El pájaro fósil que conquistaba parejas con una cola gigante revela un secreto oculto durante 121 millones de años

Publicado el: 1 de junio de 2026 a las 11:59
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El pájaro fósil que conquistaba parejas con una cola gigante

El pájaro fósil que conquistaba parejas con una cola gigante acaba de ofrecer una de las pruebas más sorprendentes sobre el origen de los comportamientos de cortejo en las aves. Un equipo internacional de investigadores ha identificado una nueva especie que utilizaba unas enormes plumas caudales para impresionar a posibles parejas mucho antes de la desaparición de los dinosaurios.

El hallazgo, publicado en la revista científica PLOS One, demuestra que la selección sexual ya moldeaba la evolución de las aves primitivas hace más de 120 millones de años. El protagonista de esta historia es Plumadraco bankoorum, una pequeña ave con una cola que duplicaba la longitud de su cuerpo.



El pájaro fósil que conquistaba parejas con una cola gigante

El descubrimiento de Plumadraco bankoorum en China revela que las estrategias de seducción mediante plumas ornamentales ya existían hace 121 millones de años, en plena era de los dinosaurios.

Un grupo de paleontólogos estadounidenses ha identificado una nueva especie prehistórica en yacimientos asiáticos, caracterizada por un plumaje posterior que duplicaba el tamaño de su propio cuerpo. Este singular hallazgo ofrece una perspectiva inédita sobre los sistemas de comunicación visual aérea de hace millones de años.

El espécimen perteneció al linaje de los enantiornítidos, el grupo de aves más próspero hasta la extinción de los dinosaurios. Bautizado formalmente como Plumadraco bankoorum, este animal destaca por poseer una de las anatomías más desproporcionadas del registro fósil.



El pájaro fósil que conquistaba parejas con una cola gigante y desconcierta a la ciencia

Los restos fósiles fueron descubiertos en el noreste de China, una región que durante el período Cretácico albergaba una extraordinaria diversidad de aves primitivas.

El ejemplar llamó inmediatamente la atención de los científicos por un rasgo excepcional: sus plumas caudales alcanzaban cerca de 30 centímetros de longitud, mientras que su cuerpo apenas medía unos 15 centímetros.

Según los investigadores del Field Museum de Chicago y la Universidad de Chicago, se trata de una de las colas proporcionalmente más largas jamás documentadas en un ave fósil.

Una especie desconocida que pertenecía al grupo dominante de su época

Los análisis revelaron que esta ave pertenecía a los enantiornítidos, el grupo de aves más diverso durante el Cretácico.

Estas aves dominaron los ecosistemas durante millones de años, aunque desaparecieron completamente junto con los dinosaurios tras la gran extinción masiva ocurrida hace aproximadamente 66 millones de años.

La comparación anatómica con otros fósiles confirmó que se trataba de una especie completamente nueva para la ciencia, que fue bautizada como Plumadraco bankoorum en honor a los investigadores Winston Banko y Paul Banko.

Las gigantescas plumas servían para atraer a las hembras

Los científicos consideran que estas enormes plumas tenían una función principalmente relacionada con el cortejo.

Aunque resulta extremadamente complicado determinar el sexo exacto de un fósil, la longitud exagerada de las plumas coincide con patrones observados actualmente en numerosas especies de aves modernas.

Ejemplos como los pavos reales, las aves del paraíso o determinadas especies tropicales muestran cómo los machos desarrollan estructuras llamativas para aumentar sus posibilidades reproductivas.

Los expertos creen que los machos de Plumadraco bankoorum utilizaban estas plumas como una poderosa herramienta visual para destacar frente a otros competidores.

Así era la danza de seducción de esta antigua ave

El estudio sugiere que estas plumas no permanecían inmóviles.

La estructura de las mismas indica que podían moverse mediante movimientos repetitivos de elevación y descenso, generando un efecto visual muy llamativo.

Los investigadores comparan este comportamiento con ciertas exhibiciones presentes actualmente en la naturaleza en aves modernas, donde los machos realizan complejas demostraciones visuales para captar la atención de las hembras.

Según los modelos desarrollados por los expertos, la cola podía producir una especie de efecto «parpadeante» al moverse durante las exhibiciones reproductivas.

Los colores ocultos que conservó el fósil durante millones de años

Uno de los aspectos más fascinantes del estudio fue el análisis químico realizado mediante un espectrómetro de masas portátil.

Gracias a esta tecnología, los científicos pudieron reconstruir parcialmente el aspecto de las plumas.

Los resultados indican que probablemente presentaban tonos negros o marrón oscuro, aunque no descartan la presencia de reflejos iridiscentes o tonalidades azuladas imposibles de detectar mediante los pigmentos conservados.

Si se confirma esta hipótesis, el espectáculo visual generado durante los rituales de cortejo habría sido todavía más impresionante.

Los análisis biológicos asocian este desmesurado apéndice con rituales de apareamiento semejantes a los del pavo real moderno. Los machos realizaban complejos despliegues móviles con sus colas, generando un vistoso balanceo oscilante para deslumbrar y cautivar a las hembras de su entorno.

Exámenes químicos avanzados realizados al fósil revelaron la presencia de pigmentos oscuros y melánicos en el plumaje. Los expertos sugieren que estas plumas exhibían destellos iridiscentes y azulados bajo la luz solar, potenciando el magnetismo estético durante su danza nupcial.

El pájaro fósil que conquistaba parejas con una cola gigante: síntesis

El descubrimiento de Plumadraco bankoorum, publicado en la revista científica PLOS One, aporta una nueva pieza al complejo puzle de la evolución de las aves y demuestra que la competencia por atraer pareja ya moldeaba la apariencia de estos animales mucho antes de la aparición de las especies actuales.

Además, este hallazgo refuerza la idea de que la selección sexual ha sido uno de los motores evolutivos más poderosos de la naturaleza durante más de 120 millones de años, influyendo en comportamientos, colores, formas y estructuras que todavía hoy siguen fascinando a científicos y observadores.

¿Qué es Plumadraco bankoorum?

Es una nueva especie de ave fósil descubierta en China que vivió hace aproximadamente 121 millones de años.

¿Por qué tenía una cola tan larga?

Los científicos creen que la utilizaba para atraer hembras durante los rituales de cortejo.

¿Cuánto medían sus plumas?

Las plumas caudales alcanzaban unos 30 centímetros, el doble de la longitud de su cuerpo.

¿De qué color eran sus plumas?

Los análisis indican que probablemente eran de color negro o marrón oscuro, aunque podrían haber tenido reflejos iridiscentes.

¿Qué importancia tiene este descubrimiento?

Demuestra que los comportamientos de seducción mediante adornos visuales ya existían en las aves hace más de 120 millones de años.

Imagen autor

Imanol R.H.

Especialista en comunicación y creador de contenidos con amplia experiencia en el ámbito del medio ambiente. Como copywriter estratégico, transformo datos técnicos complejos sobre movilidad eléctrica, transición energética o sostenibilidad en artículos basados en la ciencia, con el fin de informar con rigor a nuestros lectores.

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