Las orugas bebé usan el ritmo para que las hormigas las acepten, y en ese compás se juega su vida. En la oscuridad del hormiguero, donde cada vibración importa, acertar con la cadencia adecuada puede significar alimento, protección y futuro.
La investigación demuestra que estas crías no solo imitan químicamente a sus anfitrionas: también reproducen patrones rítmicos complejos, con pulsos regulares y dobles compases, capaces de convencer a toda una colonia de que son parte del grupo.
Estas orugas dependen de una relación muy estrecha con determinadas especies de hormigas para completar su ciclo de vida. Tras eclosionar y alimentarse brevemente de su planta huésped, caen al suelo y esperan ser encontradas por hormigas obreras.
Para evitar ser atacadas, emiten señales químicas similares a las de las larvas de hormiga, pero además producen vibraciones rítmicas mediante la contracción de su cuerpo.
Las orugas bebé usan el ritmo para que las hormigas las acepten en el hormiguero
Un estudio revela que las crías de mariposa emiten señales vibroacústicas sincronizadas para integrarse en la colonia y asegurar su protección.
Existen algunas especies de mariposas que, durante sus primeras etapas de vida como orugas, dependen de las hormigas para sobrevivir. En este tiempo, las hormigas tratan a las orugas bebés como otro miembro más de su colonia: las llevan a los hormigueros, las protegen de los depredadores e incluso las alimentan. A cambio, las pequeñas orugas secretan una sustancia azucarada para las hormigas y se comportan de manera similar a ellas para integrarse.
Pero para que exista esta relación entre especies, las hormigas y las orugas necesitan comunicarse. Desde hace tiempo se sabe que lo hacen a través de sustancias químicas (en un proceso llamado mimetismo químico), pero una nueva investigación revela que también lo hacen a través del ritmo.
El estudio, liderado por la Universidad de Warwick (Reino Unido), muestra que las orugas bebé usan complejas señales rítmicas sincronizadas para imitar a las hormigas y convencerlas de que forman parte de la colonia. Los detalles se publican en la revista Annals of the New York Academy of Sciences.
El doble compás que imita el lenguaje de las hormigas
“El ritmo es una parte fundamental de la vida humana: bailamos y aplaudimos al compás y notamos al instante cuando algo parece estar fuera de tiempo. Pero la organización rítmica compleja se ha observado principalmente en primates, por lo que nos resulta muy emocionante descubrir que incluso las hormigas y las orugas dependen de dichas señales cuidadosamente sincronizadas para comunicarse”, dice Chiara De Gregorio.
En el estudio, el equipo analizó señales vibroacústicas —pequeñas vibraciones que viajan a través de las plantas, el suelo o las paredes de los hormigueros— de dos especies de hormigas y nueve especies de orugas con distintos niveles de mirmecofilia (una descripción de la intensidad de la relación que las orugas tienen con las hormigas).
Examinaron características rítmicas como el tempo del pulso, la sincronización de los intervalos y la regularidad de los patrones.
Cuando la mirmecofilia se convierte en estrategia vital
Lo que observaron fue que las orugas con mayor mirmecofilia producían señales con una sincronización muy regular y patrones rítmicos especialmente complejos, como ritmos musicales con compases fuertes y débiles alternados.
Estos ritmos se parecían mucho a los que utilizaban las propias hormigas. Por el contrario, las especies con asociaciones más débiles o inexistentes con las hormigas producían ritmos más simples o irregulares.
Según Francesca Barbero, investigadora de la Universidad de Turín y otra de las autoras del estudio, “en el entorno oscuro y abarrotado de un hormiguero, donde las vibraciones y el ruido constantes son inevitables, un ritmo preciso puede ayudar a que las señales destaquen y se reconozcan rápidamente”.
“Para las orugas, acertar con el ritmo puede ser vital: puede determinar si las hormigas les proporcionan cuidados y protección, o si las ignoran por completo”, señala en un comunicado.
Las orugas altamente dependientes de las hormigas compartían dos rasgos rítmicos clave con estas: la isocronía, es decir, pulsos espaciados uniformemente que crean un ritmo constante, y el doble compás, un patrón más complejo de intervalos largos y cortos alternados.
Esta combinación solo se observó en las hormigas y en las especies de orugas más dependientes de ellas, lo que sugiere que las dos especies han desarrollado un patrón rítmico coordinado impulsado por su estrecha interacción ecológica.
“Lo que muestra este estudio es que el ritmo de las señales también es importante: no solo lo que se comunica, sino cómo se comunica; la sincronización, la regularidad y la estructura temporal de las señales desempeñan un papel importante a la hora de influir en el comportamiento de las hormigas”, subraya De Gregorio.
El hallazgo que rompe el mito del ritmo exclusivo humano
“Lo que muestra este estudio es que el ritmo de las señales también es importante: no solo lo que se comunica, sino cómo se comunica; la sincronización, la regularidad y la estructura temporal de las señales desempeñan un papel importante a la hora de influir en el comportamiento de las hormigas”, subraya De Gregorio.
Los hallazgos cuestionan la idea de que el ritmo se limita a los seres humanos o a los animales con cerebros grandes. “Esto sugiere que el ritmo es una característica generalizada y fundamental de la comunicación biológica, moldeada repetidamente por la evolución”, dice la investigadora.
“Así que, la próxima vez que golpees el suelo con el pie al compás de la música, recuerda que, en algún lugar bajo tierra, las orugas pueden estar haciendo algo sorprendentemente similar: mantener el ritmo para seguir con vida”, concluye.
Este sofisticado uso del ritmo demuestra hasta qué punto la evolución puede moldear estrategias de comunicación complejas. La interacción entre orugas y hormigas es un ejemplo fascinante de coevolución, donde señales químicas y vibracionales determinan la supervivencia de una especie. Seguir leyendo en NATURALEZA.





















