La caza de perdiz roja amenaza al águila perdicera, un estudio revela que la caza tradicional de la perdiz en Murcia amenaza seriamente su supervivencia. Los disparos continuos asustan a estas rapaces, obligándolas a abandonar sus nidos durante la delicada incubación de sus crías.
El método del reclamo emplea aves enjauladas para atraer presas. El estruendo de las escopetas altera el silencio de sus hábitats de montaña, dejando los huevos desprotegidos frente al frío y a los depredadores que rondan el lugar.
Los científicos no buscan prohibir la actividad, sino fomentar la convivencia. Proponen crear un perímetro de seguridad de seiscientos metros alrededor de los nidos donde no se pueda disparar durante la época de reproducción.
Evitar puestos elevados impedirá que las rapaces se sientan amenazadas. Estas pautas equilibradas protegerán a la especie en peligro sin perjudicar la tradición local, ofreciendo una guía científica útil para el futuro del monte murciano.
La caza de perdiz roja amenaza al águila perdicera
La caza de perdiz roja amenaza al águila perdicera, según una investigación desarrollada durante catorce años por científicos de la Universidad de Murcia, el Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos y expertos independientes. El trabajo demuestra que los disparos y la presencia de cazadores cerca de los nidos afectan al comportamiento de incubación de esta rapaz.
Los investigadores concluyen que limitar la actividad cinegética en el entorno de los nidos permitiría reducir el impacto sobre una especie protegida sin necesidad de prohibir esta modalidad tradicional de caza en Murcia.
La caza de perdiz roja amenaza al águila perdicera durante la reproducción
La investigación, publicada tras 14 años de seguimiento, analiza por primera vez cómo la modalidad de caza de perdiz roja con reclamo afecta directamente al comportamiento del águila perdicera (Aquila fasciata) durante uno de los momentos más delicados de su ciclo biológico.
Esta rapaz está catalogada como «en peligro» en la Región de Murcia debido al fuerte descenso de sus poblaciones durante las últimas décadas, provocado principalmente por las electrocuciones en tendidos eléctricos y la persecución directa.
Los científicos comprobaron que la actividad cinegética desarrollada cerca de los nidos altera la tranquilidad necesaria para sacar adelante la incubación y la futura cría de los pollos.
Los disparos provocan estrés y abandonos temporales del nido
La modalidad de caza estudiada consiste en colocar un macho de perdiz roja en una jaula para atraer mediante su canto a otros ejemplares durante la época de celo.
Sin embargo, el trabajo demuestra que la presencia del cazador y, especialmente, el ruido impredecible de los disparos generan una intensa respuesta de alarma en las águilas.
Como consecuencia, muchas aves interrumpen la incubación e incluso abandonan temporalmente el nido, dejando los huevos expuestos a cambios de temperatura o a posibles depredadores.
Una especie especialmente vulnerable
El águila perdicera es una de las grandes rapaces más emblemáticas del área mediterránea y desempeña un papel esencial en el equilibrio de los ecosistemas.
Su recuperación continúa siendo compleja debido a la pérdida de hábitat, las infraestructuras eléctricas, la mortalidad de origen humano y otras molestias que afectan a su éxito reproductor.
Los investigadores recuerdan que cualquier alteración durante el periodo de incubación puede reducir significativamente las posibilidades de que nazcan nuevos ejemplares.
Los científicos proponen un radio de protección de 600 metros
Lejos de plantear la eliminación de esta modalidad cinegética, el estudio apuesta por compatibilizar la conservación del águila perdicera con la actividad de los cazadores.
La principal recomendación consiste en establecer un radio de protección de 600 metros alrededor de los nidos donde no puedan realizarse disparos durante el periodo reproductor.
Según los resultados obtenidos por la UMU, esta distancia sería suficiente para eliminar prácticamente todo el efecto perturbador sobre las rapaces sin impedir el desarrollo de la actividad cinegética en otras zonas.
Compatibilizar la caza y la conservación es posible
Los autores también recomiendan evitar la instalación de puestos de caza en cotas situadas por encima de los nidos, ya que esta posición incrementa la percepción de amenaza por parte de las águilas.
Estas medidas permitirían reducir el estrés sobre la especie y aumentar el éxito reproductor sin generar restricciones desproporcionadas para los cazadores.
El estudio aporta así una base científica para diseñar políticas de gestión que favorezcan la conservación de una de las rapaces más amenazadas del sureste español.
Un estudio liderado por la Universidad de Murcia
La caza de perdiz roja amenaza al águila perdicera, pero la investigación demuestra que es posible minimizar ese impacto mediante medidas sencillas basadas en la evidencia científica.
La creación de zonas de protección alrededor de los nidos y una mejor planificación de la actividad cinegética podrían contribuir de forma decisiva a garantizar la recuperación de esta especie protegida sin renunciar a la práctica tradicional de la caza.
La caza de perdiz roja amenaza al águila perdicera en 15 segundos
¿Por qué la caza de perdiz roja amenaza al águila perdicera?
Porque los disparos y la presencia de cazadores cerca de los nidos provocan estrés y pueden interrumpir la incubación de los huevos.
¿Qué especie ha analizado el estudio?
El águila perdicera (Aquila fasciata), catalogada como en peligro en la Región de Murcia.
¿Qué solución proponen los investigadores?
Crear un radio de protección de 600 metros alrededor de los nidos donde no se puedan realizar disparos durante la reproducción.
¿Quién ha realizado la investigación?
El estudio ha sido liderado por la Universidad de Murcia, con la colaboración del Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos y científicos independientes.



