Westminster pidió a una profesora jubilada de 89 años retirar su jardín de la acera

ECOticias.com El periódico verde
Publicado el 9 de octubre de 2026 a las 18:44
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Alcorque ajardinado con tulipanes en una acera de Westminster, como los que promueve su guía de jardinería en la calle

Katharine Hoskyns, una profesora jubilada de 89 años, lleva más de 25 años cuidando un pequeño jardín en la acera de Hamilton Gardens, una calle sin salida junto a Abbey Road, en el barrio londinense de St John’s Wood. En julio, el Ayuntamiento de Westminster le envió una notificación para que retirara de allí un banco y más de 20 macetas.

El consistorio explicó a la BBC que actuó tras una serie de quejas vecinales y que alrededor del banco se habían producido episodios de consumo de drogas y de basura abandonada. Hoskyns, que camina con un andador, asegura que nunca ha visto nada de eso y que pasa entre las macetas sin problema.

Tomateras y geranios para compensar los coches

El jardín nació cuando se habilitaron plazas de aparcamiento en la calle. Hoskyns, que vive en el barrio desde los años sesenta, empezó a colocar macetas con su cuñada, Catherine Hoskyns, de 91 años y profesora universitaria jubilada.

«Las dos somos muy aficionadas a la jardinería y, cuando el Ayuntamiento de Westminster puso plazas de aparcamiento en la calle, quisimos algo que compensara los coches y lo hiciera un poco más bonito», contó Katharine al periódico local Westminster Extra.

Hoy hay flores perennes, geranios, tomateras, hierbas aromáticas y una parra «a la que le va bastante bien», según su descripción, además del banco. El tramo de acera, a un paso del estudio donde grabaron los Beatles, solo conduce a la puerta trasera de su casa, y la orquesta de Abbey Road ha bautizado la calle como «The Pots» (las macetas), según el mismo periódico.

Un rincón para vecinos, niños y operarios

«La gente se reúne allí para saludar a los vecinos. Los padres con niños se sientan un rato y la gente mayor lo usa. Paradójicamente, es uno de los sitios favoritos de los operarios del Ayuntamiento para hacer una pausa y comer», explicó Hoskyns al Westminster Extra.

A la BBC le habló de lo que el jardín significa para ella. «Este espacio es importante para mí porque me encanta la jardinería y me da mucho que hacer. Necesito una ocupación en mi jubilación», dijo. «La gente se acerca y habla conmigo mientras lo hago, así que también me da un poco de vida social».

Su vecina Holly Bell-Stevens cree que la esquina perdería su carácter sin las macetas, en una ciudad donde cientos de vecinos acaban de adoptar las plantas del Barbican. «Tenemos este oasis tranquilo dentro de la ciudad de Westminster, y quitar las macetas significa que se convertiría en otra esquina de hormigón más», dijo a la BBC.

«Mis hijos aprendieron a montar en bici en esta esquina. Paseamos a nuestros perros por aquí. Crea comunidad y llega a todo el mundo», añadió.

La carta del Ayuntamiento daba dos semanas

La carta que Hoskyns recibió a finales de julio, citada por el Westminster Extra, hablaba de quejas de un «miembro de la comunidad local» y sostenía que, pese a haber tratado el asunto con su familia durante mucho tiempo y haberle ofrecido ayuda, no se había hecho lo suficiente para retirar macetas ni el banco. El plazo para quitarlo todo era de dos semanas.

El Ayuntamiento también alegaba motivos de seguridad. «Hace poco tuvimos un caso de una maceta que se cayó… muchos de estos objetos pueden caerse, sobre todo con mal tiempo, y podrían causar lesiones a los usuarios de la vía y daños a los vehículos aparcados cerca. Además, no se ha confirmado que el banco sea estructuralmente seguro», decía el texto.

El requerimiento se emitió al amparo de la Highways Act, la ley británica que regula las vías públicas. En su web, el consistorio advierte de que las macetas no autorizadas pueden ser objeto de medidas si obstaculizan el paso o reciben quejas, según recoge la BBC.

