Las grajillas crean una red social de aves que sorprende a los científicos

Publicado el: 9 de junio de 2026 a las 08:41
Síguenos
las grajillas crean una red social de aves

Las grajillas crean una red social de aves mucho más compleja de lo que se pensaba hasta ahora. Un amplio estudio científico realizado en la Península Ibérica ha descubierto que estas aves no solo comparten lugares para dormir, sino que forman auténticas comunidades multiespecie donde intercambian información, mejoran su protección frente a depredadores y fortalecen la supervivencia colectiva.

La investigación, liderada por el Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC), también lanza una señal de alarma. Mientras las grajillas crean una red social de aves fundamental para numerosos ecosistemas, sus poblaciones experimentan un preocupante declive asociado a la transformación del medio rural, la intensificación agrícola y la pérdida progresiva de hábitats adecuados.



Las grajillas crean una red social de aves que sostiene la biodiversidad en la Península Ibérica

El mayor censo realizado hasta ahora demuestra que estas aves desempeñan un papel esencial en comunidades mixtas que reúnen a miles de individuos de distintas especies.

El entorno urbano se ha transformado en el salvavidas inesperado para diversas poblaciones de aves. Al agruparse en los pueblos y las ciudades durante la noche, consiguen esquivar el peligro de los cazadores.

Esta convivencia nocturna funciona como una red de comunicación vital. Compartir el mismo espacio les permite vigilar colectivamente a las amenazas y descubrir con mayor facilidad nuevas fuentes de sustento.



Las grajillas crean una red social de aves en más del 70% de sus dormideros

Los resultados del primer gran censo coordinado de dormideros de grajilla (Coloeus monedula) en España y Portugal han permitido identificar alrededor de 100.000 individuos distribuidos en 232 dormideros.

Uno de los hallazgos más llamativos es que más del 70% de estos lugares son compartidos con otras especies, entre ellas estorninosgarcillas bueyeraspalomas torcaces y diversos córvidos.

Este comportamiento demuestra que las grajillas crean una red social de aves donde diferentes especies conviven y obtienen beneficios mutuos que van mucho más allá de compartir un simple refugio nocturno.

Dormir acompañadas mejora la seguridad y facilita encontrar alimento

Los investigadores explican que estos grandes dormideros funcionan como auténticos centros de intercambio de información.

La convivencia permite aumentar la vigilancia colectiva frente a depredadores y facilita localizar nuevas fuentes de alimento gracias a la observación del comportamiento de otros individuos.

Además, compartir espacios reduce riesgos durante el invierno, una época especialmente exigente para muchas especies. Por ello, los científicos consideran que estos dormideros actúan como auténticos nodos ecológicos esenciales para la supervivencia de numerosas aves.

Las ciudades se han convertido en refugios estratégicos

Uno de los cambios más significativos detectados por el estudio es la creciente dependencia de los entornos urbanos.

Actualmente, muchas grajillas utilizan ciudades y pueblos como refugios nocturnos debido a la menor presencia de depredadores y a la reducción de la presión cinegética.

Durante el día se desplazan hacia zonas agrícolas para alimentarse y regresan posteriormente a los núcleos urbanos para descansar. Esta estrategia, conocida como urban commuting, permite combinar seguridad y acceso a recursos alimenticios.

Sin embargo, los investigadores advierten de que esta adaptación también refleja el deterioro progresivo de numerosos hábitats rurales tradicionales.

El declive de las grajillas preocupa a los expertos

Aunque durante décadas fueron consideradas aves muy abundantes, los nuevos datos muestran una tendencia negativa que preocupa a los especialistas.

La intensificación agrícola, la simplificación del paisaje, la desaparición de elementos naturales y determinadas actividades humanas están afectando directamente a las poblaciones de grajilla.

Los investigadores señalan que esta situación no solo afecta a una especie concreta. Debido a que las grajillas crean una red social de aves, su desaparición podría desencadenar efectos en cascada sobre muchas otras especies asociadas a estos dormideros comunales.

Proteger los dormideros significa conservar biodiversidad

Los científicos destacan que los dormideros mixtos funcionan como auténticos puntos calientes de biodiversidad.

La conservación de arboladas, humedales, paisajes agrícolas extensivos y zonas utilizadas tradicionalmente por estas aves aparece como una de las medidas prioritarias para frenar su declive.

Los expertos defienden que los conflictos urbanos relacionados con grandes concentraciones de aves deben abordarse mediante planificación y gestión preventiva, evitando medidas que puedan agravar la situación de especies.

El fenómeno, conocido técnicamente como urban commuting, empuja a los animales a buscar alimento en los campos agrícolas de día y pernoctar en los núcleos urbanos, optimizando al máximo su supervivencia invernal.

Los expertos alertan de que este éxodo urbano refleja la destrucción del entorno rural. Proteger estas arboledas y gestionar el espacio sin hostilidad es crucial para la biodiversidad.

Los resultados de esta investigación muestran que las aves desarrollan relaciones mucho más complejas de lo que se pensaba. Lejos de actuar de forma aislada, las grajillas crean una red social de aves capaz de conectar distintas especies mediante mecanismos de cooperación, protección y aprovechamiento compartido de recursos.

La conservación de estos dormideros representa mucho más que proteger un lugar donde dormir. Supone preservar auténticas infraestructuras ecológicas que sostienen la biodiversidad de amplias regiones de la Península Ibérica y cuya desaparición podría tener consecuencias mucho mayores de las que imaginamos.

Todo lo que necesitas saber sobre las grajillas en 15 segundos

¿Qué han descubierto los científicos sobre las grajillas?

Que las grajillas forman comunidades donde conviven con muchas otras especies de aves, creando auténticas redes ecológicas para mejorar su supervivencia.

¿Por qué las grajillas duermen junto a otras aves?

Porque compartir dormidero ofrece ventajas como una mayor protección frente a depredadores y la posibilidad de localizar alimento con más facilidad.

¿Cuántas grajillas se han contabilizado en España y Portugal?

El estudio ha registrado alrededor de 100.000 ejemplares repartidos en 232 dormideros.

¿Con qué aves suelen compartir los dormideros?

Principalmente con estorninosgarcillas bueyeraspalomas torcaces y otros córvidos.

¿Por qué cada vez hay más grajillas en las ciudades?

Porque encuentran más seguridad frente a depredadores y menos presión humana que en algunas zonas rurales.

¿Las poblaciones de grajillas están disminuyendo?

Sí. Los investigadores han detectado un declive importante relacionado con cambios en el uso del suelo y la pérdida de hábitats adecuados.

¿Qué pasaría si desaparecieran las grajillas?

Muchas otras especies podrían verse afectadas porque los dormideros que organizan funcionan como centros de biodiversidad compartida.

¿Cómo se pueden proteger las grajillas y otras aves asociadas?

Conservando árboles, humedales, paisajes agrícolas tradicionales y gestionando adecuadamente los espacios donde establecen sus dormideros.

Imagen autor

Arantxa G.

Soy periodista y creadora de contenido especializada en sostenibilidad, vida saludable, energías renovables y eco-friendly en general. Actualmente colaboro con Ecoticias.com y también elaboro artículos divulgativos para distintos medios. Soy una apasionada de los animales, la naturaleza y la vida en el campo, combino creatividad y compromiso ambiental en cada pieza que desarrollo.

Deja un comentario