y la Universidad de Málaga.

El estudio advierte de un escenario especialmente preocupante: la posible convivencia de Asparagopsis taxiformis con otras especies invasoras ya detectadas en Galicia.

Entre ellas destaca Rugulopteryx okamurae, una macroalga que en otras zonas del litoral español ha provocado graves alteraciones ecológicas y económicas por su rápida expansión.

La presencia simultánea de varias especies exóticas puede favorecer la ocupación masiva del sustrato marino, desplazar a la flora autóctona y alterar profundamente los ecosistemas bentónicos.

La vigilancia temprana será clave para evitar impactos mayores

Aunque la población localizada todavía parece reducida y no presenta evidencias claras de reproducción, los científicos consideran prioritario mantener un seguimiento constante.

La detección precoz permite actuar antes de que la especie alcance una expansión difícil de controlar, reduciendo así los posibles efectos sobre la biodiversidad marina.

Los investigadores insisten en reforzar los programas de monitorización para conocer la evolución de esta macroalga durante los próximos años.

Un estudio internacional para comprender el avance de las especies invasoras

La investigación ha sido coordinada por el IEO-CSIC con la colaboración de especialistas del IFAPA Centro El Toruño, el Marine Research Institute de la Universidad de Cádiz y la Universidad de Málaga.

El trabajo aporta nuevas evidencias sobre cómo las alteraciones ambientales están modificando la distribución de numerosas especies marinas y acelerando procesos de invasión biológica en Europa.

Los autores consideran que este caso puede convertirse en un indicador de futuras transformaciones en los ecosistemas costeros del Atlántico si continúan aumentando las temperaturas del mar.

La macroalga invasora Asparagopsis taxiformis llega por primera vez a Galicia en un momento en el que el calentamiento del océano está modificando el comportamiento y la distribución de numerosas especies marinas. Este hallazgo confirma que los ecosistemas costeros son cada vez más sensibles a los cambios ambientales globales.

La detección temprana ofrece una oportunidad para anticiparse a posibles impactos ecológicos. Mantener la vigilancia científica y reforzar el seguimiento de las especies invasoras será fundamental para proteger la biodiversidad de las costas gallegas y reducir el riesgo de nuevas alteraciones en los próximos años.

La macroalga invasora Asparagopsis taxiformis llega por primera vez a Galicia y alerta a los científicos; explicado en 15 segundos

¿Por qué ha aparecido por primera vez Asparagopsis taxiformis en Galicia?

Los investigadores consideran que el calentamiento del mar, unido a la influencia de las actividades humanas, ha creado condiciones favorables para que esta macroalga tropical pueda sobrevivir y expandirse hasta las costas gallegas.

¿Es peligrosa la macroalga Asparagopsis taxiformis?

Sí, especialmente porque pertenece a un linaje con gran capacidad invasora. Si consigue establecer poblaciones estables, puede competir con especies autóctonas y modificar el equilibrio de los ecosistemas marinos.

¿Qué preocupa más a los científicos sobre este descubrimiento?

El principal temor es la coinvasión, es decir, que esta macroalga conviva con otras especies invasoras como Rugulopteryx okamurae, multiplicando el impacto sobre los fondos marinos.

¿Dónde se encontró exactamente esta macroalga invasora?

El ejemplar fue localizado en las Rías Baixas durante 2025, convirtiéndose en el registro más septentrional documentado hasta ahora para esta especie en aguas europeas.

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