«Tras una serie de quejas de residentes y de intentos de resolver esta disputa de manera informal durante varios años, el Ayuntamiento se vio obligado, a su pesar, a iniciar un procedimiento formal», dijo un portavoz municipal a la BBC. «Los residentes deberían poder vivir sin que los comportamientos antisociales afecten a sus vidas. Trasladar este banco ayudará a reducir las molestias recientes en la zona».

El consistorio añadió que espera trabajar con Hoskyns para llevar el banco y las macetas a un lugar más adecuado y que confía en «resolver la situación de forma amistosa».

La familia niega los problemas de convivencia

«Al principio, cuando recibí la carta, me disgusté y me enfadé mucho, pero luego toda mi familia se volcó, escribió al Ayuntamiento y empezó esta recogida de firmas», contó Hoskyns a la BBC. La petición, que impulsó su hijo, superaba las 190 firmas según la cadena; el Westminster Extra hablaba en agosto de más de 1000, sin que ninguno de los dos medios aclare si se trata de la misma iniciativa.

Catherine Hoskyns apunta a un solo vecino. «Creemos que un vecino se quejó y aseguró que había comportamientos antisociales y que el lugar era un obstáculo», dijo al periódico local. «Tengo 91 años y uso un andador de cuatro ruedas, las macetas no obstaculizan nada y el Ayuntamiento ha instalado cámaras que demuestran que en ese banco no hay comportamientos antisociales».

Katharine fue más allá y recordó la propia política municipal de reverdecer las calles. «Es una pérdida de tiempo para los funcionarios del Ayuntamiento. Tienen una política ambiental para fomentar los bordes blandos, la plantación y el reverdecimiento de las calles», dijo. «Este jardín hace eso, lleva ahí al menos 25 años y de verdad no molesta a nadie salvo a ese vecino».

La retirada quedó en suspenso en agosto

Después de que el Westminster Extra preguntara por el caso, el Ayuntamiento dejó en suspenso la ejecución y anunció que volvería a estudiar si las plantas causaban algún problema, según publicó el periódico el 14 de agosto.

A principios de septiembre, la BBC informó de que el plazo ya había vencido y el jardín seguía en su sitio, mientras Hoskyns esperaba noticias del Ayuntamiento. Los vecinos dijeron a la cadena que verían con buenos ojos trabajar junto al consistorio en el futuro del jardín.

La guía municipal recomienda geranios y plantas compactas

El propio Westminster da consejos a los vecinos que cultivan en los alcorques, los huecos de tierra que rodean los árboles de la calle. Su guía de jardinería en alcorques, actualizada el 17 de junio de 2025, dice que esta práctica puede mejorar el aspecto de las calles, beneficiar a la biodiversidad y disuadir de tirar basura, del vandalismo y de otros comportamientos antisociales.

En el apartado de selección de plantas, el Ayuntamiento aconseja especies de crecimiento compacto para que su altura y su anchura no obstaculicen la acera, y especies robustas y tolerantes a la sequía. Entre las plantas de temporada que menciona figuran las caléndulas y los geranios, aunque advierte de que son más vulnerables a robos y vandalismo.

La guía se refiere a los alcorques y no a macetas sobre la acera como las de Hoskyns, pero muestra que el consistorio considera valiosa la vegetación en las calles cuando no estorba el paso.

Lo que todavía no se sabe

Ninguna de las informaciones publicadas confirma que el Ayuntamiento haya retirado el requerimiento ni que exista un acuerdo cerrado con la familia. Tampoco se conoce cuál sería ese lugar más adecuado para el banco y las macetas.

Los episodios de drogas y basura los describe el consistorio, y la existencia de cámaras que los desmentirían la sostiene Catherine Hoskyns, sin que ninguna de las dos versiones se haya podido contrastar con datos públicos.

La información principal procede del reportaje de la BBC publicado el 3 de septiembre de 2026 y del artículo del Westminster Extra del 14 de agosto de 2026.

Imagen: Ayuntamiento de Westminster

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Equipo editorial de ECOticias.com (El Periódico Verde), integrado por periodistas especializados en información ambiental: naturaleza y biodiversidad, energías renovables, emisiones de CO₂, cambio climático, sostenibilidad, gestión de residuos y reciclaje, alimentación ecológica y hábitos de vida saludable.